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Tzompantli: como granos de maíz
De esta unión de dos sangres nacería el cacique Huitzilihuitl I, el primer guerrero de una dinastía, que llevaría a su pueblo a la siguiente estación en Chapultepec. -
A la cabeza del primer lago
La generación que inició el viaje había muerto ya. Pero sus sucesores se habían mantenido fieles a su dios disciplinario y celoso. -
El desierto dentro de una laguna
Aquellos ríos inundaron sus lechos resecos y ansiosos de humedad, como tierra sedienta tras las primeras lluvias. -
El paraíso que no pudo ser
Dice el historiador que, cuando entraron los mexicas en tierra tolteca, se inquietaron los chichimecas y serranos de la región, en especial los otomíes. -
Sobre el cerro de la serpiente
Los mexicas vieron en Tula una ciudad ritualmente cancelada: chac mools decapitados, atlantes bajo tierra, el Palacio Quemado. Allí, en la forma de la serpiente, entendieron que la destrucción podía ser un nuevo inicio. -
El nuevo círculo de la serpiente
En otras palabras, exponían el conocimiento para cultivar y elevar ciudades; la fórmula para dar vida —una vez más— a un nuevo ciclo de la serpiente. -
Adiós, cielo del norte
El mito contra las estrellas del norte podría ser la memoria de conflictos reales entre grupos nahuatlacas: unos que mantenían la disciplina ritual del sacrificio al Sol, otros que la abandonaban. -
Los hijos de Meztli
La semana pasada leímos el sacrilegio de color de los cuatrocientos mimixcoas, las estrellas de la vía láctea. Hoy conoceremos su castigo. -
Las estrellas que bebieron sotol
Cuenta el Códice Chimalpopoca que en el año 1 tecpatl, Chalchiuhtlicue, ‘La de la falda de jade’, engendró a los cuatrocientos mimixcoas.