Policía
  • Quieren ser Emma Coronel: la obsesión buchona detrás de cirugías clandestinas y narcoestética

  • Antes de casarse con ‘El Chapo’, su padre ya era un narco consolidado. Emma Coronel llegó a simbolizar el lado femenino del Cártel de Sinaloa, hoy su figura está incrustada en la narcocultura.
Emma Coronel encarnó la 'narcocultura' de las buchonas que hasta la actualidad permea la sociedad sinaloense | Milenio

Este fragmento sobre Emma Coronel forma parte del libro ‘Narcas. El ascenso al poder de las jefas secretas del crimen organizado’, (Planeta) disponible en librerías mexicanas.

DOMINGA.– Levanta la pistola para disparar. Un sombrero de ala ancha protege su cabello negro azabache y su impecable piel blanca del ya de por sí abrasador sol matutino de marzo en Sinaloa. Sus dientes muerden su carnoso labio inferior pintado de rojo y sus gruesas uñas con manicure francés posan sobre la Glock, mientras ajusta su objetivo. Se planta con sus fuertes y atléticas piernas, al tiempo que clava los tacones en el suelo de grava.

Entonces baja el dedo al gatillo y lo presiona una vez para disparar; el arma da un culatazo en sus brazos extendidos. Es la primera vez que dispara un arma en su vida, pero la bala impacta en la silueta humana que se encuentra a unos metros frente a ella, justo en la garganta.

Sorprendentemente, la mujer detrás del arma se parece mucho a Emma Coronel, la esposa de Joaquín El Chapo Guzmán, pero esta es en realidad una contadora y madre de dos hijos que no tiene ninguna relación con el narcotráfico, simplemente creció en ese ambiente, en el que Emma no es sólo la esposa del Chapo, sino un modelo a seguir en apariencia y estilo de vida. Para algunos, es una artista.

Emma Coronel se declarará “no culpable” ante una Corte del Distrito de Columbia, según su defensa. B. McDermid/ (REUTERS)
Emma Coronel encarnó el estereotipo 'buchón' y se convirtió en modelo a seguir de decenas de mujeres | Foto: B. McDermid/ (REUTERS)


Emma Coronel nació en California
pero fue criada en los estados del norte de México, Durango y Sinaloa. Mujeres hambrientas de glamur, empoderamiento y entusiasmo ven con avidez sus hazañas en la televisión y las redes sociales. Además, aprendió a disparar justo así, y no lejos de aquí.

—Una vez estaba en una estética, y había una joven poniéndose extensiones. Volteó a ver a la estilista y le dijo: “Quiero un ‘look’ estilo Emma” —me contó Sara Bruna Quiñonez Estrada, exfiscal general de Sinaloa y, antes de eso, una temida jueza, durante una visita a su oficina en febrero de 2022.

La extradición del Chapo a Estados Unidos en enero de 2017 para ser juzgado por el imperio de narcotráfico que había construido desde sus humildes orígenes en Badiraguato, Sinaloa, catapultó aún más a Emma al ojo público, ya que estuvo presente durante cada día del juicio. Sin embargo, en cuanto El Chapo salió del panorama criminal de México, Emma se quedó sola, y era momento de que aprendiera a protegerse por sus propios medios, no importaba que hubiera crecido en las sierras de Durango y Sinaloa.

—Una vez que extraditaron al Chapo, a nadie aquí le importó un carajo que fuera su esposa —dijo una fuente que ha entrenado a sicarios del narco en combate urbano.

Si los narcos son héroes, sus mujeres son adoradas y veneradas

Emma Coronel a su salida de una audiencia preparatoria para el juicio de Guzmán Loera. (AFP)
Emma Coronel a su salida de una audiencia preparatoria para el juicio de Guzmán Loera. (AFP)


Emma se crio en un pueblito rural de Durango que colinda con Sinaloa
. Muchas generaciones de familias han crecido en los mismos pueblitos del Triángulo Dorado de México, una región que abarca los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango, y que alberga miles de sembradíos clandestinos de amapola y marihuana esparcidos por sus sierras. Su producción alimenta el negocio del cártel de Sinaloa.

El estado de Sinaloa es distinto al resto de México. El cártel epónimo, fundado y con sede ahí, ha controlado durante décadas amplias franjas tanto urbanas como rurales, lo que produjo un conjunto de valores y costumbres que se impregnaron en los genes de la gente. Las tradiciones rurales y agrícolas se han mezclado con una cultura contemporánea de consumidores ostentosos que ahora se propaga y promueve por TikTok, YouTube e Instagram. Es narcocultura en su máxima potencia. Para muchos de los que viven ahí, los narcos son héroes. Leyendas. Benefactores.

Hay una “capilla” en el centro de Culiacán dedicada a Jesús Malverde, el santo no oficial del narco, un bandido estilo Robin Hood al cual los habitantes locales visitan para rezarle y pedirle favores. El piso, de mosaico blanco, está rodeado por paredes de azulejo verde oscuro; al centro de la capilla hay un cuartito tipo cueva cubierto con fotos de hombres, mujeres y niños, así como billetes (tanto dólares como pesos) pegados a la pared. Al fondo se encuentra el busto de Malverde, frente a un reclinatorio y enmarcado por flores artificiales. Varias de las veces que fui, había un músico tocando canciones melancólicas para los que vienen a pedir un milagro. Los visitantes se arrodillan frente al busto de Malverde, colocan la mano sobre su cabeza, piden lo que necesitan y dejan una ofrenda a cambio.

Culiacán, se considera la capital mundial de la narcocultura.
Es común adorar a los capos por personas afines a la narcocultura que impera en el estado. | Javier Ríos


Desde hace tiempo se venden afuera de la capilla recuerdos turísticos como llaveros, tazas y veladoras con la imagen de Malverde; pero en algún momento en 2019 apareció un nuevo souvenir en los puestecitos de afuera: una estatuilla perfectamente esculpida, de aproximadamente cuarenta centímetros de alto, del esposo de Emma Coronel, El Chapo, resplandeciente, con una gorra azul y una camisa rosa, y un AK-47 de plástico en las manos.

El Chapo es el símbolo del arquetipo de hombre sinaloense: de aspecto rural, brusco, sencillo, valiente y fuerte. Usa su conocimiento del terreno y su dominio de la violencia para derrotar a sus rivales. Un verdadero cabrón, pues. En las zonas rurales del estado, una cultura ferozmente machista dicta que los hombres deben cuidar el ganado y la tierra, mientras que las mujeres se hacen cargo del hogar y los hijos.

No obstante, su efigie en venta muestra una tendencia más amplia: la comercialización y exportación de la narcocultura a todo el mundo, conforme su cártel crece en poder e influencia. Antes, su imagen sólo aparecía en los medios, pero ahora adorna gorras, playeras y llaveros. Claro que hay muchos que rechazan esto, en Sinaloa y otras partes de México, pero su lugar en la leyenda local ya está asegurado.

Somos como un rancho grandote con un Costco —me mencionó Natalia Reyes, una activista feminista que creció en Sinaloa.
La figura de Guzmán Loera sigue siendo palpable en la cotidianidad de los habitantes de Culiacán.
En Sinaloa se venden figuras de acción de 'El Chapo' Guzmán. | Especial


Se refería a la combinación de valores rurales y conservadores con el consumismo estadounidense, el cual ha ido aumentando en Sinaloa, y en América Latina en general, durante los últimos cincuenta años. Esto ha ido de la mano con la creciente demanda de cocaína, metanfetamina, heroína y –más recientemente– fentanilo, la cual les ha brindado a las empresas del narco como la que creó El Chapo un poder e influencia de largo alcance.

Si los narcotraficantes son héroes, sus mujeres también son adoradas y veneradas: pero, en una época en la que mandan las redes sociales y las influencers son reinas, Emma ha llevado su fama y poder mucho más allá de ser sólo la esposa de un narco famoso hasta convertirse en una celebridad hecha y derecha. Desde aparecer en documentales tipo reality show y videos musicales hasta caminar por pasarelas en Milán y lanzar líneas de ropa, lencería y joyería inspiradas tanto en su fama como en la de su esposo, Emma ha sabido sacarle provecho económico a su notoriedad.

Emma Coronel un día sería la mujer más famosa de Sinaloa

Una audiencia en la que estuvo presente Emma Coronel, esposa del capo. (Reuters)
Una audiencia en la que estuvo presente Emma Coronel, esposa del capo. (Reuters)


Estuvo presente todos los días durante el juicio de su esposo en Nueva York
, y su foto apareció por todo internet y en los periódicos. Sabía que a donde fuera la reconocerían, pero tal vez no le molestaba; quizá siempre quiso ser una estrella. Seguro supo desde el día que conoció al Chapo en 2006, en la polvosa pista de baile de un rancho en el pueblito de Canelas –cuando tenía tan solo 17 años y aspiraba a ser reina de belleza–, que un día sería la mujer más famosa de Sinaloa.

—Él bailaba con otra muchacha, yo bailaba con mi novio, y nos encontramos justo en medio de la pista. Me sonrió, muy coquetón… —recordó Emma en una entrevista que dio en 2016 a la periodista mexicana Anabel Hernández—. Luego alguien me dijo: “El señor pregunta que si quiere bailar con él”, y yo dije: “Okey”.

No es cualquier cosa que una adolescente se involucre con un hombre como El Chapo. Para entonces, él ya se había convertido en una leyenda después de haberse fugado por primera vez de la prisión de máxima seguridad Puente Grande en 2001, supuestamente escondido en un carrito de lavandería. Cuando conoció a Emma ya era un bandido legendario, un criminal.

El presidente saludó a la mamá del Chapo Guzmán. (Especial)
El expresidente, Andrés Manuel López Obrador, saludó a la mamá del Chapo Guzmán. (Especial)


Una gran parte de los sinaloenses lo considera un benefactor de los humildes agricultores de amapola y marihuana del estado, y muchos aseguran que los narcotraficantes ofrecen empleos o protección en momentos en los que el Gobierno no lo hace. Cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador visitó Badiraguato, el lugar donde nació El Chapo, en marzo de 2020, violó las restricciones impuestas por el covid para estrecharle la mano a la madre del capo mientras estaba sentada en su coche, lo que provocó tanto burlas como indignación. El gesto se consideró un indicio de que incluso el presidente de México reconocía su legado.

Dos años después de conocer a Emma, El Chapo apareció por primera vez en la lista de multimillonarios de la revista Forbes, lo que consolidó su riqueza, fama y atractivo en ciertos círculos: los del narco. Emma había crecido en ese ámbito, era parte de su mundo, pues su papá, Inés Coronel Barreras, también era narcotraficante, y la cercanía de su hija con el capo terminó por entrelazar aún más el destino de su familia con las operaciones del cártel de Sinaloa. La unión probablemente alineó más estrechamente los intereses de su familia con el liderazgo y funcionamiento del cártel, por lo que su padre llegó a ser un alto mando dentro del grupo de su yerno. En 2013 fue arrestado y condenado en México a más de diez años de prisión por tráfico de marihuana y posesión ilegal de armas de fuego. Ese mismo año, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó conforme a la Ley de Designación de Capos del Narcotráfico Extranjeros al identificarlo como un actor clave que coordinaba operaciones de narcotráfico para Joaquín El Chapo Guzmán.

Emma Coronel ganó dicho certamen en su juventud. | ESPECIAL
Emma Coronel ganó dicho certamen en su juventud. | ESPECIAL


Así que ese día en Canelas, después de dar unas vueltas en la pista de baile, El Chapo consiguió la mano de Emma en matrimonio, y ella ganó el certamen de belleza. Fue entonces cuando comenzó su andar sobre la cuerda floja, al tiempo que su relación emocional y financiera con El Chapo se volvía más profunda. Él era su red de seguridad, la cual, tarde o temprano, le sería arrebatada.

La leyenda dice que El Chapo, después de que se conocieron bailando, se aseguró de que ella ganara el concurso de belleza al enviar una caravana de hombres en moto cargados de dinero para convencer a los jueces, pero Emma lo niega. La belleza de Emma es indiscutible en esos círculos, y tal vez ni siquiera necesitaba su ayuda. Hoy en día, su largo cabello lacio y oscuro, su cintura diminuta, en combinación con unas caderas y busto prominentes, se han vuelto el arquetipo de un cierto tipo de belleza no sólo en Sinaloa, sino en todo México.

La cultura buchona ha explotado en plataformas como Instagram y TikTok

La cultura buchona | ESPECIAL
La cultura buchona prolifera en diversas redes sociales | ESPECIAL


Cuando Paulina Ramírez García, de 26 años, fue llevada al quirófano para una “miniliposucción” en la ciudad de Culiacán, en febrero de 2022, tenía muy claro el look que quería. Pensó que sacarse un poco de grasa del abdomen y usarla para acentuar sus caderas y glúteos la ayudaría a conseguir el estilo “buchona” representado por Emma, una de sus modelos a seguir.

A Paulina le encantaban las redes sociales y la cultura de las celebridades, me contó su tío José Ángel Angulo mientras tomábamos café. Como muchas otras mujeres del estado, estaba obsesionada con tener un cuerpo como los que veía en Instagram y Facebook.

—Antes las jovencitas querían una fiesta de quince años para su cumpleaños; ahora piden una lipo —dijo Angulo.

La cultura buchona ha explotado en plataformas como Instagram y TikTok, que están atiborradas de mujeres presumiendo sus curvas costosas y dando consejos pre y postquirúrgicos. La idea no es ser narca o buchona, sino parecer una.

—Para muchas sinaloenses, el objetivo en la vida es casarse con un narco por todo lo que eso implica: el estilo de vida, la ropa, la casa, los carros —explicó Isaac Tomás Guevara Martínez, psicólogo social que estudia la violencia en el estado de Sinaloa—. Emma Coronel es el estereotipo del cuerpo ideal para muchas mujeres.

Paulina y un grupo de otras jóvenes metieron su dinero en un esquema de pagos mensuales (los cuales en ese entonces iban en aumento en Culiacán) para ayudar a mujeres de estratos socioeconómicos bajos a pagar sus cirugías. Animan a las mujeres a juntar su dinero para luego sortear quién será la siguiente en operarse, conforme se va acumulando lo suficiente para pagarle a los doctores. A eso se suma que algunos de los médicos que trabajan en ese ámbito son charlatanes y no cirujanos plásticos certificados que se aprovechan de mujeres jóvenes que no pueden pagar una cirugía estética de alto nivel; pagan la mitad de lo que pagarían por estar en la mesa de la doctora Rafaela Martínez Terrazas, una cirujana plástica exitosa y certificada de Sinaloa, pero igual se les promete conseguir ese look buchón que podría atraer al tipo de hombre que quieren que las mantenga.

Desafortunadamente, la operación de Paulina no salió como esperaba, ya que, poco después de su cirugía de 2 mil dólares, sufrió un choque septicémico. Más tarde se supo que, durante la lipo, la “cirujana” le había perforado los órganos internos seis veces, incluidos los pulmones y los intestinos, según informaron tanto las autoridades sinaloenses como los familiares de la afectada. De acuerdo con la fiscalía estatal, la mujer que realizó la intervención –la doctora Amayrani Adilene Rodríguez Pérez– no era cirujana plástica certificada, sino médica general, y había estado realizando operaciones en una de las decenas de “clínicas” clandestinas y sin licencia que se encuentran esparcidas por todo Sinaloa.

Cirugía plástica. | Especial
Los especialistas en cirugía estética requieren al menos 13 años de formación desde que inician la licenciatura hasta que concluyen la subespecialidad en cirugía plástica| Especial


Según Randy Ross, un comisionado del órgano local para la prevención de riesgos sanitarios, Cofepris, en los últimos años han surgido, “de manera exponencial”, docenas de clínicas clandestinas de cirugía plástica en todo Sinaloa. Para cuando estuve allí en 2022, había 233 clínicas registradas ante el organismo en todo el estado (apenas empezaban a registrarlas ese año). A principios de septiembre –seis meses después del fallecimiento de Paulina–, inspectores del Gobierno clausuraron 24 por no cumplir con los requisitos básicos, pero no se puede controlar lo que no se encuentra, y la mayoría de las clínicas –como la que presuntamente mató a Paulina– ni siquiera están registradas ante las autoridades y operan en las sombras.

Visité la “clínica” donde Paulina se realizó la minilipo: un edificio blanco, sin adornos, a un lado del camino en las afueras de Culiacán, que pasaba completamente desapercibido. Las ventanas y puertas de vidrio espejeado estaban cubiertas con rejas negras; no había ningún letrero que indicara lo que pasaba detrás de esas puertas, una característica común de este tipo de clínicas clandestinas, apuntó Ross.


Paulina pasó tres semanas en el hospital, la mayor parte del tiempo entubada, según contó su familia, y pude ver en fotos que me mostraron cómo, durante ese periodo, la piel del abdomen se le pudrió por completo. Falleció el 9 de marzo de 2022, unos veintidós días después de su cirugía.

—Es común que haya pseudocirujanos que “operen”, y esta no es la primera víctima de esta “doctora” y de otros —señaló sobre el caso de Paulina la doctora Martínez Terrazas.

Según medios locales, la “cirujana plástica” Rodríguez Pérez supuestamente devolvió a la familia de Paulina el dinero que había cobrado por operarla. Más adelante fue arrestada por el cargo de homicidio, pero nunca visitó a su paciente mientras estuvo en el hospital, confirmó la familia. Los abogados de Rodríguez Pérez no respondieron llamadas ni mensajes para comentar sobre el caso de Paulina o su “clínica”, y después de que los cargos se reclasificaron como homicidio culposo, fue liberada bajo fianza en espera de una audiencia. Al final, sólo se le impuso una multa.

La China Calderón, sicaria del cártel de Sinaloa

Archivo. Buchonas.
Las "buchonas" son mujeres asociadas a una subcultura del norte de México, caracterizadas por una estética de alto contraste, lujo y excesos, a menudo vinculada a la narcocultura |Archivo


Cada vez más, las mujeres aspiran a formar parte de las filas del crimen organizado, y esas ganas se ven alentadas y facilitadas por las redes sociales. Melissa La China Calderón es una de las sicarias vinculadas al cártel de Sinaloa más reconocidas. Actualmente cumple cadena perpetua en una prisión mexicana por haber matado, presuntamente, a más de 150 personas por órdenes de Dámaso López –la antigua mano derecha del Chapo– antes de ser arrestada en 2015. Cuando pedí una entrevista con ella, el Gobierno mexicano me informó que se negó desde su celda.

Un perfil en The Daily Beast sostiene que “La China lideró un ejército de asesinos, luego se volvió independiente y aterrorizó a todo Cabo San Lucas con una escuadra de trescientos sicarios. Posiblemente habría continuado si su pareja no la hubiera delatado”. Las mujeres violentas continúan siendo retratadas como una anomalía estruendosa, y sus novios o parejas varones suelen formar parte de la historia, pero las nuevas generaciones en Sinaloa admiran a este tipo de mujeres; y chicas como Yazmín Esmeralda, de quince años, caen bajo su influencia.


Mientras visitaba a su abuela en Guasave, al noroeste de Sinaloa, Yazmín encontró una metralleta Uzi al fondo de un armario. De acuerdo con artículos de la prensa local, se sintió inspirada para usarla y grabar “el mejor video de TikTok de su vida”. La tomó en sus manos frente a la cámara que sostenía su hermanito y el arma se disparó, matándola al instante. Su madre contó a los reporteros que la encontró boca abajo en un charco de sangre. “¿Qué hacía una Uzi en la casa de la abuela?” y “¿Por qué estaba al alcance de los niños?”, fueron sólo algunas de las preguntas que me intrigaron al leer sobre la muerte de Yazmín, además de su deseo porque la vieran posando con un arma en TikTok.

La narcocultura es aspiracional —dijo Siria Gastélum, quien nació y creció en Culiacán, la capital de Sinaloa. Ella ha estudiado a las mafias durante la mayor parte de su vida profesional y trabaja para la Iniciativa Internacional contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC, por sus siglas en inglés)
—. Mucho antes de que existieran las redes sociales, ya teníamos los narcocorridos. Todo se trataba de presumir, de ser una leyenda. La juventud siempre anda en busca de héroes, estrellas de rock y modelos a seguir.
—Que [Yazmín] haya elegido grabar un video [de esa forma] demuestra que nuestra juventud está inmersa en esa cultura —dijo Quiñonez Estrada, exfiscal general de Sinaloa—. Es lo que escuchan a todas horas.

La universalidad de estos ideales y aspiraciones no hace que tragedias como las de Paulina y Yazmín sean más fáciles de digerir, y el auge de las redes sociales ha acelerado su difusión. Emma siempre supo el valor de usar las redes para crear su marca, y en sus cuentas de Instagram y Twitter (ahora X) aparecía con su personaje de buchona, posando con armas, yates y autos lujosos.

Sin embargo, el look de buchona no se limita a quienes están en el negocio de las drogas.

Una segunda oportunidad

Emma Coronel celebra su cumpleaños 36 | ESPECIAL
Emma Coronel celebra su cumpleaños 36 | ESPECIAL


​[Emma fue condenada a tres años de prisión tras declararse culpable de ayudar a su esposo a escapar de la cárcel y admitir haberlo asistido en sus operaciones de narcotráfico.] Aproximadamente un año después de haber salido en libertad, Emma Coronel protagonizó un video musical lanzado por una de sus abogadas defensoras, Mariel Colón, quien también se dedica a la música.

“La señora”, una canción ranchera tradicional, muestra a Emma con distintos atuendos elegantes, ya sea montando a caballo, caminando por una mansión decadente o sentada haciendo negocios con jóvenes trajeados que fuman puros. Emma interpreta bien el papel de jefa y luce convincente, profesional, segura de sí misma y hermosa, con la mirada a menudo fija en el lente de la cámara. También desfiló en la pasarela de Milán durante la Semana de la Moda en septiembre de 2024, luciendo un vestido de novia ornamentado. Con más de 400 mil seguidores en Instagram, ha aprovechado la plataforma para impulsar su imagen y su fama, para deleite de sus admiradores.



Con su esposo tras las rejas y un futuro incierto, tiene que hacer lo que esté en sus manos para mantener el flujo de dinero y conservar, en cierta medida, el estilo de vida al que está acostumbrada. Está claro que, por ahora, no tiene intención de desaparecer y empezar una nueva vida con una imagen distinta. La realidad es que, probablemente, tampoco tenga muchas opciones, dada la fama que ella misma, en gran parte, labró.


Deborah Bonello es periodista de investigación, escritora, editora y fungió como directora editorial de ‘VICE News’ Latinoamérica. Desde hace casi dos décadas cubre el crimen organizado y los sindicatos criminales, en particular en América Latina. Se desempeñó como ‘freelance’ para ‘Los Angeles Times’, así como para la BBC, ‘The Guardian’ y ‘The Telegraph’. Hoy es editora general de ‘Insight Crime’. Se define como una ‘narconerd’.


GSC/ATJ

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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