• Regístrate
Estás leyendo: El tren no sabe de ‘huachicol’
Comparte esta noticia
Lunes , 22.04.2019 / 15:52 Hoy

Nada personal, solo negocios

El tren no sabe de ‘huachicol’

Bárbara Anderson

Publicidad
Publicidad

Cuando comenzó la apertura del sector de las gasolineras, cada una de las empresas que llegaron al país buscaron diferenciarse con algo: el servicio, los aditivos especiales en sus productos, la experiencia internacional o la eficiencia de sus gasolinas.

Pero ExxonMobil hizo algo que hoy está separándolo de toda la competencia, tal vez sin vaticinar los efectos colaterales de la lucha anti robo de AMLO.

Como la cerveza Corona, que solo se fabrica en México, ellos despachan los productos que salen de sus refinerías texanas.

Eligieron subir su combustible al tren para no depender del monopolio de ductos de Pemex, ese único sistema circulatorio de combustibles que ha generado el impresionante negocio del huachicol y ahora del desabasto.

Firmaron una alianza con Kansas City Southern de México (KCSM) y con Bulkmatic para invertir en centros de almacenamiento en terminales del lado mexicano.

KCSM lleva 22 años manejando hidrocarburos para Pemex (sin un solo incidente de robo) transportando combustóleo desde Tula a Lázaro Cárdenas, y desde la Refinería de Madero a SLP y a Ciudad Valles.

En paralelo, Exxon también construye su propio oleoducto de Tuxpan a Tula, una inversión de 600 mdd de Grupo Simsa e Invex que estará listo para mover gasolina importada por barco desde su terminal de Baytown (Texas) hasta el puerto de Veracruz y desde allí a su otra terminal de Tula. “Aún sin esta infraestructura física hoy ya tenemos 25 días de inventario de combustible en el país”, me dijo hace unos meses Carlos Rivas, director general de combustibles de ExxonMobil México. ¿Cómo garantizar que esos 200 km privados no sean víctimas de robo de combustible? Sus ductos tendrán tecnología de punta, que incluye una membrana superior que registra cualquier presión, así como un sistema con fibra óptica que detecta cuando hay baja de presión en la red corta del suministro. Es un sistema que ya usan en Colombia y Venezuela.

Basta ver los números de KCSM para entender lo estratégica que fue esta idea de logística sobre rieles de Exxon: al cierre de 2018 —no hay datos aún durante estos días de desabasto— KCSM importó 300 por ciento más gasolina que en 2017 (mil 273.4 millones de litros versus 408 millones 282 mil 987 litros). Ya un año antes, en 2017, el aumento en el uso de sus carros tanque había sido de 84 por ciento.

Para esta enorme fuente de ingresos que crece a triple dígito y que tardará en ser reemplazada por las lentas obras de infraestructura de ductos, KSCM se asoció con dos empresas especializadas en almacenamiento (Watco y WTC Industrial) para montar en SLP una terminal de almacenamiento con capacidad para 1.2 millones de barriles. Inicialmente suministran desde ahí gasolinas y diésel a la región Centro y El Bajío, pero para finales de 2019 también recibirá trenes desde el Puerto de Altamira.

barbara.anderson@milenio.com
@ba_anderson

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.