Cultura

Bienal de arte basura

La obsesión escatológica del arte VIP (Video, Instalación, Performance) es la consecuencia de su nula capacidad artística. En la Bienal de Venecia 2026 el pabellón más visitado y reseñado es de Austria. Es una instalación con varios excusados portátiles, el público participa orinado en ellos. Los orines se “filtran” y se llevan por tubos a un mega tanque transparente en donde está sumergida una performancera desnuda, respirando por un tubo de buceo. Ella permanece inmersa en los orines de la concurrencia por cuatro horas. En otra área hay una alberca y una mujer desnuda da vueltas montada en un jetsky.

La instalación “no tiene un pensamiento en concreto, es para pensar”. La pasmosa inteligencia de la autora y artista VIP Florentina Holzinger, dice que Venecia es una ciudad acuática y esta instalación “habla de eso”. Los esfínteres como agente creativo, cualquier cosa que expulsen es una obra VIP. Es mucho más fácil expulsar algo de ahí que pensar en hacer arte. El suplicio sustituye a la disciplina, rechazan la “imposición” de dominar técnicas artísticas y prefieren meterse en un tanque de orines “purificados”, premiados como al niño que deja de hacerse en la cama.

Freud ubica a la etapa anal entre el primer y el tercer año de vida. El arte VIP no logra superar esta etapa, no dominan el lenguaje ni controlan los esfínteres. Las multitudes acudieron al pabellón austriaco a experimentar el arte de orinar, los excusados portátiles tienen media puerta abierta, los usuarios pueden ser fotografiados en plena inspiración artística. Es una obra interactiva, inclusiva y multidisciplinar, porque a nadie se discrimina, cada gota cuenta y esta acción los convierte en artistas.

La presencia femenina vuelve a ser explotada, es intencional que sean performanceras desnudas, tanta retórica feminista y en las bienales si quieren existir en las redes las mujeres se quitan la ropa. Voluntarias sobran, la fama es un selfie. La diarrea creativa continúa: en el pabellón de Luxemburgo se inspiraron en lo mismo, con videos, fotografías y otro excusado portátil, el curador dice que su misión es “provocar y hablar de lo que nadie habla”, rescata la “tradición escatológica del arte”. En el arte VIP estancarse en una idea es una tradición, tomar laxantes y hacer una obra VIP varias veces al día merece ganar una bienal de arte.

Estas obras no son arte, sin embargo, los ministerios de cultura siguen con miedo a contradecir al arte VIP, quedar como padres que regañan a los niños por jugar con sus excrementos, y con cómoda docilidad aceptan que es arte, contradecir significa pensar y eso no se requiere ni para hacer ni para entender estas obras. Las instalaciones costaron una fortuna pagada en euros, eso es un asunto menor, en nombre de la libertad se cometen actos deleznables, y como ni a los ministerios, ni a los artistas VIP les importa el arte verdadero, pues todos contentos sumergidos en un tanque de sus propios fluidos.


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Avelina Lésper
  • Avelina Lésper
  • Es crítica de arte. Su canal de YouTube es Avelina Lésper
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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