Política

¿La muerte tiene permiso?

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Sobran indicios de la connivencia del gobernador de Sinaloa con los capos del narco. Él admitió la necesidad de “coordinarse” con ellos, muchos atestiguaron la operación de los Chapitos a favor de los candidatos de Morena en las elecciones sinaloenses de 2021, el fiscal general de la República determinó que el asesinato de Melesio Cuén, rival de Rubén Rocha, ocurrió en la casa a la que con engaños llevaron al Mayo Zambada y no en una gasolinera, como sostuvo la fiscal estatal en un vil montaje. La cuestión no es si Donald Trump usa los cargos de la fiscalía del distrito sur de Nueva York con fines políticos —no dudo que lo haga— sino si son fundados, y está claro que lo son. Hoy se exigen pruebas irrefutables para entregar a Rocha; ayer se aplaudió que una Corte de Estados Unidos condenara a García Luna por declaraciones de testigos protegidos.

Hace año y medio vengo argumentando en este espacio que la disyuntiva de la presidenta Sheinbaum es defender a López Obrador o defender a México. Hoy lo refrendo, pues detrás de Rubén Rocha está AMLO: lo impuso como candidato a la gubernatura cuando perdió la encuesta y lo hizo su operador plenipotenciario en Sinaloa. Su caída arrastra al expresidente casi tanto como lo arrastrarían las de Adán Augusto y Ojeda, como el mismo gobernador anticipó en un amenazante mensaje al decir que la justicia estadunidense no iba contra él sino contra los “emblemáticos liderazgos” de la 4T. El problema es que, si la justicia mexicana no actúa contra Rocha, o si todo queda en la licencia y un proceso a modo para cuidarlo, los mexicanos pagaremos las consecuencias. Por lo demás, en términos morales el alegato de la soberanía es al revés: los traidores son los que se vendieron al crimen organizado, no quienes quieren salvar el T-MEC y la economía nacional.

“Los norteamericanos entre más blandito encuentran más se van metiendo”, dijo CSP en la mañanera. Y tiene razón, especialmente con Trump en la Casa Blanca. Pero es un error endurecerse en la defensa de un personaje indefendible en vez de hacerlo contra la violencia contra nuestros paisanos indocumentados, por ejemplo, o contra los aranceles. La injerencia gringa no justifica la expedición de certificados de impunidad a los políticos que invocaron la injerencia criminal. Las acusaciones son muy graves, y la de la intervención de un cártel en las elecciones a favor de Morena da valor legal a la vox populi de que los “abrazos y no balazos” tenían intencionalidad electoral. Fue AMLO quien metió a México en esta peligrosa crisis con Estados Unidos. Y esa mancha, como diría él mismo, no se lava ni con toda el agua de los océanos.

Al poner el culto a la personalidad por encima de la ética política y no castigar la corrupción del sexenio anterior este gobierno se volvió más vulnerable ante Trump. El contexto, pues, admite varias preguntas: ¿es mortal el dilema de la 4T?; ¿morirá de ilegitimidad si no extirpa la mitad del corazón ideológico que dejó AMLO —la “honestidad valiente” devenida en deshonestidad cobarde— o morirá de ruptura si lo extirpa? ¿Será la cuarta transformación el primer movimiento iniciado y ultimado por la misma persona? ¿O le alcanzará la inercia para ganar elecciones por un tiempo, hasta que la gente abra los ojos? Hagan sus apuestas. 


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Agustín Basave
  • Agustín Basave
  • Mexicano regio. Escritor, politólogo. Profesor de la @UDEM. Fanático del futbol (@Rayados) y del box (émulos de JC Chávez). / Escribe todos los lunes su columna El cajón del filoneísmo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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