Incluso cuando la artritis reumatoide deformó sus manos y cimbró dolor en cada unión de su cuerpo, Pierre Auguste Renoir se negó a abandonar el color. Ató los pinceles a sus manos solo para seguir pintando. A más de un siglo de su muerte, los avances médicos han permitido no solo controlar sino también retrasar la aparición de la enfermedad que el artista trató de domesticar por años.
Aunque no se tienen claras las causas de las más de 200 enfermedades reumáticas conocidas —incluida la que padeció el impresionista francés— existen factores de riesgo modificables que pueden cambiar un diagnóstico futuro, como asegura el reumatólogo y director del Centro de Ciencia médicas de la Longevidad, Javier Coindreau.
Tomarlos en cuenta para la prevención o detección temprana de estas afecciones es clave para tratar el dolor y evitar que transformen al cuerpo.
¿Cuáles son las enfermedades reumáticas más comunes y sus síntomas?
Las enfermedades reumáticas afectan cerca del 10% de la población y son consideradas una de las principales causas de invalidez en México, como señala el artículoPresente y futuro de las enfermedades reumáticas en Iberoamérica. ¿Estamos preparados para hacerles frente?.
Afectan principalmente articulaciones, tendones, músculos, ligamentos, huesos aunque su influencia se puede extiender a órganos como la piel, vasos sanguíneos, riñón, corazón, pulmones y sistema nervioso central y periférico, así como del sistema inmunológico.
De los más de 200 tipos existentes, la más común en el país es la osteoartritis, como asegura el Dr. Javier en una entrevista con este medio.
“Es la artritis de la vejez y es muy común. Hasta un tercio de las personas incluso sanas muestran algún nivel de osteoartritis en radiografías y para los 70-75 año los casos se elevan a más de la mitad ya sea en radiografías o molestias personales”
Esta afección es compleja, sumamente dolorosa y se caracteriza por la pérdida de cartílago de las articulaciones debido a la combinación de diferentes factores como herencia, nivel de actividad física y edad.
La siguiente en la lista es la artritis reumatoide, una enfermedad reumática autoinmune que tiende a ser más grave debido a su capacidad para afectar a órganos vitales como el corazón.
“Afecta a entre 1 y 2% de la población y suelen iniciar mucho más temprano”, alerta el especialista.
En una entrevista para Gaceta UNAM, Ivón Karina Ruiz López, reumatóloga y profesora adjunta de la asignatura de Reumatología en la Facultad de Medicina de la UNAM aseguró que en México los síntomas se empiezan a presentar a edades cada vez más tempranas: entre los 35 a 50 años de edad.
“Otro padecimiento autoinmune común es el lupus que afecta principalmente a mujeres. Nueve de cada 10 pacientes son mujeres. También tenemos la espondilitis anquilosante que afecta primordialmente a hombres jóvenes”
Los síntomas puede variar según la persona y el tipo de patología, pero existen patrones en común como señala la Secretaría de Salud:
- Dolor (puede ser crónico)
- Inflamación
- Deformidad de las articulaciones
- Hinchazón, enrojecimiento y calor en las articulaciones
- Rigidez de las articulaciones en las primeras horas del día
- Hormigueo y quemazón
- Fatiga
- Debilidad
- Contracturas musculares
- Factores de riesgo a tomar en cuenta
El origen de este grupo de enfermedades es múltiple: se combinan tanto factores de predisposición genética, como la respuesta autoinmune (el sistema inmune ataca tejidos sanos), hábitos, infecciones y cambios hormonales.
“Es difícil hablar de las causas de estas enfermedades, especialmente si se trata de las autoinmunes. Sin embargo, yo diría que si bien es multifactorial, hay ciertos puntos que son más importantes que otros”, comenta el reumatólogo.
Además de los antecedentes familiares, se ha detectado que las personas de sexo femenino son mucho más propensas a padecer enfermedades autoinmunes como la artritis, el lupus o la fibromialgia.
Una amplia revisión publicada en la revista Arthritis Research & Therapy concluye que las hormonas son el principal detonante asociado, no obstante aún se requieren más estudios para entender el mecanismo exacto por el cuál los hombres se encuentran más protegidos ante este tipo de enfermedades.
¿Cómo reducir los riesgos de enfermedades reumáticas? Cuatro factores a tomar en cuenta
Dejando de lado los factores no modificables, existen otros que es posible reajustar.
Control del estrés
Hallazgos recientes resaltan el papel del estrés crónico y las enfermedades autoinmunes. Se cree que el estado de alerta permanente desequilibra el sistema inmune, además de elevar marcadores proinflamatorios.
Un estudio dirigido por un equipo internacional encontró que las personas diagnosticadas con un trastorno relacionado con el estrés tenían más probabilidades de ser diagnosticadas con una o más enfermedades autoinmunes.
“Hoy en día sufrimos estrés crónicamente. Estamos lidiando con el trabajo, el tráfico… nuestro cuerpo responde elevando la presión arterial, adrenalina, cortisol en la sangre, glucosa”
“Estos factores elevados crónicamente llevan a muchos padecimientos, diabetes, hipertensión arterial, cáncer y también enfermedades autoinmunes. Entonces, el estrés juega un rol importante. La falta de sueño también”, añade el doctor Coindreau.
Higiene del sueño
Los pacientes que tienen periodos de sueño muy cortos a lo largo de años tienen más riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes.
Por ejemplo, una amplia investigación en la que se incluyó participación de más de 186 mil mujeres concluyó que la falta de sueño crónica se asoció con mayor riesgo de padecer lupus eritematoso sistémico.
Fortalecimiento de muscular
Uno de los factores que pasa desapercibido, especialmente en la osteoartritis, es la pérdida de músculo ya que es el principal estabilizador del sistema esquelético.
Por ejemplo, la rodilla, está rodeada y protegida por grupos musculares que proporciona tensión, soporte y alineación brindándole estabilidad.
“Si tenemos esos grupos musculares fuertes, la rodilla no está bailando y moviéndose anormalmente”, añade el reumatólogo.
Aunque con los años es del todo natural que se pierda masa muscular, los especialistas han comprobado diferentes técnicas para disminuir el impacto e incluso revertirlo a través de la alimentación y la actividad física. “Así que, una forma no farmacológica de prevenir la osteoartritis, es haciendo ejercicio para desarrollar músculo a lo largo de la vida”, concluye.
Control de peso
El sobrepeso y la obesidad suelen venir acompañados de afecciones crónicas, incluidas las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas. De hecho, un estudio de la revista Annals of the Rheumatic Diseases asegura que cerca de 7 de cada 10 adultos que las padecen presentan alguna de ambas condiciones.
Un exceso de peso implica mayor inflamación y una menor respuesta a los tratamientos, sin olvidar la carga de trabajo que suma al cuerpo. “Una persona fuerte y en peso va a tener menos estrés mecánico sobre las articulaciones”.
Anteriormente, el destino de quienes vivían con artritis o alguna enfermedad reumática era similar al de Renoir. “Condenados a acabar con las manos completamente deformes, las rodillas, las articulaciones de la cadera muy dañadas y en una silla de ruedas”, dice el también experto en longevidad.
La ciencia cambió el rumbo de los diagnóstico lo que ha permitido que los pacientes con artritis reumatoide, lupus, artritis psoriásica o espondilitis anquilosante puedan hacer yoga, jugar tenis o correr un maratón sin dolor.
“Hoy en día hay tratamientos y medidas extraordinariamente buenas que hacen que los pacientes con enfermedades autoinmunes crónicas puedan vivir una vida normal”, concluye el doctor.
LHM