Actualmente nuestro mundo se ha tecnologizado, modificado la forma en que estudiamos, trabajamos, nos comunicamos y hasta la forma en que pensamos. Esto ha sido posible gracias a las innovaciones y el surgimiento de nuevos descubrimientos como las computadoras y el Internet.
En la década del 2000 surgieron las llamadas redes sociales, que vinieron a darle una nueva cara a este mundo tecnológico, en el año 2004 fue lanzada Facebook, la cual es una de las redes sociales con más usuarios y ganancias millonarias, tan solo un año después se lanzó YouTube la red que comparte videos a nivel mundial y un año más tarde Twitter, por mencionar algunas de las más conocidas. A la par de la creación de las redes sociales han surgido otras herramientas tecnológicas como los dispositivos móviles de nueva generación o Smartphones quienes al día de hoy, constituyen una herramienta de uso cotidiano para buena parte de la sociedad.
Sin embargo numerosos estudios señalan que al introducir el uso de los dispositivos móviles y redes sociales a nuestra vida cotidiana, se han modificado conductas humanas que parecían no haber cambiado por años. Y esto ha encendido focos rojos respecto a algunos temas que resultan interesantes. Como lo menciona el artículo titulado: “No sin mi Smartphone”: Elaboración y validación de la Escala de Dependencia y Adicción al Smartphone (EDAS)” publicado por la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal en el año 2017, menciona que los Smartphones, cuya funcionalidad y versatilidad los convierten en una herramienta que impacta sobremanera en la vida diaria y las relaciones de sus usuarios, pese a sus incuestionables ventajas, se observan problemas asociados a su uso problemático, que puede provocar adicción y dependencia.
Si bien el uso de estos dispositivos tecnológicos y de las redes sociales representan grandes oportunidades para la innovación, el aprendizaje y la creatividad, la evidencia emergente suscita preocupaciones sobre las posibles implicaciones para la salud mental de los jóvenes, tal como lo menciona el artículo: “La influencia de la adicción al teléfono móvil en la calidad de sueño de estudiantes secundarios dejados atrás: el rol mediador de la soledad” donde se hace hincapié que la soledad es el principal problema psicológico entre los estudiantes de secundaria y que puede causar serios efectos negativos en su salud mental. El estudio refleja que la tasa de detección de la adicción al teléfono móvil fue del 27,5%, demostrando una significativa correlación positiva entre la soledad y la calidad del sueño. Demostrando que esta adicción se ha vuelto un serio problema psicológico y social en esta población, al que deberían prestar más atención las escuelas y las familias.
Aún es largo el camino de la investigación en este ámbito, donde la misma sociedad busque revertir el daño que hasta este punto se ha detectado, que incluya la regulación de las empresas de corte tecnológico, la supervisión en las creaciones de nuevas aplicaciones y juegos, que se proteja a los menores quienes resultan más vulnerables, por ello los profesionales deberán contar con herramientas que les permitan orientar a la población sobre el uso correcto de las tecnologías.
MGTI. ALMA DELIA VITE ROJO
alma.vite@upt.edu.mx