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Ni el dinero ni nadie
José Alfredo en “La que se fue” y en “El rey” desprecia el dinero y aprecia, como lo hicieron los románticos y los bohemios, el valor de la pobreza. La autora comparte y compara los textos de Yuval Noah Harari con los de su padre -
Voy a cantarles la historia…
A propósito de la guerra que se libra contra algunos géneros musicales, la autora habla del origen de los corridos, “fuente maravillosa para la historia”, y de aquellos que escribió José Alfredo; “son hijos del romance español”, asegura -
“Tú y las nubes”
La canción viene a la memoria de la autora tras leer en este diario una reflexión de Ana García Bergua sobre las nubes y, así, sin mediación, cuenta que se fue volando a las letras de las canciones de su padre que hablan de éstas -
Soy marino vivo errante…
La autora comparte con los lectores la letra que se incluye en una libreta negra en la que José Alfredo Jiménez escribió a los 17 años, antes de haber terminado incluso la educación primaria, un huapango titulado “Soy marino” -
Entre orillas o cadenas
La autora se encontró con un poema de Guillermo Prieto, perteneciente a su obra lírica, dedicado al mar, y le sorprendieron las similitudes que tiene con una canción de José Alfredo; aquí muestra sus resonancias, simulando un juego de espejos -
Joaquín Sabina: mago del lenguaje
El mariachi, el corte, el tono, el estilo de algunas canciones del cantautor granadino remiten a la obra de José Alfredo, pero existe un recurso que lo hace romper con él. La autora recuerda cómo conoció su música y pensó en su padre -
José Alfredo, Paloma y la Navidad
El compositor disfrutaba pasear con su esposa e hijos en diciembre, cuando la ciudad se iluminaba y juntos recorrían el Zócalo, Reforma e Insurgentes para descubrir las nuevas figuras que decoraban esos y otros lugares -
Estoy en el rincón de una cantina
“Gracias a la generosidad y al cariño de don Fernando Camarena, que mandó realizar la escultura a color” -
José Alfredo, paseante incansable
La autora recuerda cómo su padre, en varias de sus canciones y en su vida familiar, era un observador apasionado, un contemplador de su espacio y de su tiempo; y comparte algunos momentos del maestro recorriendo el Distrito Federal