Cultura

Nuestro Señor el bailarín

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Nunca lo menciona. Y atribuirle estas vinculaciones quizá sea una arbitrariedad. Al hacer su danza cósmica, Shiva Nataraja destruye universos y los prepara para que se inicie un nuevo proceso de creación. Su danza, dentro del arco de fuego que representa la conciencia, se compone de cinco actos, divinos en su caso y profanos aquí.

La creación misma es el primero, que emana de los ritmos que toca con su tambor. Le sigue el sostenimiento, un gesto que expresa con un mudra, una posición de la mano derecha cuyo mensaje es “no temas”. Después viene la destrucción, expresada en el fuego que sostiene en su mano izquierda elevada. Continúa el ocultamiento, cuando pone el pie sobre el demonio que esconde la verdad y posibilita lo inesperado. Concluye con la revelación, al elevar el pie izquierdo y danzar. A ese dios le llaman el bailarín.

La historia humana también parece pertenecerle. En su último libro escrito a los 102 años, Lecciones de la historia (con un subtítulo añadido en la edición española: ¿Podemos aprender de nuestro pasado?), Edgar Morin nunca alude a la imagen de Shiva Nataraja para simbolizar el baile frenético o acompasado de los procesos históricos. Pero habla de su inmensa complejidad y, sin decirlo así, de su creación, su sostenimiento, su destrucción, su ocultamiento y su revelación.

“Igual que la historia de la verdad tiene que ver con todo, el historiador de verdad tiene que ver en todo”. Estas palabras de Víctor Hugo en Los miserables guiarán la sintética glosa de Morin respecto a un interés presente siempre en sus estudios pluridisciplinarios: la historia como una complejidad y un aprendizaje. Un método orgánico del saber.

1. El resultado de una acción puede ser contrario a su intención inicial. Morin llamó a esta idea fundamental “ecología de la acción” para mostrar que el curso de una iniciativa depende de vectores múltiples e incontrolables, desde la derrota del Imperio persa ante la pequeña Atenas en el siglo V hasta la victoria actual de Irán en su guerra asimétrica contra EEUU.

2. Ninguna observación es válida sin autoobservación. Esta es una característica de la complejidad: mirar es rodear el objeto y aún a aquel que lo ve.

3. Lo improbable puede ocurrir. La realidad es un tejido no lineal. La caída de Atenas fue negativa desde el punto de vista democrático pero difundió en el mundo la cultura griega.

4. Las causas de los acontecimientos históricos son múltiples y están entrelazadas. Como es adentro es afuera, dirían los budistas.

5. Los mitos tienen mucha influencia en la historia. De nuevo ahora, cuando las guerras en gran medida siguen siendo religiosas.

6. El increíble destino de la Revolución rusa. Otro ejemplo del triunfo de lo inesperado y la importancia crucial del mito. Una revolución improbable que dependió de “la intuición a la vez genial y demente de Lenin”.

7. La nación es un invento reciente. Aparece en Europa Occidental durante la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Antes hubo imperios y ciudades-Estado. ¿Y después qué habrá?

8. La racionalidad de la historia suele ser una racionalización a posteriori. Las calabazas se acomodan cuando la carreta se pone en marcha. Así los hechos históricos cuya explicación puede verse después de suceder.

9. A veces los destructores también son grandes civilizadores. No siempre y no todos, como el actual Imperio del caos o el nazi sionismo genocida. Pero en ocasiones, escribió el poeta Horacio, la Grecia vencida conquista a su fiero vencedor.

10. La importancia de las guerras. No hay nada más humano y al mismo tiempo inhumano que la guerra, afirma Morin.

11. Un solo individuo puede cambiar el curso de la historia mundial. El poder muestra lo peor y lo mejor de quienes lo ejercen. Casi todos los dirigentes terminan en el basurero de la historia. Pocos forman parte positiva de la memoria común.

12. Los héroes y los santos. Unos cumplen tareas ejemplares, otros encarnan lo más valioso de la humanidad entre el caos y las tinieblas de la historia.

13. De la adhesión entusiasta a la rebelión no hay más que un paso. Las masas son volubles y las condiciones históricas favorecen asombrosos cambios de mentalidad.

14. La realidad histórica del imaginario. Los productos de la mente humana: sueños, ensoñaciones, artes, mitos y religiones, se adueñan de la mente humana y alimentan la historia.

15. El progreso material no va acompañado de ningún progreso moral. En estos tiempos, consigna Morin, la humanidad se ve arrastrada a una gran regresión ecológica, política, económica y ética. A plena luz, caminamos a ciegas. El progreso de la civilización occidental “entraña un retroceso de las solidaridades y las comunidades y un aumento de los egoísmos”.

16. Las guerras son una combinación de azares y determinismo. Nunca comienzan cuando se declaran sino antes de ello, por razones que al iniciarse no se perciben.

La historia contiene las grandes fuerzas cósmicas de unión y desunión, concordia y discordia. Hoy cuando Shiva Nataraja acelera su danza, ya no letárgica sino febril, mientras Edgar Morin, prolongado y persistente sabio, descansa en paz.


AQ / MCB

Google news logo
Síguenos en
Fernando Solana Olivares
  • Fernando Solana Olivares
  • (Ciudad de México, 1954). Escritor, editor y periodista. Ha escrito novela, cuento, ensayo literario y narrativo. Concibe el lenguaje como la expresión de la conciencia.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.