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Excuidador de Kenzo pone en duda la identidad del felino abatido en Edomex: "Yo trabajé con él y era más grande"

La indagación sobre el caso del tigre de bengala de Animal Experience continúa. Jair Herrera dijo a MILENIO detalles sobre el tiempo en el que el animal estuvo bajo su resguardo.

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M+.- Hace apenas unos días, Kenzo, el tigre de Bengala blanco que era albergado en Animal Experience México, saltó a la fama al buscar la libertad tras un descuido de quienes, se supone, daban mantenimiento a las instalaciones. Escapó el 27 de junio de un centro de conservación silvestre y se volvió un tema a nivel nacional encontrarlo en el municipio de Tepetlaoxtoc.

Fueron días intensos para el animal, pues, a pesar de su potencial peligrosidad, el objetivo del operativo por tierra y aire era capturarlo con vida. Ya tenían incluso pensado su destino final: el Parque Ambiental Zoológico de Zacango, en el municipio de Calimaya.

MILENIO dio seguimiento a los traslados de Kenzo, que seguía huyendo entre los matorrales y nopaleras de la zona serrana de San Bernardo Tlalmimilolpan.

Finalmente, después de varias jornadas de escape, en las cuales las tormentas y granizadas obligaban a suspender la búsqueda, el tigre fue capturado este 2 de julio. Sin embargo, horas después se reportó su fallecimiento.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que Kenzo había sido “localizado y capturado con éxito” y que estaba recibiendo atención médica. 

“Una vez inmovilizado, determinaron que presenta una lesión que no compromete sus funciones vitales ni su movilidad”, se informó.

La realidad, revelada posteriormente, es que Kenzo perdió la vida durante su traslado, herido por tres disparos de arma de fuego. Las autoridades argumentaron que durante las maniobras de rescate el tigre presuntamente intentó atacar al personal que participaba en el operativo, por lo que elementos de seguridad tuvieron que intervenir para neutralizar el riesgo.

Autoridades señalan que Kenzo murió durante su traslado, herido por tres disparos
Autoridades señalan que Kenzo murió durante su traslado, herido por tres disparos | Foto: Profepa

El recuerdo de un amigo

Animal Experience México operaba como una colección privada de fauna silvestre y ofrecía recorridos guiados al público para contemplar grandes felinos y otras especies exóticas, pese a contar con observaciones para mejorar su seguridad.

Así lo relató el biólogo y divulgador científico Jair Herrera, en entrevista con MILENIO, quien colaboró durante aproximadamente ocho meses —entre finales de 2023 y mediados de 2024— en el lugar ubicado en el municipio de Tepetlaoxtoc, Estado de México. Entre sus tareas estaba el cuidado de Kenzo.

Sin embargo, a pocos días del operativo que terminó con el abatimiento del ejemplar durante las labores de rescate, Herrera señaló tener serias dudas de que el animal que murió durante el operativo fuera Kenzo, al asegurar que comparó el patrón de rayas del felino con el ejemplar que conoció en el refugio y encontró diferencias.

Señaló que durante los ocho meses que trabajó con el ejemplar pudo identificar que, de acuerdo con las imágenes difundidas, el felino abatido era de menor tamaño y que las fotografías de sus huellas mostraban que no tenía garras, por lo que consideró necesario esclarecer el paradero del verdadero Kenzo.

Lo que terminó de acrecentar la sombra de duda fue una especie de esquela que el sitio Animal Adventure publicó en sus redes sociales oficiales aquel fatídico día en que el supuesto Kenzo fue abatido:

“Con el corazón roto por tu partida, te vamos a extrañar Haz”.

Los días en Animal Adventure

Herrera explicó que en aquel entonces fue invitado por el propietario para integrarse al proyecto, con la promesa de que el centro crecería y mejoraría sus instalaciones, las cuales resguardaron por cerca de tres años al tigre de Bengala, Kenzo.

Durante ese tiempo desempeñó funciones como cuidador de animales, realizando labores de limpieza, alimentación y enriquecimiento ambiental, además de promover el sitio mediante sus redes sociales, desde donde invitaba al público a conocer las instalaciones.

“Yo trabajé como zookeeper, limpiando, haciendo enriquecimientos ambientales, alimentando a los animales y también llevando gente a través de mis redes sociales. Invitaba a la gente a que fuera y el único pago que recibía era a través de eso”, relató el biólogo, quien aseguró que el acceso al lugar tenía un costo para los visitantes.

De acuerdo con su testimonio, el centro recibía visitantes de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores, quienes encontraban una experiencia distinta a la de un zoológico convencional.

Explicó que durante los recorridos era posible observar parte del manejo cotidiano de los ejemplares, incluyendo actividades de alimentación y enriquecimiento, con el objetivo de acercar a la población al conocimiento de la fauna silvestre.

Durante su estancia, dijo, el centro albergó un oso negro americano, dos jaguares —uno de ellos melanístico—, un tigre, un cocodrilo, mapaches y algunas aves rapaces, así como un águila real, aunque aseguró que nunca llegó a verla durante el tiempo que colaboró en el sitio.

Herrera fue invitado por el propietario de Animal Experience para integrarse al proyecto
Herrera fue invitado por el propietario de Animal Experience para integrarse al proyecto | Foto: Redes sociales

Muchas irregularidades

Respecto a las condiciones del inmueble, Herrera señaló que existían aspectos que debían fortalecerse, principalmente en materia de seguridad, debido a que el predio presentaba características de obra negra, por lo que se requerían mejoras para garantizar una mayor contención de los animales.

“Las condiciones eran suficientes, mucho mejores que en otros lados, pero sí faltaba seguridad en los recintos. De hecho, en una visita de autoridades indicaron que se tenía que reforzar la seguridad, cerrar con malla algunos espacios y mejorar las medidas de contención”, afirmó.

El biólogo recordó que incluso firmó como testigo durante una inspección realizada por autoridades ambientales, en la que se formularon observaciones para reforzar la infraestructura, debido a que algunos ejemplares tenían la capacidad de trepar, por lo que era necesario reducir cualquier posibilidad de fuga mediante adecuaciones en los encierros.

Asimismo, sostuvo que cuando trabajó en Animal Experience México no existía un sistema de videovigilancia, situación que, a su juicio, representaba una deficiencia importante tratándose de un sitio que resguardaba animales considerados potencialmente peligrosos.

“Algo tan básico como cámaras en el lugar; no habían cuando yo estaba. Si hubieran existido, hoy probablemente se sabría exactamente qué fue lo que pasó. Estamos hablando de animales potencialmente mortales para los cuidadores y para la población”, comentó.

Este es el sitio en el que era albergado Kenzo
Sitio en el que era albergado Kenzo antes de escapar durante el mantenimiento a la instalación | Foto: Animal Experience

Cerrando ciclos en medio de dudas

Herrera explicó que decidió separarse del proyecto por diversas diferencias con la administración, entre ellas, el manejo de la información relacionada con el origen de algunos ejemplares, pues aseguró que varios animales eran presentados públicamente como rescatados cuando, según le fue informado, habían sido adquiridos de manera legal.

También afirmó que el aspecto económico influyó en su salida, ya que únicamente recibía ingresos por las personas que acudían mediante sus redes sociales y no contaba con un salario fijo, lo que hacía incosteable continuar colaborando en el proyecto.

Tras el operativo implementado para localizar y capturar al tigre que presuntamente era Kenzo, el divulgador reconoció el trabajo realizado por veterinarios y especialistas que participaron en las labores de contención, al considerar que enfrentaron una situación de alto riesgo para proteger a la población.

“Los veterinarios pusieron en riesgo su vida. Me parece que muchos están enfocando las críticas hacia ellos, cuando realmente arriesgaron su integridad por un animal que ni siquiera estaba bajo su supervisión. Creo que el problema debe atenderse desde la regulación”, expresó.

Finalmente, sostuvo que este caso debe servir para revisar el marco regulatorio relacionado con la tenencia de grandes felinos y otras especies silvestres en colecciones privadas, así como para reforzar los protocolos de inspección y autorización antes de permitir el ingreso de ejemplares, con el propósito de garantizar que cuenten con la infraestructura y medidas de seguridad necesarias para proteger tanto a los animales como a la población.

MD

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Juan Camacho
  • Juan Camacho
  • juan.lopezc@milenio.con
  • Egresado de la FES Aragón. Orgullosamente UNAM. Cuento historias del Valle de México desde hace 10 años. Viajo en moto y soy fan de Cruz Azul.
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