Cultura

Discos 2025: jazz en clave femenina (primera)

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Ejemplos de la enorme contribución de las mujeres al jazz contemporáneo, publicados durante el año que recién concluyó y que se dejan escuchar desde diversos géneros, geografías y configuraciones. Como sigue.

Desde Boston, la veterana compositora, saxofonista soprano y aficionada de los viajes espaciales, Jane Ira Bloom, produjo el sofisticado y por momentos melancólico Songs in Space, álbum que nos traslada fuera de la atmósfera para vernos reflejados en estos duetos y tríos de intercambio orbital; además, entregó una serie presentaciones sustentadas en la lógica improvisatoria vía Once Like a Spark, intercambiando puntos de vista con el arriesgado percusionista Brian Shankar Adler; por su parte, una experimentada cantautora y un versátil pianista firmaron el excelso Elemental, conformado por varios standards entre los que aparece Lou Reed: se trata del tándem Dee Dee Bridgewater / Bill Charper, dialogando libre y abiertamente, mientras que la también vocalista Nnenna Freelon decidió ponerse en plan personal con Beneath the Skin, disco integrado por canciones propias por medio de las que se comparten anhelos, duelos y miradas esperanzadoras que emergen del alma blusera hasta la epidermis.

En formato de cuarteto, la pianista y educadora isrealí Anat Fort entregó The Dreamworld of Paul Motian, elusivo y sentido homenaje al gran compositor y baterista con quien colaboró y mantuvo un vínculo artístico, al tiempo que la gran guitarrista y compositora Mary Halvorson entregó un doblete: en compañía de Amaryllis, su notable sexteto, y junto a los saxofones de Wlkins y Settles, produjo About Ghosts, muy bien acompañada y en el que aparece con más frecuencia el sintetizador y un enfoque dinámico, sin perder la gravedad acostumbrada, y Bone Bells, junto con la pianista Sylvie Courvoisier, en el que se transita de un tono lúdico a otro más cercano al excursionismo en miniatura. Por su parte, Terri Lyne Carrington & Christie Dashiell, batería y voz, se conjuntaron para presentar We Insist! Track by Track, infundidas por el espíritu de Max Roach y su clásico de 1961, así como por el movimiento de los Derechos Civiles, en particular desde la mirada de liberación, extendida al cruce de géneros jazzísticos.

La cantautora y multiinstrumentista Amanda Ekery propone un encuentro cultural entre México y Siria desde El paso, Texas, en su reconocido disco, Árabe, en el que nos lleva por estaciones gastronómicas, costumbres compartidas, supersticiones y temas identitarios y migratorios, sin perder el optimismo con esa vocal de enfáticas intenciones y tintes folk. , al tiempo que la cantautora chilena Camila Meza puso en acción su imaginería andina para invitarnos a conocer realidades mágicas a través de Portal, obra compuesta en su totalidad por ella en la que flujos del jazz latino, el blues y el folk, con aditamentos electrificados, se encuentran en una voz espectral pero muy de este mundo, funcionando como guía para dirigirse a Utopía al tiempo que persistimos y transmutamos, como la enriquecedora mezcla de texturas y cambios rítmicos que propone la joven saxofonista inglesa Emma Rawicz, a través de su ecléctico Inkyra.

Desde el lugar donde el sol nace, la tecladista, acordeonista y compositora Shoko Nagai plantea una jazz de lances progresivos con sus inserciones sonoras disonantes en Forbbiden Flowers, recordando la roca habitada para tomarse un respiro y saludar al universo, en tanto la también autora y pianista Hiromi entregó el energético y vivaz Out There en clave postbop con aditivos progresivos e influjos que vienen desde el ragtime hasta el funk, tejidos con astucia por Sonicwonder, la banda de la talentosa intérprete, mientras que en contraste, Izumi Kimura crea una atmósfera nebulosa con su piano preparado en Butterfly Effect, como si de un sueño se tratara en el que uno regresa a un presente modificado, sólo para volver a esos apuntes improvisadores. La bajista malasia-australiana Linda May Han Oh se elevó para otear por Strange Heavens, acompañada por la batería de Tyshawn Sorey y la trompeta de Ambrose Akinmusire.

Por su parte, la vibrafonista que también gusta de la marimba, Patricia Brennan, orgullosamente veracruzana y asentada en Nueva York, entregó Of the Near and Far, cuarto álbum en el que apuesta por la progresión, que parece inspirarse en geométricas constelaciones, y por un tenso equilibrio entre los espacios para la improvisación y la ruta definida, justo en la tesitura del título del álbum: de pronto nos sentimos envueltos y después vemos cómo se va distanciando la audición, entre cuerdas, ritmos y teclas en plena colusión que nos conducen al abismo. Amina Claudine Myers planteó, junto con su piano, algunas reflexiones que conectan la sensibilidad con el raciocinio en Solace of the Mind, construyendo un refugio propicio para que los pensamientos se diseminen con estético reposo, mientras que en su tercera colaboración, Georgia Mancio & Alan Broadbant entregaron A Story Left Untold, una distinguida conversación entre piano y voz que rememora la pérdida y la esperanza de recuperación.


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Fernando Cuevas
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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