Las capacidades que para sobrevivir han desarrollado algunos seres vivos son realmente sorprendentes, y que nuestras habilidades humanas en muchas áreas están limitadas.
Estas capacidades son diversas como el mimetismo en insectos que aparentan ser flores u hojas para conseguir sus alimentos o protegerse de sus depredadores, la capacidad de cambiar de color que ante el peligro que realizan los pulpos y camaleones, la comunicación mediante sonidos de los delfines, elefantes, ballenas y otros seres vivos, la sorprendente capacidad de orientación y navegación que permite tanto a las aves viajar miles de kilómetros para resguardarse del mal tiempo y reproducirse, como a las tortugas marinas regresar a desovar a playas específicas, y los salmones regresar a sus ríos natales a desovar, los insectos que recorren grandes distancias como la mariposa monarca con el maravillosos espectáculo de su migración, también la geolocalización por sonidos que tienen algunos organismos como los murciélagos, aves y delfines, y la visión ultravioleta de miles de insectos que perciben colores fuera de nuestro rango visual.
Apreciamos que los sentidos de muchos seres vivos son especiales y que lamentablemente poco los conocemos, de tal manera que el respeto y consideración a los lugares de migración, disponibilidad de alimento para los animales migrantes, lugares de nidación para muchos de ellos son afectados atentando a su sobrevivencia
Hay un especial sentido animal del que estamos conscientes y que destaca al momento de detectar y diferenciar olores que es el olfato.
En este caso el olfato de muchos organismos en particular los perros rescatistas hoy presentes, es algo que sorprende siendo un gran apoyo en eventos devastadores como el terremoto ocurrido recientemente en Venezuela.
Los perros rescatistas son ejemplo y resultado de paciencia, amor, entrenamiento y fortalecimiento de capacidades propias, son entrenados desde pequeños procurando sean de un tamaño adecuado para su traslado e ingreso a zonas estrechas, se cultiva su agilidad y resistencia, deben contar con instinto de caza, ser sociables y capaces de soportar estrés por ruido y explosiones. Así realizan actividades de búsqueda, en agua, avalanchas, desastres urbanos, y localización de cuerpos. Todo un proceso que se construye fortaleciendo las capacidades con calidez y perseverancia como todo aprendizaje en la vida.