Cultura

"El principito" y el poder de la imaginación

  • La pantalla del siglo
  • "El principito" y el poder de la imaginación
  • Annemarie Meier

Había una vez...". Según la leyenda todo empezó con un garabato: La figura de un pequeño niño que el piloto y escritor de relatos de viaje Antoine de Saint- Exupéry dibujó sobre una servilleta mientras cenaba con amigos en Nueva York. El hombre había salido de Francia por la ocupaciónalemana, vivió un par de años en EU antes de establecerse en Argelia y morir en un accidente aéreo en julio de 1944. Le petit prince (El principito) fue el último texto que publicó y el único cuento para niños después de suserie de relatos situados en Europa, África y América del Sur, textos que mezclan la descripción de aventuras con reflexiones acerca de la condición y conducta humana. La publicación de El principito en 1943 fue recibida con bastante reserva por la crítica literaria que opinó que era "demasiado infantil para un adulto y demasiado adulto para un niño". Sin embargo, el libro con ilustraciones del mismo autor, se convirtió en uno de los textos literarios más traducidos – a más de 250 idiomas - y vendidos a nivel mundial.

También el filme de animación The Little Prince (El principito) realizado por Mark Osborne en 2015 empieza con un garabato, el dibujo de una boa y el cuento de la boa y el elefante en voz en off narrado por un anciano. Sin embargo, el filme no se limita a construir una nueva versión del texto de Saint-Exupéry. Al integrarlo a una historia marco situada en la actualidad, le rinde homenaje y demuestra que su fuerza poética y filosófica sigue vigente. En la construcción de la historia el filme de animación parte de la pregunta: ¿Qué le puede significar El principito a un niño de hoy que vive en una sociedad global y competitiva, recibe una educación marcada por la racionalidad y estudia en una institución educativa que fomenta la eficacia y propone como meta el éxito material?

La protagonista niña vive con su madre en una gran ciudad. En el suburbio de clase media al que se mudan las casitas son iguales. Uniformadas están también la madre con traje sastre y corbata y la niña con faldita plisada, blusa y suéter. Puesto que la niña necesita un "proyecto de vida", la madre le arma un tablero que controla tiempo y actividades. Un movimiento de cámara muestra que también la metrópoli en la que viven está cuadriculada, y el único movimiento son los de los coches que corren a toda velocidad por calles y cruceros. En ausencia de la madre la disciplina de la niña es trastornada por un vecino, un anciano y travieso aviador que despierta la imaginación de la niña a través de las páginas del libro de Saint – Exupéry y la historia del pequeño príncipe rubio que vive solo en un asteroide y está enamorado de una rosa. La niña se contagia con el cuento y empieza a convivir con las aventuras de los personajes de El principito y el ocaso de un mundo del que se apropian la maldad, la avaricie y el afán de poder.

El filme trasciende las películas de animación digital que hemos visto últimamente, incluso las realizadas por Osborne como Kung Fu Panda. Osborne integra a la animación digital el stop motion como elemento narrativo, estético y significativo al acentuar el carácter artesanal de los personajes, maquetas y fondos. Personajes, objetos y entorno están modelados en papel y sus formas, texturas y colores contrastan con las estereotipadas figuras y fondos de la animación digital. El efecto es maravilloso y cargado de significado porque el peso del relato imaginario se impone poco a poco a la historia marco. Osborne, quien ha realizado varios cortos en la técnica stop motion, utiliza su estética para rendir un homenaje a la creatividad artística detrás de la realización cuadro por cuadro y apoyar el mensaje del filme que clama por desarrollar el poder de la imaginación y promover la educación creativa por encima de la instrucción y domesticación.

"Dibújame un cordero", le pide el principito al aviador. Sin embargo, ningún corderito le satisface, uno por mal dibujado, otro por viejo, otro por comerse las letras del cuento. Finalmente el pequeño se da por satisfecho con el dibujo de una caja en cuyo interior estaría el cordero.Desgraciadamente Osborne y sus guionistas Irene Brignull y Bob Persichetti no se contentaron con un homenaje a la imaginación sino que sintieron la necesidad de cerrar el filme con respuestas y mensajes para niños y adultos: El principito ha crecido y se ha olvidado de su mundo imaginario, el aviador es ingresado al hospital para morir, la niña se prepara para crecer sin olvidarse de su infancia y su mamá finalmente se toma el tiempo para ver las estrellas. El homenaje a El principito y a la animación clásica son maravillosos. El cierre y sus mensajes parecen convenciones añadidas.

annemariemeier@hotmail.com

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.