Cultura

“La gracia”

  • La pantalla del siglo
  • “La gracia”
  • Annemarie Meier

Muchos críticos reconocen en el realizador italiano Paolo Sorrentino una importancia influencia de Fellini y en su más reciente filme “La gracia” el tema central de “8 y medio”: La vejez y la memoria como estado de ánimo y refugio de los recuerdos y las decisiones de una vida. Si nos referimos a la trama de un hombre de edad que revisa su pasado y duda de su presente y futuro, quizás tengan razón. Si, en cambio, vemos en “La grazia” los rasgos de un filme político y la reflexión acerca de la democracia, creo que hay que buscar la influencia en el cine italiano político y los filmes del mismo Sorrentino sobre hombres de poder como “Divo” que alude a Giulio Andreotti, “Loro”, inspirado en Silvio Berlusconi y la serie “El nuevo papa” que gira alrededor del Papa Francisco. “La gracia” (“La grazia”) se centra en un Presidente de la República de Italia ficticio, aunque su descripción y dilemas pueden fácilmente trasladarse a lo que nos esperamos de los jefes de estado y hombres de y en el poder que se preocupan por dirigir el destino de los humanos con justicia y democracia.

Mariano de Santis (Toni Servillo), el protagonista de “La gracia”, es un presidente apreciado por el pueblo mientras que en la escena política le pusieron el sobrenombre de “cemento armado”. Como hombre mayor y ex juez está acostumbrado a resolver problemas y evaluar los pros y contras de una decisión. Se acercan los últimos seis meses de su mandato y De Santis pretende no dejarle a su sucesor varios pendientes de su gobierno que le importan pero que ha pospuesto por dudas morales y éticas.

Su hija Dorotea (Anna Ferzetti) es su mano derecha y como jurista de una nueva generación le sugiere una y otra vez decidir sobre asuntos pendientes como la propuesta de una ley en pro de la despenalización de la muerte asistida y dos indultos de presos por asesinatos en circunstancias muy especiales.

El filme inicia con una cita de la Constitución de la República de Italia cuyo artículo 87 enlista las tareas del presidente. Dice por ejemplo que el presidente representa la unión nacional, convoca a elecciones, promulga leyes y puede otorgar indultos. Después de la imagen de tres aviones del ejército que al atravesar la pantalla de abajo hacia arriba dejan en el aire estelas con los colores verde, blanco y rojo, vemos la fachada del palacio de gobierno en Roma y al presidente De Santis pasear por los techos, encender un cigarrillo y suspirar: “Aurora, me haces mucha falta”, dirigiéndose a su esposa finada cuya infidelidad le sigue amargando la vida.

A lo largo del filme observamos al presidente realizar los rituales y las tareas que le dicta la constitución, reflexionar sobre la búsqueda de justicia y argumentar a fondo sobre tres asuntos y dilemas que quedan pendientes de solucionar. Decidir con justicia incluye, desde luego, buscar la verdad. ¿Pero cuál verdad? ¿La verdad de la justicia o la de una mujer que mata a su marido por el infierno de violencia que la hace sufrir? ¿La verdad de los que apoyan la despenalización de la muerte asistida o la de los defensores de seguir con la prohibición? El filme comparte los argumentos en pro y en contra al igual que las dudas de De Santis con el espectador pero el filme no deja duda de que su hija, como joven jurista, tiende más hacia “la gracia”, es decir al perdón o indulto, que su anciano padre. La metáfora de un caballo herido y la entrevista con la editora de la revista Vogue llevan al expresidente a concluir: “Hay tiempos en los que los hijos deben seguir a los padres pero hay un tiempo en el que los padres deben seguir a sus hijos”. No cabe duda que Sorrentino, al hablar de un hombre de Estado, también señala la necesidad de que como humanos debemos abandonar la certeza para descubrir, como De Santis, la belleza de la duda.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.