La fecha para llevar a cabo el registro de líneas celulares se acerca y sólo 20 por ciento del padrón se ha registrado, esto debido a la desconfianza de la ciudadanía de exponer sus datos personales y biométricos en una plataforma que sienten no es segura.
El registro de los celulares tiene como objetivo combatir la extorsión y el fraude, para lo cual el Gobierno de México dio como fecha límite el 30 de junio para que los usuarios de telefonía móvil registren su línea, de lo contrario, se suspenderá el servicio.
Consultores en telecomunicaciones y ciberseguridad señalaron que a poco más de un mes que se cumpla el plazo otorgado para el registro, la plataforma para realizar dicha inscripción ha tenido fallas, y quienes han querido registrar su línea telefónica se han llevado la sorpresa de que ya está registrada, pero con otro nombre.
David Taboada, experto en telecomunicaciones y ciberseguridad, advirtió que el Gobierno mexicano sí hará efectiva la suspensión del servicio una vez que se cumpla el plazo dado a conocer por las autoridades.
Adjudicó esta baja participación de la ciudadanía debido a los ciberataques masivos a dependencias gubernamentales que se registraron al inicio de este año, donde se sustrajeron más de 2.3 terabytes de información y la exposición de datos personales de millones de ciudadanos.
Por su parte, Juan Carlos Martínez, consultor en telecomunicaciones y ex presidente de Canieti Noreste, opinó que cortar el servicio de las líneas de telefonía de celular a millones de mexicanos es drástico.
“Se me hace una medida muy drástica, sobre todo en estas circunstancias políticas que enfrenta el Gobierno de México”.
Entre los riesgos y temores que tiene la ciudadanía son el robo de identidad y cómo los delincuentes pueden robar esa línea de celular ya registrada y delinquir, y a quién buscaría la autoridad sería al titular de dicha línea telefónica.
Taboada consideró que sí cree que se vayan a dar casos donde irán contra el titular de esa línea telefónica.
“Bajo la lógica de primero la agarramos y luego averiguamos sí realmente cometió el delito. Lamentablemente este tipo de situaciones sí se van a dar, porque no creo que los delincuentes se vayan a detener con este registro”.
Durante un sondeo realizado entre usuarios de telefonía móvil, varias personas expresaron temor a que la información proporcionada pueda ser utilizada de manera indebida.
“Ahorita estoy con que no, hasta ver si hay consecuencias”, comentó Claudia sobre la posibilidad de registrar su línea telefónica.
Ivette señaló directamente su desacuerdo con la medida gubernamental.
“No estoy de acuerdo con el Gobierno en que se haga esa vinculación”, expresó.
El miedo a que le roben su identidad, ser víctimas de extorsión o que sus datos sean utilizados con fines políticos, también apareció entre las inquietudes más repetidas.
“Todo el mundo va a ver mi CURP y pueden pedir dinero por esto o por lo otro”, señaló.
Alcanzan 32 millones de líneas inscritas en el padrón federal
A menos de dos meses de que venza el plazo legal para la vinculación obligatoria de líneas telefónicas en México, el avance apenas alcanza poco más de 32 millones de registros, de un universo superior a 144 millones de líneas móviles en el país.
En entrevista, Ricardo Castañeda, director general de Política Regulatoria de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), advirtió que el tiempo se agota rumbo al 30 de junio, fecha límite establecida por ley.
El funcionario fue claro al señalar que quienes no realicen la vinculación antes del plazo enfrentarán la suspensión temporal de su línea a partir del 1 de julio.
“Si después del 30 de junio no hemos hecho la vinculación, los servicios serán suspendidos temporalmente hasta en tanto llevemos a cabo la vinculación. No vamos a perder nuestro número ni nuestro saldo, pero no vamos a poder hacer llamadas ni usar datos”, detalló.
Además, descartó cualquier posibilidad de prórroga, al señalar que el plazo está fijado en la ley y no puede modificarse.
Ante la desconfianza de la población sobre el uso de sus datos personales, Castañeda insistió en que la información no será administrada por el Gobierno ni se trata de un padrón centralizado.
“No hay un padrón único o una base de datos en posesión del gobierno. Cada operador telefónico tiene su propia base de datos”.
“No se está recabando información biométrica, únicamente el nombre de la persona y su CURP. Eso es todo lo que se está vinculando hoy día”, puntualizó.
El objetivo, refirió, es combatir la extorsión, que suelen cometerse desde líneas anónimas.
“Este anonimato es el que se ha aprovechado por el crimen, lo que estamos haciendo es elevar el nivel de dificultad para que la delincuencia cometa delitos”, explicó.
mrg