Cultura

Hombre, dioses y terror

El hombre crea sus dioses y sus demonios desde la antigüedad, y no al revés. Todo aquello que no cabía en su entendimiento recibía nombre y trato de divinidad: el Sol, la Luna, la lluvia, el huracán, el rayo, el mar... Así, desde los varios puntos que iba poblando, erigía símbolos de poder extraterrenal. De Egipto al África negra, de Grecia a la India, de Alaska a la selva maya.

También desde épocas de larga data, una multitud se pregunta, igual que hoy, cómo un grupo humano puede matar a los de su especie en nombre de Dios, sea cual sea la versión de esta entidad metafísica, sea cual sea el argumento de la barbarie, sea cual sea la motivación del terror.

Represalia, xenofobia, purga étnica, defensa propia, herejía de infieles o territorio, el hombre siempre ha hallado una excusa válida, en nombre de Dios, para combatirse, en muchos casos con fines de exterminio. Con sus propios dioses y demonios, figuras creadas y manipuladas a modo de acuerdo con la situación, el hombre ha trazado una línea de tiempo calamitosa que marca nuestro devenir.

Porque, como escribió Hegel, la historia es esa sucesión de desgracias que él llamó "el pan trágico". Y hoy asistimos a un nuevo episodio, en el que no faltan los gritos de "¡Alá es grande!" antes del mortal sonido de rifles Kaláshnikov y bombas sujetas al chaleco de un kamikaze, como ocurrió la semana pasada en París, como ayer en un hotel en la capital de Malí.

Por eso, quienes justifican las atrocidades en nombre de los dioses, por mandato divino o simple ejecución de retorcidas directrices supuestamente plasmadas en libros sagrados, soslayan de forma deliberada que son los propios hombres quienes han engendrado esos monstruos a los que rinden culto y a los que atribuyen la autoría intelectual de sus actos.

Las características de los dioses en las diversas culturas y tiempos, vaya coincidencia, son poco ajenas a las de los hombres al grado que pueden caber en la obra de Shakespeare, desprovista en su mayoría de divinidades: furia, incesto, celos, amor, egoísmo, tiranía, obstinación, conspiración y otras que nublan algún fin último de bondad.

Son las mismas reacciones, demasiado humanas para decirlo con Nietzsche, de los demonios de todas las culturas, desde los hindúes hasta los del Infierno de Dante, desde las criaturas de los cuentos de Lovecraft hasta los monstruos de Palahniuk en su novela Condenada. Son el retrato de los 13 dioses del Olimpo grecorromano: Afrodita-Venus, Apolo, Ares-Marte, Ártemis-Diana, Atenea-Minerva, Deméter-Ceres, Hades-Plutón, Hefesto-Vulcano, Hera-Juno, Hermes-Mercurio, Hestia-Vasta, Poseidón-Neptuno y Zeus-Júpiter.

Recordemos la Ilíada de Baricco, quien cortó todas las apariciones de los dioses no solo porque son las partes más ajenas a la sensibilidad moderna y a menudo rompen la narración, sino sobre todo porque el poema homérico "tiene una fuerte osamenta laica que sale a la superficie en cuanto se pone a los dioses entre paréntesis". Detrás del gesto del dios, dice el narrador italiano, el texto original menciona casi siempre un gesto humano que reduplica el gesto divino y lo reconduce hasta el suelo.

Es acaso la Ilíada el mejor ejemplo de esta relación del hombre con los dioses, cuyos cantos perviven a lo largo de los siglos (Aristóteles lo impuso a su alumno Alejandro Magno como libro de cabecera) y dan una pauta de nuestros agitados tiempos con una inapelable sentencia de Homero: "Todo empezó en un día de violencia".

www.twitter.com/acvilleda

Google news logo
Síguenos en
Alfredo Campos Villeda
  • Alfredo Campos Villeda
  • Director de @Milenio Diario. Autor de #Fusilerías y de los libros #SeptiembreLetal y #VariantesdelCrepúsculo. Lector en cuatro lenguas. / Escribe todos los viernes su columna Fusilerías
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.