Después de más de medio siglo de silencio del espacio profundo, el Centro Espacial Kennedy volvió a ser el epicentro de la historia cargando, no sólo con miles de toneladas de combustible, también con las aspiraciones de una nueva generación.
Ahora los tripulantes Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen regresaron a la Tierra después de haber rodeado nuestro satélite natural, junto a la NASA y sus aliados internacionales que rompieron las barreras que el programa Apolo dejó intactas.
Durante su viaje, para la tripulación, la nave Orion fue un hogar seguro en el vacío, probando los sistemas de soporte vital tras recibir el "visto bueno" para aquel salto definitivo hacia la Luna, el cual dejó grandes hallazgos.
Siguiendo una trayectoria de retorno libre, los cuatro astronautas se convirtieron en los humanos que más lejos han viajado en la historia, superando la marca establecida por el Apolo 13.
Tras un sobrevuelo que nos regaló imágenes inéditas de la cara oculta de la Luna, la cápsula reingresó a la atmósfera a velocidades infernales para aterrizar en el Pacífico, cerrando un ciclo para la humanidad.