Un video de propaganda iraní que se hizo viral, filmado al estilo de una película de Lego, ofreció un vistazo de cómo Teherán se atribuye la victoria en uno de los principales frentes de su guerra con Estados Unidos (EU): el mercado petrolero.
Siete lanchas rápidas armadas se dirigen a toda velocidad hacia los buques petroleros para bloquear el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Los financieros lloran y tiemblan mientras los precios del petróleo se disparan. Los árabes observan con desesperación cómo se desploman las ventas de crudo.
La secuencia del video y la guerra real —incluido el cierre del estrecho y los incendios en petroleros— evidencian cómo el vertiginoso aumento en los precios del petróleo se convirtió en una de las armas más poderosas de Irán en un conflicto que también ha implicado un alto costo humano.
“Los mercados de la energía son el campo de batalla donde se desarrolla la siguiente fase del conflicto”, dice Geoffrey Pyatt, antiguo asesor de energía de la Casa Blanca . “Irán claramente juega con los mercados, con un cálculo de que esto ejercerá presión sobre la administración Trump”.
Para un régimen iraní para el que la supervivencia significa la victoria, impulsar al alza los precios del petróleo es un indicador clave de éxito frente a un presidente estadounidense decidido a mantenerlos bajos.
El precio también influye en la forma en que se libra la guerra, lo que llevó a Donald Trump a declarar que el esfuerzo de EU “había finalizado” después de que el petróleo se acercara a su máximo de cuatro años, alcanzando los 120 dólares por barril.
El As bajo la manga
En una de las semanas más turbulentas en la historia del mercado petrolero, el as bajo la manga de Irán es su bloqueo de facto del estrecho por donde normalmente fluye una quinta parte del petróleo y el gas licuado del mundo. En su punto más angosto, el estrecho tiene menos de 38.8 km de ancho, lo que expone peligrosamente a los buques petroleros a drones y misiles lanzados desde la costa sur de Irán.
El dato...20 por ciento del petróleo y gas licuado mundial
Transita por el estrecho de Ormuz.
Teherán ejerce ahora un control casi total sobre el mercado petrolero del Golfo, obligando a países vecinos como Irak a detener prácticamente por completo su producción y manteniendo atrapados en la región alrededor de 300 millones de barriles de gas y petróleo, una cifra que aumenta en alrededor de 20 millones cada día.
Hasta la semana pasada, los precios se mantenían en torno a los 100 dólares por barril, a pesar de que Trump y sus aliados anunciaron la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia de la historia.
Con el anuncio de su nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei, de mantener el estrecho cerrado indefinidamente, Irán hizo tropezar a los operadores petroleros, quienes siempre habían dado por sentado que el poderío militar estadunidense mantendría la vía marítima abierta.
Irán nunca había bloqueado el estrecho, a pesar de sus amenazas previas. Su decisión de hacerlo este mes, junto con sus ataques a los activos de energía de los países vecinos, es la marca de qué tan existencial es la guerra para el régimen iraní.
“El estrecho de Ormuz ha sido la ventaja de negociación más valiosa de Irán, y la utilizó para sorpresa de muchos, incluso dentro del propio Irán”, dice Hamid Hosseini, del sindicato de exportadores de petróleo de Irán, añadiendo que las exportaciones de Teherán continúan. “Si el conflicto se prolonga, las reservas mundiales se agotarán”.
EL DATO...300 millones de barriles de petróleo y gas
Atrapados en la región.
En los últimos días, Teherán por momentos parecía dirigirse directamente a los operadores de petróleo en Ginebra y Nueva York, ensalzando el potencial de que el precio del petróleo se disparara hasta los 200 dólares por barril.
Gasolina al alza
La presión sobre la administración Trump aumenta de cara a las elecciones de mitad de mandato. A una crisis de asequibilidad ya existente se suma ahora el alza en los precios de la gasolina.
La Casa Blanca, que había adoptado un tono triunfalista tras eliminar a la cúpula iraní el primer día de la guerra, cambió rápidamente de postura cuando el petróleo se disparó al abrir los mercados.
Tras un fin de semana de reportes sobre recortes de producción por el agotamiento de reservas en el Golfo Pérsico, los precios registraron uno de sus mayores repuntes, evidenciando la magnitud de la crisis energética.
“Alrededor de las 6:05 pm del domingo, la administración pasó de la complacencia al pánico”, señala una fuente con conocimiento de la respuesta oficial. “Fue cuando entendieron que el problema era mayor de lo previsto”.
el dato...Más de 20 millones de barriles diarios
Se suman al bloqueo.
Esa misma noche, funcionarios estadounidenses respaldaron una reunión de emergencia del G7 para discutir la liberación de reservas estratégicas, una medida que días antes se descartaba. El reporte del cambio de postura y las declaraciones de Trump sobre el posible fin del conflicto ayudaron a enfriar el mercado.
En paralelo, la administración ha considerado distintas vías para contener los precios: desde permitir la venta de petróleo ruso sancionado hasta ofrecer escoltas navales a los buques que cruzan el estrecho. En el Congreso, se han planteado medidas como suspender impuestos a la gasolina, flexibilizar normas ambientales o limitar exportaciones.
Sin embargo, expertos advierten que el impacto sería limitado. Como ocurrió en 2022 tras la invasión de Rusia a Ucrania, las herramientas tradicionales pueden aliviar la presión, pero el desafío actual es distinto: “Se trata, en última instancia, de un problema de seguridad, y es difícil resolverlo solo con mecanismos financieros”.
Medidas para contener los precios del petróleo
A medida que se desvanecen las expectativas de una pronta resolución del conflicto, los precios futuros del petróleo siguen al alza. El viernes, el Brent rondaba los 100 dólares para mayo, 98 para junio y 93 para julio. El mercado no prevé un regreso a los 80 dólares por barril sino hasta inicios del próximo año.
En este contexto, algunos operadores incluso especulan con una intervención del gobierno estadunidense en los mercados de derivados para contener los precios. “La manipulación del mercado por parte de la administración es uno de los principales riesgos para nuestra previsión alcista”, ironiza un gestor de fondos de cobertura.
El dato...120 dólares por barril,
Máximo reciente, de cuatro años
Una medida así sería un “desastre de proporciones bíblicas” si se pierde la confianza en la formación de precios, advierte Terry Duffy, director ejecutivo de CME, la mayor bolsa de futuros de petróleo.
La volatilidad se evidenció cuando una publicación inexacta del secretario de Energía, Chris Wright, en X —sobre una supuesta escolta naval a un petrolero en el estrecho— provocó una caída momentánea de los precios, que luego repuntaron al eliminarse el mensaje.
“Parece que la administración puede lanzar ‘bombas’ en las redes que impactan de inmediato al mercado”, señala John Evans, de la correduría PVM, al subrayar la sensibilidad de los sistemas automatizados a este tipo de señales.
Más tarde, Wright reconoció que la marina no estaba preparada para ofrecer escoltas. Y aun si lo estuviera, la protección sería limitada frente a ataques con drones, además del riesgo de exponer buques cerca de territorio enemigo.
En última instancia, advierte Ernest Moniz, exsecretario de Energía, la única vía efectiva para contener los precios es aumentar la oferta. “Hay que introducir más petróleo al mercado. Si no se pueden reponer rápidamente unos 10 millones de barriles diarios, es difícil controlar la volatilidad”.
El dato...100 dólares por barril
Nivel actual del Brent.
El desafío se complica por la falta de alineación entre Washington y su aliado Israel. Mientras Estados Unidos busca estabilizar los precios, el gobierno de Benjamin Netanyahu muestra menor preocupación por el impacto en el mercado energético.
El papel de los países del Golfo en el conflicto
La postura de Israel contrasta marcadamente con la de los países del Golfo involucrados en el conflicto. Afectados por los daños a sus economías basadas en el petróleo, se quejan, al igual que Irán, del costo económico de la guerra mientras buscan ponerle fin.
Tanto Qatar como Arabia Saudita lanzaron advertencias de la catástrofe que se agrava día a día, a medida que sus yacimientos de gas y petróleo y sus plantas de procesamiento sufren más daños y tardan más en volver a la normalidad.
Daniel Yergin, vicepresidente de S&P Global y autor de El premio: La épica búsqueda del petróleo, el dinero y el poder, dice que, debido a su riqueza petrolera, los países del Golfo tienen más influencia que antes, pero también más que perder.
“Ahora también son participantes importantes en el ámbito financiero y en la economía mundial, algo que no ocurría ni siquiera hace una década”, afirma.
Además, son muy conscientes de que si no pueden abastecer el mercado durante un periodo prolongado, se abrirá un espacio político que permitirá el regreso de más energía rusa a los mercados mundiales.
el dato...200 dólares por barril
Escenario extremo anticipado por Irán.
De acuerdo con varias personas familiarizadas con el asunto, los países del Golfo intentaron advertir a EU antes de que comenzaran los combates del caos que desataría al buscar un cambio de régimen en Teherán.
“No entiendo cómo EU no lo esperaba. Se les advirtió. Decidieron ignorar las advertencias y aquí estamos”, dice Helima Croft, exfuncionaria de la CIA y ahora analista de RBC Capital Markets.
Añade que los países del Golfo están “furiosos por lo sucedido, furiosos con los iraníes y furiosos porque patearon el avispero”.
Si bien EU trató de hacer modelos de las consecuencias, los funcionarios creían que la campaña contra Irán sería breve, tal vez de tan solo una semana, y que cualquier aumento en los precios sería simplemente un “fallo”, como Wright declaró a los medios antes de los ataques.
La Casa Blanca rechaza la idea de que los tomaron por sorpresa. “Nadie entró en pánico entonces y nadie lo está ahora; se trata de una narrativa falsa que los medios difunden para hacer más sensacionalistas sus historias”, dice el portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers. “El presidente y todo su equipo de energía contaban con un plan para estabilizar el mercado energético desde antes de que comenzara la operación”.
Los republicanos se unieron en torno a la Casa Blanca, insistiendo en que están preparados para las consecuencias. “Es categóricamente falso que no planearan que Irán iba a cerrar el estrecho de Ormuz”, declaró el senador de Montana, Tim Sheehy. “Los legisladores y los funcionarios de seguridad nacional sabían desde hace años que este era el plan de Irán una vez que se vieran acorralados”.
eL DATO...10 millones de barriles diarios
Serían necesarios para estabilizar el mercado
Sin embargo, los operadores se muestran confundidos por los mensajes contradictorios del presidente sobre la duración del conflicto y su interés en reducir los precios.
“Para mí es más importante detener a Irán que el alto precio del petróleo”, publicó el presidente en su red social Truth, señalando que EU es el mayor productor mundial de crudo. “Cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”.
El mercado es plenamente consciente de que el regreso a la normalidad podría tardar meses o incluso años. “La industria se encuentra en estado de conmoción. Saben lo difícil que será reparar y reactivar los yacimientos y restaurar los equipos”, dice Yergin. “Los sistemas de suministro de energía no se transforman de la noche a la mañana. Se requiere tiempo e inversión para incorporar nueva capacidad de cualquier tipo”.
Además, el desenlace no depende solo de Washington o Tel Aviv. Roxane Farmanfarmaian, del Royal United Services Institute del Reino Unido, predice que los iraníes seguirán manteniendo el estrecho cerrado y aumentando los precios del gas y el petróleo durante un periodo considerable.
“Irán quiere asegurarse de que, dentro de ocho o diez meses, una vez establecido un alto el fuego, los israelíes y los estadounidenses no regresen. No quieren una tercera guerra. Por lo tanto, van a presionar hasta el punto en que los estadunidenses no puedan regresar”, dice.
eL DATO...70 por ciento de las exportaciones sauditas
Buscan redirigirse por otras rutas.
Es posible una mayor escalada. Los hutíes de Yemen, uno de los grupos armados aliados de Irán, todavía no entra en el conflicto ni han causado disrupciones en el transporte marítimo en el Mar Rojo, a través del cual Arabia Saudita intenta redirigir cerca de 70 por ciento de sus exportaciones, ni han atacado los oleoductos del reino.
Dentro de Irán, el régimen es consciente de que la liberación de las reservas de emergencia podría mitigar el impacto en la economía global durante algunas semanas más, pero sugiere que incluso podría salir fortalecido del conflicto.
“Después de la guerra, Irán mantendrá el control del estrecho y podría exigir el pago de tarifas por el paso”, dice Hosseini, del sindicato de exportadores de petróleo iraníes.
“Ningún país podrá desafiar esto. Irán encontró un punto de ventaja que EU no puede contrarrestar eficazmente”.
Información adicional de James Politi y Jamie Smyth.
AAL