El ejército israelí afirmó que no detendrá su "serie de eliminaciones" de altos funcionarios iraníes, después de que el país anunciara que mató al ministro de Inteligencia iraní, Esmail Jatib.
La muerte de Jatib se produjo poco después de que Israel matara al poderoso jefe de seguridad de Irán, Alí Larijani, y a otra figura influyente, Gholamreza Soleimani, comandante de la fuerza paramilitar Basij.
Además, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtió que los "asesinos" responsables por la muerte de Alí Larijani, exjefe de seguridad nacional iraní muerto en un ataque lanzado por Israel, pagarán por ello.
Por otro lado, para contener el aumento del precio de la gasolina provocado por la guerra, Washington anunció una exención de 60 días a la Ley Jones para permitir que embarcaciones con bandera extranjera puedan transportar carga entre puertos estadounidenses.