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El tiburón del playlist: Ackman quiere controlar Universal

FT MERCADOS

Ackman sacude la música con una apuesta millonaria para tomar el control de Universal y redefinir su juego financiero.

La oferta de 64 mil 703 millones de dólares (mdd) que presentó Bill Ackman por Universal Music se puso en marcha en una cena privada en la casa de Michael Ovitz, en Beverly Hills, hace menos de dos semanas, en un plan celosamente guardado que ya sacudió a la industria musical.

La oferta plantea la posibilidad de que el multimillonario administrador de fondos de inversión tome el control de la compañía discográfica más grande del mundo, hogar de estrellas como Taylor Swift, Bad Bunny y Paul McCartney.

La cena, a la que asistieron Ackman, Ovitz, el CEO de Universal, Lucian Grainge, y su abogado, se mantuvo a un alto nivel para evitar la obligación de divulgar información. Grainge escuchó, pero no ofreció una reacción sustancial, de acuerdo con personas cercanas a la conversación.

Los involucrados la describieron como un sondeo inicial más que como una negociación. Ovitz, el expresidente de Disney, a quien Ackman pretende nombrar presidente de Universal, más tarde le comunicó a Grainge que actuaría como “puente” entre la dirección del grupo y Ackman.

La insistencia de un multimillonario tiburón volvió a encender el debate sobre la “financiarización” de la industria musical, luego de la afluencia de capital de Wall Street en los últimos años. 

La propuesta de Ackman se inscribe plenamente en esta tendencia, enfocándose en las estructuras financieras en lugar de en cambios en el negocio principal de Universal.

La transacción propuesta fusionaría Universal, que cotiza en Ámsterdam, con una empresa de adquisición con propósito especial (SPAC) creada por Ackman. 

Este enfoque meticuloso subraya que su propuesta no es una adquisición convencional, a pesar de que el grupo de la industria musical la describa como “no solicitada”.

En realidad, se trata de un intento de trasladar la cotización de Universal de Europa a Estados Unidos (EU) y modificar su estructura de capital, manteniendo al mismo tiempo su actual equipo de liderazgo.

Grainge “es el indicado, es el mejor ejecutivo de la industria musical”, dijo una persona cercana a los planes de Ackman, añadiendo que el jefe de Universal “tendrá plena libertad para dirigir el negocio creativo; Bill se encargará de la parte financiera que sea necesaria”.

Wall Street va por la industria musical

La oferta de Ackman también planteó una pregunta que desde hace décadas persigue a la industria musical: ¿Una industria basada en estrellas pop impredecibles puede generar retornos confiables para los mercados públicos? 

“El dinero y la música son como el agua y el aceite”, dijo un alto ejecutivo de una importante compañía discográfica. “Es difícil proyectar los ingresos de la música; es un negocio humano”.

En una conferencia telefónica con inversionistas esta semana, Ackman fue tajante. “Las acciones cotizan a la valoración más baja de su historia”, dijo. “Universal, en nuestra opinión, nunca ha dejado de ser una empresa privada”.

Las acciones de Universal cerraron con un alza de aproximadamente un tercio, situándose en poco más de 29 dólares, en su primer día de operaciones en Ámsterdam en septiembre de 2021. 

Desde entonces, la cotización ha experimentado grandes fluctuaciones, cayendo por debajo de los 18 dólares a finales del mes pasado antes de recuperarse esta semana después de la oferta de adquisición, que valora la compañía en poco menos de 42 mil 351 mdd.

Ackman ofrecería a los accionistas 5.88 dólares en efectivo y 0.77 acciones de una nueva entidad cotizada en EU por acción, con una valoración de la nueva compañía de 35.22 dólares, o aproximadamente 64 mil 703 mdd, cifra que depende de las previsiones del administrador del fondo de cobertura sobre sus utilidades futuras.

El acuerdo también reestructuraría el balance de Universal, añadiendo 6 mil 300 mdd de deuda y cancelando cerca de 17 por ciento de sus acciones a través de una fusión con una entidad controlada por Ackman.

El principal obstáculo a superar es conseguir el respaldo del mayor accionista de Universal, la familia multimillonaria Bolloré, que posee una participación de alrededor de 28 por ciento. 

El equipo de Ackman confía en que la familia francesa apoyará la propuesta, según personas cercanas al asunto, aunque Bolloré aún no se pronuncia públicamente.

Si bien Ackman habló con Cyrille Bolloré antes de hacer pública su propuesta, no contactó con Tencent, el segundo mayor accionista de Universal, dijeron personas familiarizadas con el asunto. El acuerdo requiere la aprobación de dos tercios de los accionistas que voten en una junta.

El Consejo de Administración de Universal se reunirá para considerar la propuesta y se espera una respuesta próximamente.

Según las normas de gobierno corporativo neerlandesas, los directores deben sopesar los intereses de la empresa, sus empleados y demás partes interesadas, no solo el precio de la oferta inicial.

él dice...

“Se necesita comida y agua para vivir, pero

Pero la música viene después”, Bill Ackman, fundador y CEO de Pershing Square Capital Management

Ackman es uno de los defensores más acérrimos de Universal. Cuando compró 10 por ciento de Universal por 4 mil mdd en 2021, dijo que “se necesita comida y agua para vivir, pero la música viene después”, y comparó al CEO Grainge con Walt Disney y Steve Jobs.

Sin embargo, Ackman ha vendido desde entonces aproximadamente la mitad de esa participación y el año pasado abandonó el Consejo de Administración de Universal, alegando otros compromisos. 

“Sin duda tuvo algunos problemas con el Consejo”, comentó una persona cercana a la situación. “A veces, a Bill le falta sensibilidad en sus relaciones interpersonales”.

Otra persona cercana al asunto dijo que Grainge y Ackman mantienen una “relación cordial”.

La inversión de Ackman resultó decepcionante: las acciones de Universal ya cayeron cerca de un tercio desde su salida a bolsa en 2021, y más de 30 por ciento tan solo en los últimos seis meses. Warner Music, que cotiza en Nueva York, también bajó 25 por ciento en los últimos cinco años.

El catálogo musical

En contraste, la plataforma de streaming de música Spotify ya registró un repunte de más de 70 por ciento en el mismo periodo, alcanzando un valor de casi 100 mil mdd. Ackman dijo que venderá la participación de Universal en la plataforma.

Mientras tanto, el mercado de catálogos musicales experimenta un auge, con acuerdos recientes para estrellas como Britney Spears y Tina Turner. 

Esta discrepancia pone de manifiesto lo que Mark Mulligan, de Midia Research, denomina una “paradoja”, los inversionistas están ansiosos por comprar canciones, pero están menos dispuestos a respaldar a la empresa propietaria de la mayoría de ellas.

Los inversionistas afirman que la presión sobre las acciones de Universal se debe a la incertidumbre sobre su base de accionistas, más que al desempeño subyacente del negocio. 

Las ventas de música han crecido de forma constante durante una década. Universal registró un aumento de 6 por ciento en sus ingresos el año pasado, alcanzando los 14 mil 700 mdd, y una utilidad neta 7 por ciento más alta, situándose en 2 mil 200 mdd.

Las dudas sobre las intenciones de la familia Bolloré —que durante mucho tiempo se mantiene en silencio sobre una posible venta— afectan negativamente al ánimo de los inversionistas

Esta incertidumbre se ve agravada por los temores sobre el futuro impacto de la IA en la industria musical, lo que, según un ejecutivo del sector, representó un doble golpe para las acciones.

Los analistas cuestionan hasta qué punto la propuesta de Ackman aborda estas preocupaciones. 

Clay Griffin, de Moffett Nathanson, dijo que, si bien una salida a bolsa en EU podría tener un “impacto positivo significativo”, al ampliar la base de inversionistas, no sería “transformadora” por sí sola.

Mulligan describió la oferta de Ackman como un “indicador clave de la financiarización de la industria musical”.

“Si observamos a Universal desde el punto de vista del resto de la industria, les va tan bien que apenas nos queda algo de oxígeno para que nosotros podamos competir”, dijo Mulligan. Sin embargo, su “éxito como sello discográfico no es suficiente en la actual industria musical financiarizada”.

Otros argumentan que la industria aún no adopta plenamente la disciplina financiera. 

Hartwig Masuch, exCEO de BMG, dijo que un modelo más “racional”, que se enfoque en maximizar el valor de los catálogos musicales, podría sustentar valoraciones mucho más altas: “El modelo de negocio que manejan actualmente se basa en un paradigma obsoleto”.

Sin embargo, algunos inversionistas siguen mostrándose escépticos ante la idea de que el plan de Ackman represente un cambio fundamental. 

Matt Pincus, fundador de la firma de inversión MUSIC, dijo que la propuesta se asemeja a intentos anteriores de inversionistas financieros por imponer un nuevo marco a la industria.

“Existe un largo historial de personas que creen poder manipular la industria musical con el dinero de Wall Street”, dijo. “Y, en la mayoría de los casos, el resultado es desastroso”.

MGS

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@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

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