Julio Castillo López afirmó que dentro del PAN existen líderes humanistas que tomaron la antorcha de los panistas de los ochentas y noventas, que fueron promotores de la alternancia de 2000 y que ahora son piezas claves para un cambio de gobierno en 2030.
En entrevista con MILENIO, en la víspera de la presentación de su libro en la FIL, 27 Reglas del Líder Humanista, editado por Océano, confió en que el trabajo y resultados de la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, y de sus gobernadoras de Aguascalientes, Tere Jiménez, y de Chihuahua, Maru Campos, las pone en el tablero de las aspiraciones blanquiazules.
Asimismo, destacó el trabajo de su líder nacional, Jorge Romero, y de sus líderes parlamentarios Ricardo Anaya y Elías Lixa, quienes han dado, dijo, la batalla al gobierno de la 4T.
Sobre su obra, destacó que un verdadero líder no persigue las sillas de poder, por el contrario, busca causas que lo acerquen a los puestos de elección popular y desde ahí dar solución a las demandas más cercanas de la ciudadanía.
Castillo López, hijo del ideólogo y líder panista, Carlos Castillo Peraza, afirmó que lo más difícil y lo que más daña a la sociedad es un líder que no sabe dejar el poder y se aferra a seguir mandando desde la oscuridad.
—¿Por qué desde hace muchos años hay una gran ausencia de líderes en nuestro país?—.
"Hay una ausencia de liderazgo real y esto proviene de un mal entendimiento de lo que es ser líder. La la actualidad nos ha regalado muchísimas obras, desde El Padrino, El Príncipe de Maquiavelo, pasando por este libro que creo que es el más vendido, después del Quijote en la historia de Las 48 leyes del Poder, que nos pintan un liderazgo negativo, desconfiado, un liderazgo, maquiavélico.
"En este texto, de Las 27 reglas del líder humanista, intentó desglosar, a partir de experiencias propias de conocimiento de historia, que hay otro tipo de líderes que han cambiado el orden del mundo, que han logrado impulsar a la humanidad, que nos han demostrado que el liderazgo no tiene que ser administrar la maldad, que se puede gobernar sin perder el alma, con el bien al frente".
—¿Cómo enseñarle a las nuevas generaciones, a los jóvenes, estos valores humanistas de un buen líder?—.
"Cuando muchos quieren acceder al poder solamente para hacerse ricos, para hacer negocios, dejando de lado este humanismo.
"Lo primero es distinguir lo que es poder, de autoridad. El poder es la capacidad de hacer que otro haga lo que tú quieres. ¿Cómo? Pues eso es una gran pregunta, porque el crimen organizado tiene poder, porque puede hacer que los otros hagan lo que ellos quieren. El Ejército tiene poder. Tú puedes tener poder por votos, puedes tener poder por armas, puedes tener poder por violencia, pero autoridad es cuando una persona construye una buena imagen, normalmente alrededor de un causa, y genera un prestigio más allá.
"Para ponerlo en un ejemplo muy fácil de entender, si alguien que es mi ascendente directo me dice te equivocaste, hay que cambiar esto, yo le hago caso por ser mi ascendente, pero si me habla Diego Fernández de Cevallos, también le hago caso, aunque no soy su empleado, nunca he trabajado por él, porque él tiene una autoridad sobre mí, porque respeto su opinión, respeto lo que es y creo que para buscar tener poder primero hay que construir autoridad. Y esa es la gran diferencia.
"Vimos líderes que construyeron su autoridad y supieron no malearse por el poder. Imagínate un Adolfo Suárez, después de la dictadura de Franco, hacer una Constitución para España y decir yo aquí termino, no voy a buscar seguir en el poder. Ese es un héroe de la retirada.
"Incluso líderes humanistas que no necesariamente son de centro derecha o derecha, como puede ser Pepe Mujica en Uruguay, que si bien no concuerdo con sus políticas públicas, es un ejemplo de congruencia personal.
"El señor cuando habló en la ONU decía: es increíble el mundo en el que vivimos, que a mí me admiran por no haberme enriquecido con el poder. Y es justo es el tema, que hay otro tipo de liderazgos que no tiene que ver con administrar la impunidad.
"Hemos caído en una definición atroz en México de que el tener poder es sinónimo de tener impunidad y si no cambiamos eso va a ser imposible cambiar la política".
—¿Pero históricamente en México se ha buscado acabar con los líderes, desde Madero hasta ahora Manzo?—.
"También hay líderes que sí llegan. Yo creo que en México aquí el problema de lo que estás diciendo exactamente tiene mucho más que ver con un juegos ya de colusión del poder con el crimen organizado.
"Yo se lo explicaba a mis alumnos, que a veces me siento como el meme este del niño que está jugando Nintendo, pero tiene el control desconectado. Si la política hoy se trata de vínculos con el crimen organizado, pues yo ya no estoy jugando, soy el del control desconectado, porque eso ya es otra cosa y creo que debemos de darle reversa rápido porque eso no va a haber vuelta atrás a cierto".
—¿Cómo se van construyendo las causas y se hace congruente con ellas, pienso en la alcaldesa de Cuauhtémoc, que es de las pocas que se ha mantenido firme en sus convicciones?—.
"La primera regla de las 27 reglas del libro en cuestión, es que un líder persigue causas no sillas. La silla va a llegar cuando la causa te lleve a ella. Alessandra es un gran ejemplo de ella. Ella tuvo una causa de mujeres, una causa feminista, una causa ciudadana que logró impulsar y que acabaron yendo por ella para ser la alcaldesa. Eso es lo que pasa con los grandes liderazgos. Cuando la causa se vuelve la causa de la sociedad se busca tener liderazgo a esa persona.
—¿Y cómo se blindan las causas de los partidos políticos, porque ahora es la única manera de acceder a la silla, y ellos traen sus propios intereses?—.
"Los partidos son al final de cuentas el vehículo para llegar al poder. El punto ahí es simplemente que la causa sea congruente con la del partido en el que estás, porque evidentemente si tu causa es ajena, pues después vas a tener problemas hasta dentro.
—Pero pienso en los líderes sindicales, algunos de autodefensas que se han sumado a Morena y demás que no presentan una iniciativa por las causas que llegaron—.
"Esas personas no tenían una causa, estaban buscando una chamba, Lo decían en la antigüedad, aquí no hay nadie que aguante un cañonazo de 50 mil pesos, en ese entonces eran 100 monedas de oro, un chorro de lana. Decían, no hay líderes, no hay rebelde que aguante eso. Yo creo que sí lo sabes y creo que hay personas que tienen valor sin necesidad de tener precios. Y esa es justamente la diferencia entre un líder humanista y una persona que está buscando trabajo".
—Su última regla es “saber retirarse”, ¿los líderes en México pueden dejar las mieles del poder?—.
"Esa es la regla más compleja para el que tiene poder. Tú analizas los que han sido presidentes de México, ahorita ponías ejemplos de priistas, ellos eran absolutamente poderosos, pero incluso para poner a su sucesor. Tenían seis años para hacer lo que quisieran y hasta poner el sucesor. Eso no es saber marcharse.
"Saber marcharse es cuando te das cuenta que ya no le eres útil a la causa y te retiras sin necesidad de intentar quedarse con el puesto, con otra persona, como puede ser tu esposa, tu novia, algún, algún sucesor, alguna persona que tú quieras poner el verdadero líder, sabe decir: aquí acabó mi momento.
"Por ejemplo, mi papá fue presidente del PAN tres años y cuando perdió la interlocución con el presidente de la República decidió no buscar las reelecciones porque dijo un presidente del PAN sin interlocución no es funcional para lo que hoy necesita el PAN. Y supo marcharse sin querer quedarse, sin querer conservar su poder ni nada así".
—¿En el PAN ve gente con el perfil de líder que plantea para tomar las riendas de una oposición competitiva en 2030?—.
"El PAN tiene líderes totalmente consolidados que, además, han demostrado su integridad a lo largo de los años y que pueden ser una gran opción.
"Cuando veo debatir a Ricardo Anaya, digo, ese sería el mejor presidente posible. Cuando veo a Jorge Romero encabezar una resistencia tan complicada contra el poder, respaldar a los jóvenes, estar ahí, veo un líder que puede crecer al 30.
"Cuando veo a Elías Lixa encabezar la Cámara de Diputados en debates aciagos complicados, pero no bajar la vista, veo a alguien que tiene la madera para ser líder de este país. También veo a otras personas, personas que ya lo hicieron, como el propio Ricardo Anaya, como la misma Lilly Téllez, como la misma Josefina Vázquez Mota, que tienen un gran liderazgo hecho y evidentemente personas que creo que van a crecer mucho, son las gobernadoras de Chihuahua y Aguascalientes y el de Querétaro.
"Kenia López Rabadán tiene carisma. Es doctora, no es tampoco una persona improvisada con un gran currículum y claro, porque además es agradable, es simpática, puede ejercer un carisma que la pueda llevar a ganar una elección sin duda.
"El gran problema es que el PAN a ser un partido transversal. Cuesta mucho trabajo apuntalar líderes permanentemente. No es como Morena o el PRI, que lo que manda el líder, todos obedecen. Aquí tenemos una tradición más dialogante y eso complica ver perfiles tan posicionados tan pronto.
—Rumbo a la elección de 2012, también tenían una amplia baraja de siete aspirantes, pero no fueron competitivos en ese momento...—.
"En realidad eso era una complejidad de fondo por el estilo de Don Felipe Calderón, que eran líderes técnicos pero no políticos, la mayoría de estos. Ni Lujambio, ni Cordero se habían metido en una elección, no tenía una madera electoral prácticamente. Por el contrario Josefina y Creel, despuntaban por este atributo.
—Ve en estos perfiles que mencionó una digna resistencia y las bases de una alternancia como la construyeron los panistas en los 80 y 90?—.
"Desde luego que sí, y creo que lo único que debemos de dejar claro es que la fórmula es esa, las reglas del poder humanista, porque si vamos a competir en sus términos, vamos a perder, si vamos a convertir en ver quién pacta más con el crimen organizado, vamos a perder, si vamos a competir para ver quién dice más mentiras, vamos a perder.
"Tenemos que reivindicar el bien para el poder y el bien para México, y eso nos va a llevar a perder. Ese es el partido que tiene que ser el PAN y que ha sido el PAN".
EHR