Para ilustrar de manera simple la importancia de los bancos en la economía, imagine que estos no existieran. ¿Qué haría usted con los ahorros que tiene? ¿Los guardaría con mucho cuidado en su casa? Eso es una opción relativamente segura. Sin embargo, usted probablemente está dejando de ganar un interés que podría pagar otra persona en busca de recursos para algún proyecto.
Ahora póngase en el otro lado de la moneda, si usted tiene un proyecto con mucho potencial, ¿cómo podría acceder al capital que necesita? ¿Cree que sus familiares y conocidos le confiarían sus ahorros? ¿Bajo qué condiciones? ¿Qué pasa si tus familiares no tienen ahorros? ¿Cree que algún extraño le confiaría sus ahorros?
Este simple ejercicio mental ilustra el importante papel que tienen los bancos en la sociedad: canalizan recursos (ahorros) a proyectos de inversión rentables (préstamos). Este proceso es más que una simple transferencia mecánica. Si decidiera confiarle sus ahorros a una persona o empresa, imagine lo difícil que sería monitorear el cumplimiento de los pagos. Además, antes de otorgar el crédito tendría que saber si la empresa o persona a la que le está prestando el dinero tiene la capacidad de cumplir con sus obligaciones. Tendría que acceder (y entender) todos sus estados financieros e historial crediticio, una tarea bastante compleja para el ciudadano promedio.
Los bancos a través de los años adquieren experiencia en estas actividades y recogen información específica de sus clientes: conocen a detalle la reputación y capacidad de pago de cada uno de ellos. Durante una crisis financiera –como fue la de 2008, 2009 y la más reciente de la pandemia en 2020–los bancos corren riesgo de quebrar de forma definitiva. Dejar que muchos bancos quiebren puede ser muy costoso para la sociedad porque desestabiliza el sistema financiero y se pierde información importante respecto a las empresas/personas y su capacidad crediticia. Ben Bernanke mostró cómo esta dinámica de los bancos fue de suma importancia en la peor crisis financiera de los tiempos modernos: la crisis de 1930.
Durante esa crisis muchos bancos quebraron, lo que hizo que el costo de transferir ahorros a inversiones productivas aumentará drásticamente. Aunque hubo muchos otros factores que contribuyeron en la crisis de 1930 (por ejemplo, la falta de liquidez), la quiebra de muchos bancos en esa crisis hizo que los efectos de ésta fueran particularmente agudos en la economía real: incluso países relativamente ricos enfrentaron problemas de hambruna y pobreza extrema.
Hoy en día se entiende mejor la importancia de los bancos en la economía y cómo deben funcionar para que canalicen recursos a proyectos productivos. Sin embargo, aún no sabemos a ciencia cierta cómo se debe regular el sistema financiero.
Algunas veces, el seguro a los depósitos no funciona como debería. Además, la necesidad de salvar a grandes bancos incita a la corrupción y el mal comportamiento de los bancos porque ellos no tienen que pagar los platos rotos si algo sale mal (cómo el infame Fobaproa en México).
Las ventajas y desventajas de cada uno de las reglas del sistema financiero deben ser analizadas cuidadosamente, y evaluar su pertinencia en el contexto actual.
Luciano Ayala Cantú
luciano.ayala@udlap.mx