La violencia se ha apoderado de la sociedad tanto en espacios públicos como privados, tales como escuelas, calles, domicilios, entre otros. Un ejemplo de esto son los hechos perpetrados el 18 de enero de este año que alteraron la tranquilidad del Colegio Americano del Noreste, cuando un niño accionó un arma en contra de sus compañeros y su profesora. Esto demuestra que la violencia ha invadido ámbitos que están obligados a difundir valores, pues la escuela, como institución, debe fomentar el desarrollo integral del niño, esto implica que durante su proceso de formación, el educando tendrá conciencia del respeto a la integridad de sus congéneres.
Cierto es que los seres humanos no nacemos violentos, más bien, nuestro comportamiento proviene de un aprendizaje adquirido en la familia, en la sociedad, en los medios de información o comunicación. Asimismo, los padres de familia han perdido el control de la información a la que tienen acceso sus hijos; pues en los programas, películas, caricaturas o videojuegos, en ocasiones, se utiliza lenguaje y comportamiento agresivo; provocando que los menores no distingan entre realidad o ficción, lo que lamentablemente se ve reflejado en la escuela, es decir, los niños accionan un arma sin tener conciencia sobre el daño que pueden provocar.
Por lo tanto, la familia es el núcleo esencial de una sociedad y fuente primigenia de la educación, por lo que debe inculcar a los niños y a los adolescentes valores que les permitan la convivencia sana entre sus compañeros, así como el respeto a las personas con las que se relaciona y, principalmente, el valor de la vida. Es en el hogar donde se debe fomentar una cultura de paz y de armonía; pero, sobre todo, reforzar los elementos esenciales que posteriormente servirán para su desarrollo dentro del entorno social.
Finalmente, resulta fundamental que retomemos aquellos valores, tales como la tolerancia, la solidaridad y el respeto hacia nuestros semejantes y sus derechos humanos; y al mismo tiempo es importante que tanto la familia como la escuela asuman el papel que deben desempeñar en la sociedad y la alta responsabilidad que implica conducir a un ser humano y procurar que su desarrollo se suscite en un espacio libre de violencia.