Ken Salazar, exembajador de Estados Unidos en México durante la administración demócrata de Joe Biden, está por publicar un libro en el que Morena y Andrés Manuel López Obrador salen muy mal parados.
La fecha de llegada a librerías coincide con la tercera ronda de negociaciones del T-MEC. La coincidencia tiene un claro propósito político: influir en el debate sobre el porvenir de Norteamérica.
El título del libro dice bastante: Borderlands, my fight for an inclusive América. En castellano, “borderlands” significa “tierras fronterizas”. Cuando nombra a América, Salazar no se refiere únicamente a Estados Unidos, sino a los tres países vecinos que integran Norteamérica.
La traducción correcta del título sería Tierras fronterizas: mi lucha por una Norteamérica incluyente.
No se conoce aún el contenido completo del volumen, pero los fragmentos filtrados a la prensa permiten adelantar una acusación histórica muy dura contra López Obrador por el papel que jugó en la fractura de Norteamérica.
Salazar responsabiliza al expresidente de haber sostenido una política de seguridad pública —“abrazos no balazos”— cuyo fracaso sembró desconfianza en Estados Unidos. También le atribuye haber promovido una reforma judicial que abrió la puerta para que intereses políticos y criminales se filtraran en las decisiones de los tribunales.
La crítica del exembajador es directa: ¿puede existir una Norteamérica que incluya a México si Estados Unidos desconfía de su sistema judicial, el mismo que es responsable de resolver los litigios de empresas e inversiones estadunidenses?
Salazar afirma que si emitió una opinión contra la reforma judicial fue por el riesgo de que las elecciones de jueces, magistrados y ministros terminaran abriendo la puerta para que los cárteles penetren a los tribunales mexicanos.
Sus declaraciones, sostiene, no tuvieron la intención —como López Obrador afirmó en su momento— de lesionar la soberanía mexicana, sino de proteger la integración de Norteamérica, puesta en riesgo por dicha reforma.
Zoom: Ken Salazar no pertenece al campo político liderado por Donald Trump; habla, en todo caso, por las voces demócratas. Las duras expresiones contenidas en su libro son un mal augurio para las negociaciones en curso del T-MEC.