1.-La frustración de la derrota le atrofió los sesos y le aflojó la boca a Pedro Caixinha: “en este país pagan dos pesos por muerte”. Estúpido a más no poder el aún técnico de Cruz Azul. Ofende este señor con su concepto vil sobre nuestro país. Y no, no se confundan, no ofenden porque sea portugués, la nacionalidad no respeta la imbecilidad. Aquí el claro ejemplo. Dirán muchos seguramente “no dice ninguna mentira”. Y quizá tengan razón, pero el grave error de Caixinha, lo que ofende, es su irresponsabilidad ante el micrófono a sabiendas del papel que juega como figura pública, y más tratándose de un hombre metido en el futbol, el pan de todos los habitantes de este país. Lo que hizo Caixinha no es una crítica, es una apología al delito, a la violencia y una PENDEJADA mayúscula que no debe pasar por alto la FMF. Me extraña que pocos de mis colegas repararan en la gravedad de las palabras del timonel celeste, ocupados más en jugarle al psicólogo para tratar de dar razón al nuevo fracaso de La Máquina. Pedro la cagó y debe ser castigado de una manera ejemplar.
2.-Miguel Herrera desayuna plácidamente esta mañana sus chilaquiles con huevito mientras lee las críticas hacia él y su equipo por la manera en que perdieron ante Cruz Azul. Seguramente se ríe y no escupe el café solo de milagro. Es SEMIFINALISTA. Punto. Y cuéntenla como quieran. En nuestro país seguimos soñando con un Guardiola que gane todo haciendo arte en la cancha. No, señores, ubíquense. De esa estirpe, muy pocos, casi ninguno, y solo en algunas partes del mundo. En México, como en casi todas las ligas, se tratar de ganar, como sea, pero ganar. Y América está ya dentro de los cuatro mejores equipos de esta campaña ¿jugando bien? ¡qué importa! Sigue con vida mientras otros ya hacen maletas para iniciar vacaciones. Odien al América, odien a Miguel Herrera. Pero mucho, mucho. Háganles todavía más sabrosos los chilaquiles.
3.-Los gritones faramallosos que abundan en los medios de Nuevo León deben dejar de mentir ya. Su discurso de que en Nuevo León están los nuevos grandes de nuestro futbol y que son los que mandan en la liga ya fastidió y, encima, es una falsedad. Callen a esos merolicos y oblíguenlos a ser objetivos, solo así, se hablara en tierras regias de que, hoy, la llave entre Tigres y Rayados es la más floja de las semifinales, que nadie apuesta que de esa serie vaya a salir el campeón del futbol mexicano y de que ambos equipos llegan muy de rodillas, con la biblia clavada en la garganta, a esta instancia. No, hoy los equipos regios NO son favoritos. Ya callen a los gritones.