Hablar del tema de derechos humanos es traer a la memoria la larga lucha que ha representado contar con un marco legislativo que refleje la defensa de la dignidad humana. Pero “del dicho al hecho, hay mucho trecho” y ciertamente el aterrizaje operativo de tales derechos en nuestro país ha sido accidentado.
Con los derechos humanos de las mujeres, el camino no sólo se ve lleno de obstáculos, sino también del boicoteo de la sociedad y hasta de las correspondientes autoridades.
En Hidalgo, el logro del derecho a decidir sobre el número y espaciamiento de bebés que deseen tener las mujeres costó casi tres décadas. Incluso cuando esta lucha se veía apoyada con aspectos de salud pública y justicia social y reproductiva, el camino estuvo lleno de obstáculos.
A pesar de verlo como un logro, a poco más de un mes de su aprobación, diputadas y diputados del Congreso local gustan escribir sus nombres en la lista de quienes no solamente ignoran el impacto favorable de la reforma, además, promueven recursos para revertirla.
Entre más se esmeran en dar invalidez a la lucha feminista de las mujeres, irónicamente permiten a dicha teoría política explicar su comportamiento. Marcela Lagarde, teórica, etnóloga y antropóloga mexicana ya ha mencionado antes que los derechos adquiridos por las mujeres siempre están en riesgo de perderse y señala la necesidad de organización para la tarea ardua de la defensa.
El logro que permite la Interrupción Legal del Embarazo en el estado fue impulsado gracias a los años y filas de mujeres organizadas que mantienen vigilancia de los procesos legales. La memoria de las mujeres permanece y hace recuento de ello generación tras generación; gracias a ello el devenir de la lucha permanece incluso cuando los periodos de gestión del servicio público concluyen.
Lol Canul
Twitter: @lolcanul