Política

Cantando después de la muerte

La primera vez que vi un holograma fue en la película Star Wars (1977) en la escena donde la princesa Leia le envía un mensaje a Obi-Wan Kenobi por medio de R2-D2: “Help me, Obi-Wan Kenobi, you’re my only hope”. Más tarde se le renombró Episodio IV. Una nueva esperanza. El mensaje se repetía múltiples veces y pasó a ser un recuerdo importante en mi repertorio de querencias. A partir de ahí me pregunté si en el futuro conviviríamos con hologramas, si habría puentes en los cuales cruzaríamos el tiempo para comunicarnos. Y sí.

En 2004 el programa de televisión Duet Impossible de la BBC hacía lo imposible: juntar duetos donde reconocidos artistas cantaban con sus íconos históricos desaparecidos. El presentador abría el programa con el argumento de que nada es imposible en la vida, que se podía cantar después de la muerte. Así fue como Roy Orbison interpretó junto con la banda Westlife la canción “Pretty woman”. El cantante Boy George interpretó “Karma Chameleon” con la versión digital de él mismo de 1980. La exposición del British Music Experience ha utilizado el holograma para beneplácito de sus visitantes. 

En los premios Grammy de 2006 la banda Gorillaz —de dibujos animados— hizo un performance con Madonna. Ella bailaba y seducía con sus movimientos a los músicos animados. 

Céline Dion y el holograma de Elvis Presley cantaron a dueto “If I can dream” en el concurso American Idol en 2007. Céline regresa en el tiempo al año en el que nació, 1968, pero con su voz y figura del año 2007. Elvis aparece con un elegante traje blanco y ella lo mira mientras cantan. La mezcla de sus voces es perfecta y no dudamos que ambos están en ese escenario. 

En el festival Coachella de 2012, el rapero Tupac cobró vida en un holograma 16 años después de su muerte. Impacta la claridad con la que se distingue su musculatura y los movimientos de la cadena que colgaba de su cuello. Cantó a la par de Snoop Dogg.

En mayo de 2014 en los Billboard Music Awards, apareció Michael Jackson en el MGM en Las Vegas. Esa noche interpretó “Slave to the rhythm” de su álbum póstumo Xscape. A cinco años de su muerte, el realismo de su holograma impactó con su baile y su reconocido moonwalk. El auditorio se llenó de lágrimas, gritos y recuerdos. La aparición de Michael llevó más de un año de preparación. 

El año pasado fui al ABBA Voyage en Londres y puedo decir que la tecnología avanza de manera vertiginosa. Los miembros de la banda estaban presentes, claritos, cantando para nosotros. ¿Qué clase de magia oculta trae de regreso a nuestros grupos favoritos en su mejor momento? Recuerdo que no paré de preguntar ¿cómo le hacen? Cuando interpretaron “Thank you for the music” fue mi apoteosis. No paré de llorar ni de cantar, era la fanática consumada que vive y profesa la música. 

Sabemos que nuestros ídolos no están ahí, pero se siente como si en realidad estuvieran. La comunión con la gente lo hace posible, la música lo hace posible. Yo me dejo llevar.


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Ligia Urroz
  • Ligia Urroz
  • Nicaragüense-mexicana de naturaleza volcánica. Transita entre la escritura, la música y el vino. Sommelier de vida. Publica su columna Desde el volcán los viernes cada 15 días en la sección M2.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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