Entre los grandes cronistas de Ciudad de México como lo son Artemio del Valle Arizpe, Héctor de Mauleón, Carlos Monsiváis, Salvador Novo y Guillermo Tovar y de Teresa hay un cronista que cuenta con música, en sus composiciones capta la esencia del mexicano y de lo mexicano, su nombre es Salvador Flores Rivera mejor conocido como Chava Flores. En las más de 250 canciones que compuso retrató sin ambages al gran México urbano. Nació en 1920 en la colonia La Merced —en el entonces DF— y creció en la colonia Roma, Santa María la Ribera y Tacuba. Antes de dedicarse de lleno a sus composiciones tuvo muchos empleos: almacenista, costurero, vendedor ambulante, administrador de una ferretería, dueño de una salchichonería e impresor.
Escribió acerca de la vida en las vecindades: las relaciones sociales entre vecinos, sus costumbres, las fiestas o veladas familiares. En su canción “La tertulia”, Amalia puso la vitrola “y le tupimos a la danza ahí hechos bola; había un cadete que celaba a Chelo, mas la canija con Gaspar se daba vuelo.” En “Sábado Distrito Federal” recrea los contrastes profundos entre clases sociales: “El que nada hizo en la semana está sin lana, va a empeñar la palangana allá en el Monte de Piedad”. ¿Y qué me dice, lector, de “Peso sobre peso”? “Mira, Bartola, a’í te dejo esos dos pesos, pagas la renta, el teléfono y la luz; de lo que sobre coge de a’í para tu gasto, guárdame el resto para echarme mi alipús.” Del transporte público escribió la joya “Voy en el Metro”, donde canta: “¡Que se quite de la puerta! Y luego luego que me quito. Y siguió la señorita: ¡que se arrime más pa’ allá! ¡Que no fume! Si ni fumo, ya me trae de su puerquito; yo por más que me la busco no la jallo dónde está”. Con una inmensa capacidad descriptiva y sintética repleta de humor también ejerció la crítica política. Aplicó de forma magistral el albur y la metáfora. “El gato viudo maúlla”: “Para curar mi mal de amores, dijeron los doitores que no había salvación; ‘ora me dicen gato viudo porque una gata pudo quitarme lo chiquión”. Mi composición favorita la escribió en 1969 y se titula “¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?” “¿A hacerte rico en loterías con un millón? Mejor trabaja, ya levántate temprano; con sueños de opio sólo pierdes el camión. Sigue soñando que no hay contribuciones, que ya no hay mordelones, que ya puedes ahorrar”. En pleno 2026, 57 años después, seguimos soñando con lo mismo (y los mordelones cobran derecho de piso).
Trabajó en el cine en las películas Mi influyente mujer, La esquina de mi barrio, Rebeldes sin causa, Bajo el cielo de México, El correo del norte, La máscara de la muerte y ¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano? Sus canciones también sonaron en otros filmes en las voces de Germán Valdés y de Pedro Infante.
Querido lector, Chava una vez dijo en Sinaloa: “Soy compositor de canciones: las compro descompuestas y luego las compongo para cantarlas”. Alzo mi tequila y lo celebro.
¡La última y nos vamos!