Uno de los asuntos más controvertidos en el país es el de las fortunas de los ex presidentes, si salen pobres o muy ricos, el sentir del pueblo de México es que los presidentes de la república se enriquecen en el puesto y un elemento de prueba muy evidente era la necesidad de nombrar y dejar a su sucesor a todo trance, el motivo era muy claro; para que le cuidara las espaldas en un acuerdo tácito, basado en el dicho popular que dice “con la vara que mides serás medido”, y ante esa sentencia pues preferían no actuar contra su antecesor en vías de continuar con el saqueo de la nación, esa era la característica no escrita del sistema político mexicano; dejar robar, para robar, administrando con afanes patrimonialistas a un México S. A., y claro una estructura de corrupción involucrando a algunos subordinados y a miembros distinguidos del sector privado.
Es en los sexenios neoliberales que el dispendio y las conductas delictivas subieron considerablemente, ante el nuevo modelo económico que sirvió de justificación, para saquear la economía nacional y el juicio popular señala como responsables a los ex presidentes y sus grupos económicos del sector privado, solo que nadie los investiga y la cuarta transformación debe hacerlo antes de que prescriban los delitos.
En todos los sexenios pero en los tres últimos, el de Fox, de Calderón y Peña Nieto, se dice que también se alzaron con el santo y la limosna y algunos calculan en miles de millones de dólares la fortuna de cada uno de los ex presidentes, hasta parece una competencia de quien se lleva más, solo los gobernadores cuanto se llevan, por ello durante y al término de su gestión por ley los presidentes y ex presidentes de la república deben ser investigados de oficio y se deben modificar las leyes para que los delitos de corrupción gubernamental no prescriban y se pueda recuperar el dominio sobre lo robado.
Esto viene al tema porque el presidente Vicente Fox en una entrevista en CNN, dijo que era indigente, porque ya difícilmente tiene para comer, que vive al día y que el dinero que tiene es producto de su trabajo, que no ha robado un centavo a nadie y que se sostiene con la herencia que le dejó su padre, que su dinero lo ha depositado en sus fundaciones, el cual es producto de las conferencias que daba, por las cuales cobraba hasta 200 mil dólares, un mitómano o un hombre pobre, pues se podría pensar en hacer una colecta nacional no se vaya a morir de hambre el ex presidente, pero en realidad, el que no lo conozca que lo compre y pues ni como creerle.