El horror sugiere y nosotros imaginamos; el terror es más directo, nos está dado pero también lo imaginamos. Una novela visualizada a través de la lectura es una película que se proyecta en nuestra mente. Ahora habré de utilizar este espacio para, desde mi muy particular experiencia, mencionar solamente los tres argumentos que desde el horror o el terror, desprenden lo que se conoce como suspenso.
El suspenso es como el recurso de los tres puntos suspensivos en la historia: (...), la pausa, lo que viene, en lo que terminará lo que se ha planteado y desarrollado, lo que vendrá (por lo regular sin esperarlo) en el comportamiento de los humanos personajes.
Lo que tienen de común estos tres ejemplos es que se trata de novelas que se han llevado al cine por probados directores del suspenso, del horror y del terror.
Por orden cronológico, por orden de aparición, como lo expresan los cronistas, dejo aquí los títulos. Es probable que el lector tenga otras válidas propuestas. A mí mismo, desordenadamente, se me han ocurrido otros excelentes títulos pero no han sido tomados en cuenta por la cinematografía.
“La semilla del diablo” (1967) de Ira Levin (Manhattan, N.Y), 1929), es conocida en traducción castellana como “El bebé de Rosemary” y fue un film de Roman Polansky en 1968. Un viejo y maldito edificio, una mujer embarazada y una vecina pálida y extraña que se gana la confianza del inquilino esposo logran recrear los puntos suspensivos... Aquí todo es sugerencia. Evidentemente hay guiños para interpretarlo todo pero el esencial valor de la novela y de la película es que nunca se ve lo que se espera como evidencia. Al final la negra carreola cubierta oculta los rasgos de un posible anticristo.
“El resplandor” (1977) de Stephen King (Portland, Maine, 21 de septiembre de 1947), es una cinta angloestadounidense de Stanley Kubrick producida en 1980. Es un tercer ejemplo del suspenso: un personaje escritor exalcohólico, vigilante de un aislado hotel en la montaña, se lleva con él a su esposa y su hijo, pero no tarda en enloquecer bajo manifiestos trastornos de personalidad, debido al contacto de un entorno siniestro, misterioso.
Buen tema para un ensayo más amplio, sin duda.
@coleoptero55