Política

Huuuuuyyyyyy qué miedo…

Un grave insulto a los gobiernos de nuestros socios comerciales, tanto de los Estados Unidos como de Canadá, propinó López desde su show cómico-musical “La Mañanera”, cuando al referirse al anuncio del gobierno americano (y posteriormente el canadiense) de que iniciarían consultas por violaciones al T-MEC, por el tema energético, por parte de nuestras autoridades.

Dice Manuel Andrés que no va a pasar nada y, en lugar de dar una respuesta lógica, arremetió ordenando que en su conferencia de prensa pusieran un video de Chico Che y la Crisis cantando “Uy qué miedo, mira como estoy temblando”.

Qué pena que el presidente del Estado mexicano se exprese de esta manera de una propuesta seria de nuestros socios comerciales, a la cual tienen todo su derecho en los términos del tratado internacional, además de que lo hacen con el propósito de evitar un conflicto serio y de mayores repercusiones.

López olvida que, por disposición constitucional, los tratados internacionales tienen la misma jerarquía que la Carta Magna, así lo dispone el artículo 133 constitucional al señalar que son “Ley Suprema”.

Si Estados Unidos y Canadá insisten en llevar el diferendo por las reformas energéticas instrumentadas por López a instancias judiciales, posiblemente vendrán graves sanciones económicas para el país.

Esto, pues las contrarreformas energéticas cambiaron las reglas de generación de energía eléctrica, sin respetar la seguridad jurídica, con grave perjuicio para inversionistas de todo el mundo que habían invertido en nuestro país cantidades considerables bajo las reglas de la reforma eléctrica impulsada por Peña Nieto.

“Huuuuuuuuuuy qué miedo”, pero para todos los productores del país cuyas empresas dependen de la estabilidad de los acuerdos comerciales internacionales y particularmente de Norteamérica, cuyas operaciones dependen de la certeza de los aranceles a cubrir.

Todo, porque la Cuatro Té quiere absorber la enorme pérdida económica que genera la operación de la Comisión Federal de Electricidad, a costa de estos inversionistas y de las empresas mexicanas, quienes verán un incremento descomunal en la tarifa comercial.

El afán nacionalista del presidente puede ser mucho más caro que una simple mofa matutina. El horno no está para bollos.

Además de lo anterior, López insiste en que en México sí hay seguridad jurídica, pero para muestra basta un botón, simplemente ver como pisotean la Ley de Amparo, la cual por cierto es una ley que emana de la constitución, pretendiendo evadir a toda costa los amparos que grupos de ambientalistas han interpuesto contra pésimo trazo del Tren Maya y que, para evitar las suspensiones otorgadas en estos juicios, esta semana fue declarado de seguridad nacional el proyecto de ese tren.

Lo único bueno de esto es que tarde o temprano la Suprema Corte de Justicia de la Nación tendrá que resolver el alcance del término “seguridad nacional”, ya que no concebimos que la construcción de un tren turístico esté conceptualizado en dicho término. Espero que la SCJN, en forma unánime, apoye las medidas que dictará el juez de distrito, cuyas suspensiones en el amparo fueron violadas flagrantemente al continuar las obras.

Héctor Romero Fierro

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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