M+.- Gil no entiende, pero sí entiende. La no tan petite histoires así: Ernestina Godoy Ramos, fiscal general de la República, ofreció una conferencia de prensa para informar sobre el caso de la captura de Ismael El Mayo Zambada y la presunta participación del FBI. Gil lo leyó en su periódico El Universal en una nota de Manuel Espino: la fiscal Godoy Ramos aseguró que el secuestro de Ismael Zambada García se desprendió del cambio de medida cautelar de prisión a Ovidio Guzmán López, hijo de El Chapo y señaló que, en caso de que autoridades estadunidenses hayan participado en la operación se estaría en tres situaciones graves: una serie de violaciones al derecho mexicano e internacional, un pacto al margen de la ley, una mentira de un diplomático estadunidense. Caramba, como se dice en las cantinas. Ya empezaron los madrazos.
Según esto, el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, no dio información verídica al momento en que informó sobre el acontecimiento, pues declaró que no hubo participación de Estados Unidos, sino una operación entre cárteles que llevó al secuestro y entrega del capo mexicano y de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.
La FGR informó que abrió una nueva línea de investigación y solicitó datos sobre la operación del FBI en el “secuestro” de El Mayo. En una ronda de preguntas y respuestas el titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, Raúl Armando Jiménez Vázquez, aseguró que los dichos de Ken Salazar representan una grave violación a los “deberes, prohibiciones y limitantes de un diplomático en México”. Como se dice antes de los partidos de futbol: empiezan las hostilidades.
La defensa de la soberanía
Gil se detuvo en las comisiones declarativas de la fiscal y se pregunta: ¿qué defiende México? ¿Su soberanía? De acuerdo, ¿y esa soberanía se encuentra depositada en un conflicto de asesinos, narcopolíticos y capos de un cártel? Gilga hesita y se pone nervioso.
El gobierno mexicano se fue hasta la cocina del conflicto diplomático: “La buena fe está claramente proyectada como una regla de observancia obligatoria en el contexto de las relaciones diplomáticas y consulares internacionales. Este principio fue claramente violentado por el embajador Ken Salazar, porque de acuerdo a la información que se está acopiando en la carpeta de investigación, su afirmación en el sentido de que no hubo intervención de elemento alguno de agencias estadunidenses en el operativo de El Mayo resulta falsa de toda falsedad”, dijo la fiscal Godoy. El embajador violento el artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, el artículo 26 de la Convención de Viena y las prohibiciones de la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas. Ándale.
Ahora mal sin bien, se trata del embajador del gobierno de Biden. ¿Eso les parecerá correcto a los altos funcionarios del gobierno de Trump? Gamés sabe: a toda acción corresponde una reacción. Golpe avisa. Lo que se le reprocha al embajador Salazar es que se condujo con falsedad y en virtud de lo anterior violentó, contravino y atacó el marco regulatorio de la diplomacia internacional.
Pues no es poca cosa. Gilga considera que el gobierno de Sheinbaum ha cometido un error garrafal, pero ya los internacionalistas dirán la última palabra.
Aigoeei
Si las autoridades norteamericanas han dado datos falsos o imprecisos en torno a las características técnicas y el estatus de la aeronave que trasladó a Ismael El Mayo Zambada el pasado 25 de julio de 2024, a Estados unidos, nunca lo sabremos, lo que si vamos a saber es la reacción de la poderosa y abusiva máquina diplomática de Trump. Raúl Jiménez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, detalló que desde el 14 de agosto de 2024 se envió una solicitud formal de asistencia jurídica al gobierno de Estados Unidos.
Ante la falta de respuestas claras, la FGR ha tenido que emitir 16 oficios recordatorios urgiendo al Departamento de Justicia norteamericano a que entregue los reportes faltantes.
Gilga se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: ¿y éste contraataque de la presidenta Sheinbaum a qué se debe, de dónde viene? Alguien le explicará a Gamés en estos días. ¿O la respuesta será la más obvia? Esta reacción pretende proteger a los políticos acusados de complicidades con el narco. Gil sintió un escalofrío que le recorrió el fémur (así hay unos escalofríos).
Todo es muy raro, caracho, como diría Henry Ford: “El único error verdadero es aquel del que no aprendemos nada”.
Gil s’en va