Política

Inclusión financiera de las mujeres: ¿avance o retroceso?

La semana pasada participé en un panel sobre Empoderamiento Económico en la 89 Convención Bancaria de la Asociación de Bancos de México (ABM). Allí, me referí al tema de la inclusión financiera de las mujeres en México. Mencioné que había dos formas distintas de valorar los datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera que levanta cada 3 años el Inegi. Para ello utilicé los resultados de la encuesta más reciente (2024), los cuales fueron divulgados el año pasado, y en donde se realiza un análisis comparativo para los años 2015, 2018, 2021 y 2024.

El primer enfoque consiste en analizar el cambio en el porcentaje de mujeres con acceso al sistema financiero entre 2015 y 2024. Existen 5 indicadores posibles: contar con al menos un instrumento financiero, tener una cuenta de ahorro formal, tener algún crédito, contar con algún tipo de seguro y tener una cuenta de fondo para el retiro (Afore). En 4 de estos 5 indicadores, la inclusión financiera de las mujeres aumentó entre 2015 y 2024: el porcentaje de mujeres con al menos un producto financiero aumentó de 65.4 por ciento en 2015 a 72.8 por ciento en 2024; con cuenta de ahorro formal subió de 42 por ciento a 58.6 por ciento; con crédito aumentó de 29 por ciento a 36.1 por ciento; y con cuenta de Afore pasó de 32.9 por ciento a 34.2 por ciento. El único indicador que disminuyó fue el de contar con algún seguro, el cual disminuyó de 22.2 por ciento en 2015 a 18.3 por ciento en 2024. Así podríamos concluir que, en general, hubo un avance en la inclusión financiera de las mujeres en el país.

Un segundo enfoque consiste en analizar las brechas de género en esta materia, es decir, las diferencias de acceso al sistema financiero entre hombres y mujeres. En este caso, la conclusión difiere radicalmente de la anterior. Ahora, en 4 de los 5 indicadores la brecha de género aumentó entre 2015 y 2024, mientras que en el otro la brecha se mantuvo prácticamente constante. La brecha de contar con al menos un producto financiero pasó de 6.3 puntos porcentuales en 2015 a 8.1 puntos en 2024; la relativa al ahorro formal subió de 4.3 a 9.4 puntos porcentuales; la de contar con seguro aumentó de 5.5 a 9.9 puntos; y la de contar con algún crédito pasó de 0.1 a 2.7 puntos. La única brecha de género que se redujo, aunque muy ligeramente, fue la de contar con Afore, la cual pasó de 17.4 a 17.2 puntos porcentuales.

Así, la conclusión desde esta óptica es que más bien ha habido un retroceso en la última década: la brecha de acceso al sistema financiero entre hombres y mujeres ha crecido. Esto ha ocurrido a pesar de la mayor inclusión financiera de las mujeres. La explicación es que la inclusión de los dos géneros está avanzando (quizá en parte motivada por avances tecnológicos), pero que lo está haciendo a distinto ritmo, por lo que el acceso de los hombres ha aumentado más rápido que el de las mujeres. Este avance desigual debe remediarse y, para ello, deben tomarse acciones específicamente dirigidas a reducir las brechas de género. De otra manera, es posible que la tendencia inercial continúe y que la brecha de género siga aumentando. Por supuesto, esto afectaría el empoderamiento económico de las mujeres mexicanas.


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Gerardo Esquivel
  • Gerardo Esquivel
  • Economista.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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