Política

Pagar por el caos

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Una autopista de cuota cobra por seguridad y certeza. En la Guadalajara-Colima, el usuario paga 427 pesos por recibir lo contrario. Con la administración de Caminos y Puentes Federales, Capufe, cruzar sus casetas se convirtió en una ruleta.

Las filas alcanzan varios kilómetros. Automóviles, autobuses y camiones quedan detenidos en plena vía de alta velocidad, expuestos a ser embestidos por quienes descubren tarde el congestionamiento. Acaba de ocurrir. El choque del kilómetro 10 dejó cinco lesionados cuando un camión alcanzó la fila formada antes de la caseta de Acatlán. No fue sólo un accidente. Fue la consecuencia previsible de una autopista convertida en estacionamiento.

Capufe anunció 48 carriles operativos, pagos en efectivo y mediante telepeaje. Pero los TAG que no pasan, hay pocos carriles abiertos, personal insuficiente y demoras de una, dos y hasta más horas. En Sayula se reportaron seis kilómetros de vehículos detenidos. Un trayecto de poco más de una hora llegó a consumir más de cuatro.

Una fila kilométrica sobre una autopista es una trampa mortal. Quien sale de una curva a velocidad de carretera puede encontrarse con una muralla de automóviles. La caseta deja de ser un punto de cobro para convertirse en generadora de peligro.

Capufe sabía que el cambio produciría demoras y se limitó a pedir que los usuarios anticiparan sus viajes. Es la burocracia en su expresión más cómoda. La autoridad reconoce el problema y traslada sus consecuencias al ciudadano.

No existe información sobre cuántos carriles funcionan, cuándo quedará normalizado el telepeaje o qué protocolo impedirá que las filas invadan la circulación. Tampoco se observa una presencia de la Guardia Nacional para advertir el peligro y proteger el final de los congestionamientos.

El peaje se cobra completo, pero el servicio se entrega mutilado. Pierden pasajeros y trabajadores que ya no saben cuándo llegarán. Pierden los transportistas, obligados a quemar combustible y horas con mercancías detenidas. Y pierde Colima, cuya conexión con Guadalajara se vuelve incierta cuando el turismo y el puerto necesitan movilidad confiable.

Capufe no heredó una carretera terrible, pero desde el 15 de agosto es responsable de operarla. No puede cobrar como autopista y administrarla como una brecha.


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Gabriel Torres Espinoza
  • Gabriel Torres Espinoza
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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