Uno de los primeros smartphones flagships o estandarte que llegan este 2017 a México es el G6 de LG, que presentó en el Mobile World Congress en Barcelona en febrero, y luego de un par de semanas de probarlo puedo decir en esta columna-reseña que, si no hacen una mala campaña de marketing —como casi siempre acaban haciendo estas compañías— puede ser uno de los más vendidos por su eficiencia de batería, potencia gráfica y de video; desmenucemos los “puntos G” del nuevo LG.
En 2016 parecía una gran innovación el modelo de smartphones modulares, que permitían cambiar ciertas piezas del teléfono para mejorarlo o en el caso del G5 de LG, darle más funciones como audio Hi Res o un control de cámara manual más preciso. Lo cierto es que al público esto no le gustó nada y el teléfono insignia del año pasado fue una mala experiencia para la compañía, que decidió dejar de lado sus experimentos con partes modulares y este año diseñó el G6 como un teléfono que se siente robusto, eficiente y sencillo.
Uno de los puntos G más importantes de este teléfono en una característica que a pesar de ser la más obvia, hay que detenerse a verla bien para notarla. Su pantalla es de 5.7 pulgadas, una de las más grandes en el mercado, pero que dio la patada de inicio a una nueva tendencia en celulares, y es que a pesar de ser grande es poco ancha, por lo que cabe en la mano de forma muy natural sin sacrificar el potencial y calidad en un nuevo formato 18:9, que sin distorsionar nada de la imagen, da una nueva experiencia cuando ves una página web, redes sociales o un video.
Para ponerlo en perspectiva, la pantalla es más grande que el iPhone 7 Plus o el Mate 8, pero sin ser tan ancha y cabe en una sola mano sin problema para verlo y operarlo. G6 es uno de los mejores aciertos de diseño en la industria de los smartphones.
Todo eso se combina con la tecnología Dolby Vision, presente en las televisiones 4K UHD más avanzadas actualmente, y que significa que permite ver una gama de colores mucho más amplia, así como mejor contraste, gracias a que los coloristas de Dolby han tuneado la pantalla para ofrecer la mejor experiencia visual aprovechando este nuevo formato de pantalla.
En potencia tocamos el punto G más importante de este dispositivo, y es casi siempre que llega uno de estos teléfonos flagship al mercado mexicano, son importados con variantes en su hardware cambiando comúnmente el procesador, quitando los de Qualcomm y poniendo uno más barato. Pero en el caso del G6 llega con el chip Snapdragon 821 de Qualcomm, que a pesar de no ser el más nuevo, es bastante potente, y junto a una buena memoria RAM de 4GB, permite jugar los últimos videojuegos con gran calidad o que el teléfono pueda realizar varias tareas simultáneamente sin que se caliente, alente o de plano se paralice.
El punto G de la batería es de lo más destacable del G6, que en nuestras pruebas llegó a 5 por ciento luego de 12 horas de uso pesado, con apps como Waze, compartiendo internet con otro dispositivo, enviando música vía Bluetooth, tomando fotos y realizando varias llamadas.
Pero ojo, al usarlo con Whastapp bajó a 5 por ciento en 8 horas, lo cual a pesar de ser mucho más que otros smartphones en el mercado, nos confirma que el uso constante de la pantalla para ver o enviar mensajes es uno de los puntos que más acaba con la pila.
El sistema operativo Android versión Nougat, hasta 32gb de memoria interna pero se amplía con tarjetas SD, dos cámaras traseras y una frontal con lente amplio para selfies mas grandes, resistente al agua hasta un metro y medio sumergido y un sensor de huella digital integrado en la parte trasera, hacen del LG G6 uno de los mejores teléfonos que ha diseñado la compañía, que esperemos siga este camino y se recupere de mal paso del G5, que fue una gran idea pero no para este tiempo.
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