La noticia de la muerte de la actriz francesa Brigitte Bardot me entristeció y sorprendió ya que estaba esperando con suspenso los comentarios de la actriz recogidas en el documental Bardot de Alain Berliner que se estrenó en Europa en diciembre del 2025. El filme, realizado con el apoyo de la actriz, recoge comentarios de Bardot sobre su carrera y la decisión de retirarse del “mundo del cine como negocio” a sus 39 años. Interesante que, Bardot no sólo fue idolatrada por el publico y los medios, también los artistas y los intelectuales de la época se impresionaron por su personalidad y poder femenino. Roland Barthes, por ejemplo, comentó que ella incorporaba “una libertad cuya primera víctima era ella misma”, Louis Malle habló de ella como “trinidad entre ser humano, actriz y mito que lo complica todo”, Margarit Duras opinó que “la reina Bardot era una muñeca de cera que para los hombres del mundo representaba el contrario de sus esposas” mientras que Simone de Beauvoir decía “Bardot hace los que quiere y es justamente eso lo que confunde e irrita”. La filmografía de Bardot es extensa y no se limita a películas sobresalientes. Les propongo una lista de seis que considero importantes ya que sintetizan la diversidad de personajes que ha representado.
En Y Diós creó la mujer (Et Dieu … créa la femme) dirigida por Roger Vadim en1956, Bardot interpreta el personaje de una joven que llama la atención de hombres (y mujeres) por romper las convenciones del buen comportamiento femenino. Al caminar descalza y exhibir su desnudez personaje y actriz causaron polémica, fueron censuradas en EUA al mismo tiempo que crearon el mito de Bardot como símbolo sexual del cine. En Armas de mujer (En cas de malheur) de Claude Autan –Lara (1958), Bardot interactúa con Jean Gabin, quien, como personaje de un abogado defensor, la salva de la cárcel, se enamora de su inocente frescura y se convierte en su amante y tutor.
En La verdad (La verité) de Henri-Georges Clouzot (1960), Bardot es acusada de asesinato. Lo interesante del filme es que “la verdad” no está en si es culpable sino en la manera como el guión y la dirección muestran que ésta depende básicamente de las convenciones sociales que rigen el comportamiento y los juicios sociales. Le mépris (El desprecio) dirigido por Jean-Claude Godard (1963) se centra en las relaciones humanas y es, quizás, mi preferida entre las películas mencionadas ya que trata como tema el arte, el cine y los negocios. La trama se centra en la relación entre Camille Javat, interpretada por Brigitte Bardot y su esposo (Michel Piccoli), un guionista encargado de pulir la versión final de una adaptación de la Odisea de Homero escrita por Fritz Lang, realizador icónico del cine mudo alemán, quien se interpreta a sí mismo.
Con Viva María (1966) el director Louis Malle reunió a Brigitte Bardo con Jeanne Moreau, actriz francesa que marcó mi admiración e identificación con personajes femeninos del cine por su inteligencia y sensibilidad. La interacción entre Bardot en el personaje de una revolucionaria, con Moreau, quien interpreta a una actriz, convirtió el original filme de acción acerca de un un país latinoamericano ficticio en una experiencia única sobre el poder de lucha femenina en contra de la dictadura. Sin conocerlo agrego a la lista el documental Bardot, realizado en 2025 por el belga Alain Berliner. La calidad de las películas de Berliner - entre las que está Mi vida en rosa - y la presencia de Brigitte Bardot a cuadro y comentando sobre su carrera y decisión de abandonar en 1973 el “mundo del cine como negocio”, me bastan para esperar el documental con gran suspenso.