La entrevista que hice el pasado martes ocho de noviembre en el Telediario Matutino a María de los Ángeles Martínez, la joven madre de un bebé de cinco meses de edad que por un accidente cayó en un cazó con comida hirviendo, generó una ola impresionante de reacciones, primero con los comentarios en redes sociales, luego por especialistas en distintas áreas como Maryfer Centeno una grafóloga, experta en temas de análisis de personalidad y de Mary Carmen Llano una maestra y creadora de contenido en redes sociales, en fin.
Estoy acostumbrado al escarnio, al juicio, a los señalamientos, pero también estoy listo para el debate respetuoso, al disentimiento, al contraste de ideas y a partir de ello me gustaría hacer algunas precisiones.
Primero: Durante la charla que sostuve con la joven madre de Lían Osiel hice hincapié en que nadie, absolutamente nadie estábamos autorizados o facultados para juzgar los hechos porque se trata de un accidente (https://www.facebook.com/MultimediosTvLaguna/videos/5542134699227089), incluso lo consigné en la columna que escribo los fines de semana en este medio (https://www.milenio.com/opinion/angel-carrillo-romero/vertebral/la-desgracia-y-el-lucro), cito un fragmento de ella:
"La realidad es que nadie está facultado para emitir un juicio porque simple y llanamente se trata de un accidente.
Me atrevo a catalogar este episodio de tal forma porque no me imagino a Ángeles levantándose ese día y planeando arrojar a un cazo con comida hirviendo a su hijo, sin embargo hay ciertas situaciones que debemos considerar al margen del inconveniente".
Segundo:
Creo que lo criticable de la situación viene cuando el Desarrollo Integral de la Familia del estado emitió un comunicado donde advertía que los gastos que generara el tratamiento de Lían Osiel en Galveston, Texas iban a ser cubiertos por el Gobierno de Coahuila y por la propia fundación Michou y Mau, incluyendo la estancia de la abuela del menor quien está en aquel lugar al pendiente del bebé.
Entonces por qué la familia pidió apoyo a la ciudadanía a través de donaciones, eso, aquí y en China se llama lucro, lucro en despoblado.
Tercero:
Las opiniones de expertos como la maestra Mary Carmen Llano son valiosas y totalmente válidas, pero sesgadas, porque a través de sus videos expuestos en Tiktok, habla de temas importantísimos para fortalecer los derechos de las mujeres, del empoderamiento de causas feministas, de ética (que me parece un término muy relativo y personal), habla del caso específico de la vulnerabilidad de María de los Ángeles ante un eventual "linchamiento mediático", pero se le olvidó hablar de lo más importante, se le olvidó hablar de Lían Osiel, un bebé de cinco meses de edad que se debate entre la vida y la muerte por (efectivamente) un accidente, con ciertos rasgos de omisión y de cuidados.