La formación del profesional de la educación que se piensa y desarrolla en la Universidad Pedagógica Nacional-Hidalgo es en la persona que posee la capacidad de articular su saber, su saber hacer y su ser, es decir, un profesional que tiene conocimiento amplio del campo educativo para poder investigar en él, comprenderlo, intervenir e innovar en sus procesos y prácticas. Un profesional que tiene como base la capacidad de aprender a aprender y que en el marco de una educación permanente, fomenta la capacidad de aprender e incorporar prácticas profesionales emergentes o de desaprender aquellas que son obsoletas y que, mediados por diagnósticos que elabora, define las acciones encaminadas al desarrollo de las competencias, conocimientos, habilidades, actitudes y valores planteados en los programas educativos que están bajo su responsabilidad.
El profesional de la educación al que aspiramos es aquel que conoce los fundamentos del currículum vigente; desarrolla estrategias metodológicas-didácticas y de evaluación acorde a las situaciones educativas de su entorno; conoce y utiliza los saberes científicos, humanísticos y tecnológicos del campo educativo que apoyen sus capacidades en la construcción de propuestas innovadoras en su ámbito de acción, con responsabilidad y visión prospectiva; diseña, organiza y pone en práctica estrategias sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje que le permita desempeñarse como profesional crítico, creativo y autónomo; y se desempeña profesionalmente en tareas y responsabilidades con una adecuada ponderación de sus posibilidades de acción individual y colectiva.
La realidad educativa es cambiante y dinámica, y demanda cada día una formación más amplia, variada y flexible para adaptarse a los nuevos contextos educativos que todos contribuimos a conformar. La formación del profesional de la educación requiere de una actualización constante, proponiendo también incentivos y reconocimientos para su labor, dentro de su jornada laboral y no como se ha hecho tradicionalmente, desde la generosidad y el voluntarismo de los más inquietos e inquietas.
Para esta formación de profesionales, la UPN-Hidalgo ofrece seis programas educativos cuyos objetivos son los siguientes:
• Licenciatura en Intervención Educativa: Pretender formar un profesional de la educación capaz de desempeñarse en diversos campos del ámbito educativo, a través de la adquisición de las competencias generales y especificas que le permitan transformar la realidad educativa por medio de procesos de intervención.
• Licenciatura en educación Preescolar y Primaria para el Medio Indígena Plan 1990: Pretende formar un profesional de la docencia capaz de elaborar propuestas pedagógicas congruentes con su realidad sociocultural en un proceso que implica la transformación de su práctica docente.
• Licenciatura en Educación Plan 1994: Pretende transformar la práctica docente de los profesores en servicio a través de la articulación de elementos teóricos y metodológicos con la reflexión continúa de su quehacer cotidiano, proyectando este proceso de construcción hacia la innovación educativa y concretándola en su ámbito particular de acción.
• Maestría en educación Campo Práctica Educativa: Pretende formar profesionales de la educación de alto nivel, capaces de reflexionar analítica y propositivamente en el ámbito de la práctica educativa en educación básica y en el de la formación y actualización de docentes, y con habilidades para conjugar la práctica docente con la investigación científica.
• Maestría en Educación línea Recuperación y Análisis de la Práctica Docente: Pretende formar profesionales de la educación, capaces de analizar, comprender e interpretar los diferentes procesos educativos que se producen en su práctica cotidiana generando nuevos saberes y propuestas de gestión en y para su ámbito de acción.
• Doctorado en investigación e Intervención Educativa: Pretende formar investigadores y profesionales, con enfoque regional, comprometidos con la investigación, la práctica docente y la realización de aportes significativos al conocimiento y con la solución de problemas nacionales.
Como se puede advertir, la UPN-Hidalgo tiene un compromiso socioeducativo y político con la transformación de los procesos educativos y sociales. El sentido social que imprime en cada uno de sus programas así lo demuestra. Es necesario entonces, una seria y profunda reflexión sobre políticas, estrategias y apoyos para la formación del profesional de la educación, si se quiere de verdad superar la grave crisis educativa que padecemos, y la UPN-Hidalgo es una realidad para lograrlo.
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