Los cambios políticos, culturales, sociales y sobre todo económicos, han ido transformando cada día el tejido social, situación que parece no ir de la mano con los procesos educativos, en tanto que muchos de ellos se adhieren a responder a estructuras superadas y tratar de conservarlas. Esto ha llevado a que la práctica educativa de muchos sujetos se vea sedimentada y estática ante los cambios presentes. La estructura organizacional en este ámbito, por la importancia y posición que ocupa, entonces, parece apostarle al conservadurismo de su ethos. Las distintas formas en que estos dispositivos se fueron articulando entre sí, fueron conformando una estructura de organización en distintos niveles de jerarquía.
He mencionado dos conceptos clave que es necesario aclarar para una mejor comprensión: estructura y organización. Para Claude Flament, citado por Viet (1979) “una estructura es un conjunto de elementos entre los cuales existen relaciones, de modo tal que toda modificación de un elemento o una relación supone la modificación de los otros elementos y relaciones”.
En el mismo sentido, Richard H. Hall (2000) considera a la estructura como “un medio complejo de control que se produce y recrea continuamente en la interacción, sin embargo da forma a esa configuración: las estructuras se constituyen y son constituyentes”. Esto alude al carácter dinámico de una estructura y establece un punto de contradicción respecto al conservadurismo de las organizaciones.
En relación al concepto de organización, Lapassade (1999) observa que por lo menos tiene dos significados: 1) por una parte designa un acto organizador que se ejerce en instituciones, y 2) por la otra, apunta a realidades sociales: una fábrica, un banco, un sindicato son organizaciones”. Más adelante expresa que llamará organización social a “una colectividad instituida con miras a objetivos definidos, tales como la producción, la distribución de bienes, la formación de hombres”.
Por su parte, Richard H. Hall (2000) recupera los aportes de tres clásicos en el estudio de las organizaciones para ofrecer sus aportes: Weber, Barnard y Marx, y de de dos autores contemporaneos, Etzioni y Scott. Para Weber las organizaciones contienen una jerarquía de autoridad y una división del trabajo. Advierte que las organizaciones realizan continuas actividades con propósitos de una clase específica, así como trascienden la vida de sus miembros y tienen metas. Las organizaciones, dice, están diseñadas para hacer algo.
Barnard, aunque coincide con Weber en muchos aspectos, considera a la organización como un sistema de actividades o fuerzas conscientemente coordinadas de dos o más personas. La actividad se realiza mediante una coordinación consciente, deliberada y con propósitos. Las organizaciones requieren comunicaciones, voluntad de los miembros para contribuir y un propósito común entre ellos. Por su parte Marx, aún cuando no ofrece una definición formal de organización, su análisis del orden social contiene muchas implicaciones sobre las organizaciones. La noción clave de Marx es la praxis. La praxis se sitúa de forma histórica y se refiere tanto a la actividad individual como a la colectiva. La colectiva es la que es relevante aquí.
En los esfuerzos por aclarar la descripción y comprensión de las organizaciones, en la década de los sesenta, Etzioni (1964) y Scott (1964) ofrecen sus definiciones. Etzioni menciona que las organizaciones son unidades sociales (o agrupamientos humanos) construidos y reconstruidos de forma deliberada para buscar metas especificas. Se incluyen las corporaciones, ejércitos, escuelas, hospitales, iglesias y prisiones. Se excluyen las tribus, clases, grupos étnicos y familias.
Scott agrega elementos adicionales a esta definición: las organizaciones se definen como colectividades… que se han establecido para la consecución de objetivos específicos a partir de una base más o menos continua. No obstante…queda claro que las organizaciones tienen características distintivas aparte de la continuidad y especificidad de metas. Estas incluyen fronteras relativamente fijas, un orden normativo, niveles de autoridad, un sistema de comunicación, y un sistema de incentivos que permite que varios tipos de participantes trabajen juntos en la consecución de metas comunes.
Con base en estas consideraciones, Hall concluye que “una organización es una colectividad con una frontera relativamente identificable, un orden normativo, niveles de autoridad, sistemas de comunicación y sistemas de coordinación de membresías; esta colectividad existe de manera continua en un ambiente y se involucra en actividades que se relacionan por lo general con un conjunto de metas; las actividades tienen resultados para los miembros de la organización, la organización misma y la sociedad”.
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