Política

Ebrard, ¿'fracking' político de la 4T?

En los próximos meses, Marcelo Ebrard será el protagonista más importante en la escena pública del país, exceptuando a la presidenta Claudia Sheinbaum. A fuerza de trabajo, disciplina y capacidad, se ha convertido en un colaborador vital para su administración, al menos en dos áreas: la revisión del tratado comercial en un contexto minado por la hostilidad de la Casa Blanca y la enorme necesidad de activar la participación de los empresarios en la inversión. Y eso por no hablar de que, inevitablemente, es una figura potencial en la batalla por la sucesión presidencial que tendrá lugar dentro de tres años.

Justamente por la importancia de Ebrard, resulta preocupante la revelación de que un hijo del funcionario vivió seis meses en la embajada de Londres, cuando él se desempeñaba como canciller, durante la administración pasada. Un abuso que viola códigos explícitos del servicio público. Un extraño pasaje para alguien con su experiencia, que incluye una especie de exilio político por la acusación penal instigada por sus entonces adversarios (Felipe Calderón y Miguel Mancera, presidente y jefe de gobierno de la CdMx, respectivamente). Uno pensaría que, después de eso, el avezado político cuidaría al máximo forma y fondo para evitar flancos débiles en su expediente.

Vanesa Romero ofreció una explicación a esta torpeza. Simplemente no lo vio, y eso queda demostrado en la justificación del propio Ebrard, el jueves pasado, afirma la autora en su columna de El País: “Los políticos que permanecen demasiado tiempo en el poder se vuelven ciegos a sus privilegios”. Marcelo aseguró que no había hecho nada malo y acusó de mezquindad a quienes señalaban su falta. Coincido con Vanesa, su control de daños fue tan absurdo como el error inicial.

No es lo único “extraño”, en este caso. Es curioso, por decir lo menos, que el escándalo haya surgido cuatro años después de la estadía del joven en la embajada (octubre 2021 a abril 2022). No trascendió durante la dura batalla por la candidatura de Morena en la que no faltaron golpes bajos a lo largo de 2022 y 2023. Habría sido un torpedo irresistible contra las pretensiones de Marcelo, considerando los códigos éticos que presume el movimiento. Pasó inadvertido, también, durante la impugnación que Ebrard hizo al triunfo de Sheinbaum, en septiembre de 2023, pese a lo útil que habría sido para obradoristas y claudistas descalificar a quien se rebelaba aduciendo falta de limpieza y transparencia en el proceso.

Será “un misterio” no sólo que no se haya sabido antes, sino también por qué se está conociendo ahora. Para lo que valga, hay dos circunstancias nuevas que no podemos ignorar. Por un lado, fue la semana en la que finalmente la embajada cambió de manos y llegó Alejandro Gertz a ocuparla; si no es causal, resulta una curiosa coincidencia. Mucho más trascendente es el segundo factor. El escándalo estalló una semana antes de que llegara a México el principal negociador del T-MEC por parte de la Casa Blanca. Y no porque a Jamieson Greer le preocupe el uso familiar que el canciller haya cometido en una embajada, sino porque el golpe mediático mete ruido a la relación de Ebrard con Sheinbaum, en momentos en que más lo necesita. Bajo cierta lectura, los debilita a ambos.

Recordemos que siendo jefa de Gobierno, Sheinbaum pidió la renuncia de su secretaria de Turismo por el simple hecho de saberse que había aceptado trasladarse a una boda en el avión privado de otro invitado. Ni siquiera se trataba del uso de un bien público.

Esto coloca a la Presidenta en una situación incómoda, sin duda. Sin embargo, el país necesita en este momento a Ebrard. Un mal necesario, si se quiere. El fracking de la negociación comercial. Y no estrictamente porque las capacidades del funcionario sean absolutamente indispensables, aunque sin duda son útiles, sino porque ha sido la figura en la que el país invirtió durante 16 meses. Ebrard no sólo es un activo por sus habilidades personales, además se trata del funcionario que la administración de Sheinbaum eligió y preparó para esta tarea. Este lunes, la Presidenta anunció que a la comisión comercial mexicana se incorporan tres miembros de su equipo, aunque también ratificó que las negociaciones serán conducidas por el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard.

Y más allá de esa coyuntura, la renegociación del T-MEC, tras la cual ambos, Ebrard y Sheinbaum, habrán de decidir si siguen unidos, está el tema de la sucesión presidencial. El futuro de la 4T quedará en manos de quien sea designado candidato de Morena dentro de tres años. Y en la medida en que este partido selecciona mediante una encuesta a mar abierto, resulta evidente que Omar García Harfuch y Marcelo Ebrard llevan una enorme ventaja en exposición y “conocimiento de marca”. Una ventaja que parecería difícil de remontar para otros potenciales aspirantes.

En lo personal, estoy convencido de que Marcelo Ebrard es un cuadro de la administración pública singular, por su capacidad y experiencia. Particularmente útil dentro de un movimiento político en el que tales cualidades no abundan. Una y otra vez ha demostrado que su aporte puede ser fundamental en la construcción de la 4T y basa en ello sus aspiraciones para convertirse en el siguiente bastón de mando. Más allá de los pros y los contras de cada aspirante, constituye una opción para la “tercera temporada”. Justamente por eso no me parece menor lo de la embajada y, peor aún, la inexplicable defensa a la que recurrió. No hay duda de la capacidad de Marcelo para ayudar al movimiento, pero para aspirar a dirigirlo tendría que mostrar que también comparte los códigos éticos que intenta desarrollar la 4T. Lo que acaba de suceder revela que aún no lo ha entendido. Una lástima, y una preocupación.

Luis M. Morales
Luis M. Morales

Google news logo
Síguenos en
Jorge Zepeda Patterson
  • Jorge Zepeda Patterson
  • Escritor y Periodista, Columnista en Milenio Diario todos los martes y jueves con "Pensándolo bien" / Autor de Amos de Mexico, Los Corruptores, Milena, Muerte Contrarreloj
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.