En tus manos está la tercera edición de Promotores de Norteamérica. Si North Capital Forum y MILENIO no hubieran advertido la necesidad de crear esta publicación, hoy habría que inventarla.
Pocas veces la región había vivido una paradoja como la actual: México, Estados Unidos y Canadá nunca habían estado tan integrados en sus cadenas productivas, infraestructura, mercados, tecnología y talento, y, al mismo tiempo, su relación no había enfrentado nunca antes tantas presiones políticas y comerciales.
La revisión del T-MEC, los aranceles sectoriales, el resurgimiento del proteccionismo y la confrontación entre Washington y Ottawa han trasladado las diferencias del discurso a decisiones capaces de modificar inversiones, elevar costos y alterar cadenas construidas durante más de tres décadas. En este escenario, reconocer a quienes defienden la cooperación trilateral, preservan el diálogo y convierten la integración en resultados concretos deja de ser un ejercicio testimonial y se vuelve una tarea estratégica.
Esta edición reúne a 125 personalidades, entre promotores y aliados. No están aquí únicamente porque hablan de Norteamérica, sino porque trabajan para construirla. Su labor demuestra que la región existe más allá de las estadísticas del comercio y de las disposiciones de un tratado.
El listado fue concebido a partir de una metodología que combina investigación, indicadores verificables, alcance regional y evaluación editorial. Analizamos trayectorias, decisiones e iniciativas con impacto comprobable; revisamos inversiones, creación de empleos, cadenas de valor, representación empresarial, participación pública, producción de conocimiento y capacidad de interlocución.
No buscamos medir notoriedad, sino impacto efectivo: la posibilidad de conectar a dos o tres de los países de la región, abrir mercados, incidir en políticas, modificar percepciones o construir instituciones que permanezcan más allá de una coyuntura.
Los perfiles se distribuyen en siete categorías complementarias. Los líderes empresariales convierten la integración en inversión, infraestructura y cadenas de valor. Los pensadores interpretan la región desde la economía, la seguridad, la migración, la tecnología, la cultura y los derechos humanos. Los conectores enlazan capital, comercio, información, talento, audiencias y narrativas.
Los impulsores de políticas trasladan la cooperación a decisiones públicas. Los mexicoamericanos llevan su identidad binacional a los centros de poder de EU. Los pioneros abren mercados mediante la tecnología, las finanzas, la educación y el emprendimiento. Los aliados estratégicos, sin ser mexicanos, incorporan su experiencia e intereses a la construcción regional de empresas e incluyen diplomáticos y especialistas de EU y de Canadá.
Entre sus integrantes se encuentran quienes encabezan organizaciones de gran alcance: la Canadian Chamber of Commerce articula una red de más de 400 cámaras y consejos empresariales que representan a más de 200 mil organizaciones en Canadá, mientras que la National Association of Manufacturers, dirigida por Jay Timmons, reúne a cerca de 14 mil empresas afiliadas en EU.
Otros perfiles dirigen compañías y participan en organismos que agrupan a más de mil 500 empresas responsables de una cifra superior a 40 por ciento de la Inversión Extranjera Directa en México. También forman talento especializado, amplían la representación de México en Norteamérica, participan en la revisión del T-MEC y plantean respuestas a fenómenos actuales, como son el crimen organizado, la inteligencia artificial (IA), la transición energética y la reorganización de las cadenas de suministro.
Canadá ocupa un lugar indispensable en esta edición. Norteamérica no puede comprenderse únicamente a partir de la relación entre México y Estados Unidos. Canadá aporta energía, minerales críticos, capacidad industrial, infraestructura, conocimiento especializado y estabilidad institucional.
Sus recursos serán determinantes para fabricar baterías, semiconductores y tecnologías vinculadas con la IA; sus empresas forman parte de cadenas automotrices, ferroviarias, agroalimentarias y manufactureras que recorren el continente. Por eso, la disputa comercial entre Washington y Ottawa confirma que ninguna relación regional puede darse por garantizada, pero también revela cuánto tienen que perder los tres países si permiten que la confrontación sustituya la cooperación.
EU concentra capital, innovación y escala de mercado, mientras que México aporta capacidad manufacturera, talento y una población más joven. Esta complementariedad explica por qué un automóvil, un equipo médico o un componente aeroespacial cruza varias veces las fronteras antes de llegar al consumidor. No son tres economías que simplemente comercian entre sí: son tres mercados que producen ya y deberían hacerlo más juntas.
La coyuntura explica la necesidad de estos promotores pero no define su trayectoria. Su relevancia proviene de una labor constante, capaz de mantener abiertos los canales de cooperación cuando cambian los gobiernos, surgen desacuerdos o se endurece la conversación pública. Los tratados establecen reglas, pero son las personas y las instituciones las que construyen confianza, traducen intereses, encuentran coincidencias y sostienen una visión de largo plazo.
Durante los próximos 12 meses, los personajes de esta edición enfrentarán una tarea ardua. Como en el viaje del héroe descrito por el escritor y filósofo Joseph Campbell, deberán abandonar certezas, cruzar umbrales y sortear pruebas en las que encontrarán aliados, resistencias y adversarios, ¡será un viaje de héroe! porque tendrán que defender inversiones, preservar cadenas productivas, construir acuerdos y recordar que ninguna nación fortalece, de manera duradera, su prosperidad debilitando a sus vecinos.
Este suplemento reconoce a quienes han decidido emprender ese recorrido. A quienes no esperan que Norteamérica sea una promesa, sino que trabajan todos los días para convertirla en una región más competitiva, próspera y segura.
Los acuerdos se revisan, las administraciones cambian y las disputas pueden escalar; lo que permanece es la comunidad capaz de sostener el diálogo y volver a construir los puentes.
Esa es la tarea que tienen por delante los Promotores de Norteamérica 2026.
Líderes empresariales. Estrategas sin fronteras
Estos líderes empresariales convierten la integración de Norteamérica en inversión, infraestructura y cadenas de valor. Con inversiones de hasta 12 mil millones de dólares (mdd), encabezan compañías y organismos que conectan capital, talento, mercancías y consumidores entre México, Estados Unidos (EU) y Canadá.
Sus decisiones articulan redes industriales de más de 70 plantas, respaldan a más de 400 productores agroalimentarios y enlazan los 32 mil códigos postales de México con el mercado de EU. Desde la manufactura, la agroindustria y la minería hasta la tecnología, las telecomunicaciones y los servicios financieros, sus estrategias expanden capacidades productivas, movilizan capital y fortalecen cadenas de suministro regionales ante el reordenamiento del comercio global.
También amplían la conectividad aérea, ferroviaria y marítima, abren nuevos mercados y participan en la revisión del T-MEC. Desde el sector privado, promueven certidumbre jurídica, reglas comunes y talento especializado para sostener la competitividad regional.
Pensadores. Voces que trazan el rumbo
Estos pensadores interpretan Norteamérica desde la economía, la seguridad, la migración, la tecnología, la cultura y los derechos humanos. Sus análisis orientan la revisión del T-MEC, del que dependen cinco millones de empleos, y plantean respuestas regionales ante el crimen organizado, la inteligencia artificial y los cambios geopolíticos.
Desde la academia, la diplomacia, el periodismo y las industrias creativas, también disputan narrativas sobre México, amplifican la voz latina y convierten la frontera en un espacio de identidad, cooperación y entendimiento, y ¿por qué no también un espacio para la expresión artística?
Conectores. Nexos que mueven la región
Estas personalidades convierten la relación entre México, Estados Unidos (EU) y Canadá en vínculos entre capital, comercio, infraestructura, cultura, información y audiencias.
Representan a más de mil 500 empresas que concentran más de 40 por ciento de la Inversión Extranjera Directa (IED) en México, modernizan los mercados financieros y articulan cadenas industriales, agroalimentarias y logísticas. Desde el periodismo, la arquitectura y el deporte, también transforman percepciones, abren espacios de representación y acercan a una región cuya integración depende tanto de sus intercambios como de la confianza que los sostiene.
Impulsores de políticas. Decisiones que integran.
Gobernantes, negociadores y representantes empresariales conducen la integración de Norteamérica desde las decisiones públicas. Intervienen en la revisión del T-MEC y diseñan políticas sobre comercio, energía, seguridad, migración, turismo y economía digital.
Desde inversiones eléctricas por más de 624 mil millones de pesos (mdp) hasta la coordinación bilateral contra amenazas compartidas, sus acciones buscan dar certidumbre a las cadenas productivas, reducir dependencias externas y convertir la cooperación entre México, Estados Unidos (EU) y Canadá en crecimiento, inversión y empleo.
Mexicoamericanos. Poder binacional
Estos líderes convierten su identidad binacional en influencia empresarial, económica y social. Desde la creación de compañías y consejos corporativos hasta la defensa de los derechos civiles, llevan la perspectiva latina a los centros de decisión de Estados Unidos (EU) y conectan talento, capital y mercados dentro de una comunidad hispana de alcance continental.
Pioneros. Arquitectos del cambio
Estas personas convierten ideas nacidas en México en plataformas de alcance regional. Han formado a más de 70 mil empresarios en 70 países, construido infraestructura digital que procesa 12 por ciento de las remesas entre México y Estados Unidos (EU), equivalente a más de 6 mil 500 millones de dólares (mdd) al año, y desarrollado tecnología educativa con más de cinco millones de evaluaciones.
Desde la tecnología financiera, el capital emprendedor, la gastronomía y la educación, anticipan cambios, abren mercados y conectan talento, inversión e innovación para fortalecer la integración de Norteamérica.
Aliados estratégicos. Compromiso desde el exterior
Representantes empresariales, diplomáticos y especialistas convierten su influencia en respaldo para la integración de Norteamérica. Dan voz a más de 200 mil empresas canadienses, 14 mil manufactureras de Estados Unidos (EU) y más de mil organizaciones de biotecnología.
Desde el comercio, la energía, la tecnología, la industria automotriz, la migración y la seguridad, aportan evidencia y propuestas para la revisión del T-MEC, promueven reglas comunes y defienden cadenas productivas que sostienen más de cuatro millones de empleos en EU.
Su alcance se extiende a la integración agroalimentaria, la negociación comercial, el desarrollo fronterizo y la transición energética. Llevan la voz de compañías de EU al debate regional y advierten que debilitar las políticas climáticas compromete la capacidad de Canadá para competir en la nueva economía.
MGS / AAL