Hay cientos de recomendaciones en internet para mejorar el descanso, pero son pocas las que cuentan con un respaldo científico, una de ellas parece estar en los pies, como sugieren algunas investigaciones recientes.
Al parecer, proteger esta parte del cuerpo con un buen par de calcetines de forma habitual y no únicamente en invierno, ayuda a conciliar el sueño más rápido e incluso, podría ser útil para tener una vida sexual más plena.
Sueños y calcetines: el secreto que los une a la cama
Es común que las personas opten por cubrir sus pies durante la época más fría del año, pero no fue hasta hace poco que se estudió de manera seria su impacto en el descanso.
Una revisión liderada por investigadores del Instituto de Investigación de Ecología Humana, Universidad Nacional de Seúl, Corea, concluyó que usarlos puede ayudar a conciliar el sueño y dormir mejor, aunque no de la manera que se suele inferir.
El cuerpo se rige por su ciclo circadiano, lo que impacta en diferentes procesos como el descanso, el hambre y por supuesto, la temperatura: los ritmos varían entre el calentamiento y enfriamiento a lo largo del día.
Durante la vigilia la temperatura ronda los 37 grados Celsius, pero cuando llega la hora de dormir, la parte central del cuerpo comienza a enfriarse para alcanzar el sueño profundo. Según la Fundación del Sueño, conforme sube la producción de melatonina desciende la temperatura central.
Aunque pueda parecer contradictorio, el objetivo de usar calcetines es acelerar esta pérdida de temperatura central ya que los vasos sanguíneos de la piel se dilatan dando lugar a un proceso llamado vasodilatación distal. Así, al disipar el calor, el cuerpo recibe una poderosa señal de que es hora de dormir.
Al respecto, las investigaciones concluyen que las personas que dormían con calcetines lograban conciliar el sueño casi 8 minutos más rápido y descansaban hasta media hora más que quienes no los utilizaban.
“Calentar los pies con calcetines durante el sueño en un ambiente fresco tuvo efectos positivos en la calidad del sueño, como un inicio del sueño más rápido, una mayor duración del sueño y menos despertares durante la noche”, concluye la investigación.
Otros estudios han encontrado que calentar los pies durante 20 minutos antes de acostarse puede reducir los síntomas de insomnio.
El datoLos factores cambian con la edad
Si bien existe evidencia de que la temperatura influye en el sueño, los estudios enfocados en adultos mayores no han encontrado efectos significativos en el sueño con el uso de calcetines.
El sueño y temperatura
La temperatura que hay en una habitación al dormir tiene un peso tan importante que puede determinar si alguien consigue una buena o mala noche de descanso. Por ello, desde la ciencia ya se ha calculado cuántos grados Celsius son los ideales.
A pesar de la aparente preferencia del cuerpo por dormir “calientito”, las altas temperaturas parecen propiciar peor calidad del sueño. El frío por su parte ha demostrado no afectar los ciclos de sueño tan drásticamente, aunque puede desencadenar otros problemas de salud, como reporta Cleveland Clinic.
Se calcula que el rango va de los 18 a los 21 grados Celsius, aunque claro, las preferencias sobre qué tan fresca o tibia debe estar la alcoba pueden variar.
En general, un aumento o disminución en la temperatura se ha vinculado con alteraciones en el estado de vigilia, por lo que al cuerpo le resulta más difícil alcanzar las fases más reparadoras del sueño.
¿Qué otros beneficios tiene mantener los pies calientes?
El papel de los calcetines parece ir más allá del sueño. Algunas mujeres han señalado que les resultan útiles para controlar los sofocos durante la menopausia, esto siguiendo la misma lógica del efecto que tienen durante el descanso.
La Fundación del Sueño añade que los pies también se ven beneficiados, pues la tela de algodón que los protege previene agrietamientos y talones resecos. Por otro lado, dentro de sus beneficios más insospechados se encuentra en la vida sexual.
Un estudio publicado en la BBC concluyó que el 80% de las parejas que utilizó calcetines durante el sexo alcanzó el orgasmo en comparación con el 50% del grupo estudiado que no enfundó sus pies. Aún se requieren datos concluyentes, sin embargo, se sospecha que aumentar el flujo sanguíneo y una temperatura adecuada favorecen al placer sexual.
LHM