Compartir el mismo gusto musical, hobbies o restaurantes favoritos con una pareja son elementos que podrían convencer a cualquiera de haber encontrado a “su media naranja”.
Pero la compatibilidad va más allá de tener ‘n’ cantidad de gustos en común, tan es así que hasta las “parejas más disparejas” pueden llegar a ser “almas gemelas”.
La clave está en preguntarnos si compartiríamos toda la vida con esa persona. Aunque dar el “sí” no es un asunto que debería tomarse a la ligera, sino una respuesta consciente y hecha tras una profunda revisión a las diez señales que el Instituto Gottman plantea para saber si estamos frente a la persona ideal.
1. Disfrutan estar juntos
No sólo en las noches de película o en los viajes de verano, sino en el día a día, cuando el tiempo compartido “debe sentirse tan natural como respirar” y un espacio tan seguro que los silencios se vuelven cómodos y “no hacer nada” también se disfrute.
“Cuando la presencia de tu pareja calma tu sistema nervioso en lugar de activarlo”, señala el Instituto. “Se trata de ser capaces de afrontar la vida en equipo y tener un compromiso mutuo con la relación y bienestar individual de cada uno”.
2. Mantienen una comunicación abierta, honesta y con vulnerabilidad emocional
Ninguna relación está exenta de las discusiones y diferencias. Pero con la persona correcta, esas conversaciones difíciles pasan de ser un “terreno de peligro” a una oportunidad para compartir pensamientos, sentimientos e inquietudes sin temor a que haya reacciones explosivas; reproches o culpas.
“Esto no significa que nunca discrepen, sino que discrepen de forma constructiva”.
En ese sentido, la psicóloga, Sara Becerra, destacó a MILENIO que la forma y el fondo de estas pláticas son cruciales para definir si serán fructíferas o perjudiciales. Específicamente, la especialista habló de tres puntos clave:
- Comunicación amable y respetuosa: cuidar el tono de voz y las palabras utilizadas, así como expresiones faciales y corporales.
- Buscar el lugar y momento adecuado: evitar los sitios con distracciones o que dificulten la comunicación.
- Hablar en primera persona (desde el “yo”): plantear cómo te hizo sentir alguna situación y evitar ataques y señalamientos como “Tú no piensas en mí”, “La relación no te importa” o “No sabes comprometerte”.
3. Sus valores y objetivos están alineados
Una de las pláticas más importantes que el Instituto Gottman recomienda tener antes de contraer matrimonio —o decidir que compartirán toda la vida juntos —son los planes a futuro.
De esa manera, pláticas como la posibilidad de tener hijos, los éxitos profesionales, la religión, espiritualidad o su deseo de jubilación cobran relevancia al momento de hablar del futuro.
4. La confianza y respeto mutuo
Este punto sólo se limita a la fidelidad —del hecho de no enamorarse o involucrarse sexualmente con alguien más —, también a la certeza de que la pareja velará por tu bienestar, cumplirá su palabra y respetará tus límites y decisiones. Y ello se demuestra con pequeñas acciones a lo largo del tiempo, tales como:
- Prestar atención a las necesidades de atención de la pareja
- Disculparse cuando te has equivocado
- Minimizar las distracciones como las redes sociales y el uso del celular
- Despedirse antes de salir de casa
- Expresar en voz alta el aprecio que tienes por tu pareja
- Dedicar tiempo y espacio para aliviar el estrés
- Continuar con las citas románticas
5. Puedes manejar los conflictos de manera constructiva
El éxito de una pareja no está en evadir los conflictos, sino en cómo los resuelven. Y para ello, el primer paso es desprenderse de la idea de que las discusiones y dificultades sólo conllevan drama, gritos, malas miradas o enfados.
“Más que normal, es sano y súper necesario saber discutir en pareja”, destacó Becerra. “No está asociado con pelear, gritar o con el drama. Está asociado a una conversación”.
6. Se apoyan en su crecimiento personal
Una relación de pareja también debe ser el espacio para que ambas personas evolucionen y crezcan, celebren sus éxitos, apoyen sus sueños y se animen mutuamente a convertirse en su mejor versión. Incluso si esas aspiraciones no benefician directamente a la otra parte.
Algunas maneras para demostrar respeto, apoyo y consideración son: preguntar sobre el sueño o aspiración, ofrecer empatía, ofrecer apoyo emocional y validación, ofrecer tu ayuda y participar en el sueño del otro (informándote sobre el tema, ayudando a hacer planes u ofreciendo consejos si es necesario).
7. Sacan lo mejor de ti
Una relación sana y segura permite florecer las mejores cualidades de uno mismo. O como el Instituto lo explica: “Te das cuenta de que te gusta cómo eres dentro de la relación. Te sientes más generoso, más paciente, más feliz. (...) Te vuelves más amable, más aventurero, más seguro de ti mismo o más tranquilo porque su amor te da permiso para ser tú mismo plenamente”.
8. Tus amigos y familiares notan tu felicidad
Aunque la única opinión válida al escoger a la pareja es la propia, también es importante que las redes de apoyo noten cambios positivos en tu felicidad y comportamiento.
9. Los momentos separados fortalecen tu conexión
Las relaciones sanas tienen una cualidad maravillosa: el tiempo separados, en realidad, aumenta el aprecio mutuo. Mantienen sus identidades individuales, amistades e intereses, lo que mantiene la relación fresca y previene la codependencia.
10. Tu relación es equilibrada, sana y segura
Cuando estás con la persona adecuada, tu relación no es dramática ni tumultuosa. Se caracteriza por la seguridad emocional, el respeto mutuo y límites saludables. Te sientes seguro de ser tú mismo, confías en el compromiso de tu pareja y te sientes seguro de la estabilidad de la relación.
ASG