Los triglicéridos son un elemento clave tanto para conservar la salud como para ponerla en riesgo. Se trata de un tipo de grasa presente en el cuerpo que los médicos toman de referencia (entre otros valores) para conocer el estado general del organismo. Mantenerlos bajo control es fundamental para proteger la salud cardiovascular y metabólica.
Ante el reto de optimizar estos niveles, especialistas, como la nutrióloga y creadora de contenido Norma Patricia Montiel Rodríguez, destacan la importancia del omega-3, uno de los nutrientes y suplementos con mayor respaldo y evidencia científica para apoyar el perfil lipídico.
¿Cuáles son los niveles recomendados de triglicéridos?
De acuerdo con MedlinePlus, los niveles óptimos en la sangre deben ser menores a 150 mg/dL (miligramos por decilitro) en una prueba en ayunas.
- Normal: Menos de 150 mg/dL.
- Límite alto: 150 a 199 mg/dL.
- Alto: 200 a 499 mg/dL.
- Muy alto: 500 mg/dL o más (este nivel eleva el riesgo de sufrir pancreatitis).
¿Dónde encontrar el omega-3?
El omega-3 es un ácido graso esencial que interviene en múltiples sistemas incluido el cardiovascular y el nervioso. Ayuda a prevenir y tratar problemas de salud como la inflamación, la presión alta, la diabetes y los triglicéridos altos.
Las y los especialistas coinciden en que la mejor manera de obtenerlo es a través de fuentes naturales. Algunos tipos de pescados como el salmón y las sardinas son buenas opciones para cubrir las necesidades diarias, como reportan los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH).
Por su parte, el aguacate, las semillas de chía, las nueces, el aceite de canola, las semillas de lino o girasol, así como las verdolagas son una gran fuente vegetal que se pueden integrar en cualquier plan de alimentación.
Omega-3 y triglicéridos
Montiel Rodríguez sostiene que este nutriente cuenta con un gran respaldo científico respecto a sus efectos sobre el perfil lipídico.
“Desde el ámbito nutricional puede ayudar. Por ejemplo, si tenemos a un paciente que está intentando cambiar sus hábitos, el omega-3 le va a dar un empujoncito a su tratamiento”, dice la nutrióloga durante una entrevista con MILENIO.
Ya en 2019 la Asociación Estadounidense del Corazón señalaba que el uso de suplementos de este ácido graso puede reducir los niveles de triglicéridos entre un 20 y 30%. Esto debido a que por un lado, parecen reducir la producción de un tipo de lipoproteína y por el otro, eliminan la grasa más rápido.
No obstante, las instituciones sugieren consultar con especialistas antes de utilizarlos, especialmente para asegurarse de que su uso ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
“No hay que consumir todos los omega-3 que hay en el mercado, tienen que cumplir con ciertas especificaciones”, dice la experta quien recomienda hacer un pequeño checklist antes de elegir uno y consiste en:
- Revisar cuánto aporta realmente de EPA + DHA. Como referencia, en adultos sanos se suelen considerar 250–500 mg/día de EPA + DHA combinados.
- Buscar que tenga algún certificado o análisis de terceros que avale su calidad, pureza y ausencia de contaminantes.
- Verificar que especifique claramente la cantidad de EPA y DHA por dosis.
Más allá de los suplementos
Si bien son útiles, al final del día los suplementos son únicamente una herramienta que se debe sumar a un estilo de vida saludable, de lo contrario, los resultados pueden ser limitados.
De acuerdo con la Fundación Española del Corazón, para mejorar los niveles de triglicéridos se recomienda:
- Reduce el azúcar y harinas: pausa a los dulces, refrescos y el pan blanco.
- Evitar el alcohol: eleva la grasa en la sangre de forma acelerada
- Hacer ejercicio: moverse al menos 30 minutos al día es útil para mantener el equilibrio
- Comer más fibra: las verduras, frutas y legumbres son buenas opciones
LHM