En los últimos seis meses el Gabinete de Seguridad ha logrado neutralizar a líderes regionales de algunas de las organizaciones delictivas más peligrosas del país. En colaboración con agencias estadunidenses o por sus propios trabajos de inteligencia, la caída de los generadores de violencia se ha presentado como un logro relevante para el combate al narcotráfico.
Si bien en territorio nacional algunos ya contaban con órdenes de aprehensión en su contra, su amplia trayectoria delictiva cruzó la frontera y los llevó también a ser objetivo de autoridades estadunidenses que no sólo presentaron acusaciones formales en su contra ante distintas cortes sino que también ofrecieron millonarias recompensas por algunos de ellos.
A lo largo de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno de México ha operado en al menos tres ocasiones la entrega de generadores de violencia con cargos pendientes en Estados Unidos bajo el argumento jurídico que atiene a la Ley de Seguridad Nacional. Con dicho precedente, los líderes regionales detenidos en los últimos meses podrían convertirse en los siguientes en enfrentar a la justicia estadunidense… aún y cuando algunos han intentado ampararse para frenar su extradición.
Los líderes del CJNG
Aunque el abatimiento de Rubén Oseguera Cervantes reportado el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco apuntó a convertirse en el golpe más severo que podía recibir el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dos meses después de la caída del también llamado Mencho, la Secretaría de Marina (Semar) logró el arresto de un líder regional que resonó con fuerza para convertirse en su sucesor: Audias Flores Silva, alias El Jardinero.
Operador logístico y jefe de seguridad del fundador del CJNG, el Señor de las Flores -como también llegó a ser conocido- logró encabezar su propia facción dentro del cártel jalisciense, catapultándose así al radar de autoridades de ambos lados de la frontera.
Su arresto fue reportado el 27 de abril durante un operativo desplegado por personal naval en Nayarit. Fue el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, quien detalló que Audias Flores Silva contaba con una órden de aprehensión vigente en México además de que también es requerido por la justicia estadunidense.
Desde 2020 el nombre y alias de dicho líder regional del CJNG fue plasmado en una acusación formal presentada ante una corte federal de Washington por delitos vinculados al tráfico de drogas, no obstante, fue en julio de 2026 cuando el Departamento de Justicia amplió los cargos en su contra e, incluso, aumentó a 15 millones de dólares la recompensa que ofrecían por El Jardinero.
“La acusación modificada amplía los cargos presentados inicialmente en agosto de 2020, cuando Flores Silva fue acusado de traficar cocaína y heroína a Estados Unidos, y ahora alega que también traficaba metanfetaminas y conspiraba para lavar dinero proveniente del narcotráfico desde Estados Unidos hacia México”, precisa el comunicado del Departamento de Justicia.
Con dicho precedente, Audias Flores Silva ha buscado ampararse ante una latente extradición a Estados Unidos, según dan cuenta reportes del periodista Rubén Mosso para MILENIO. Si bien en el pasado dichos recursos lograban frenar la comparecencia ante la justicia estadunidense para algunos líderes o miembros de organizaciones delictivas, el aparato jurídico con el que se han operado las entregas de generadores de violencia dificulta su permanencia en México.
En una situación similar se ubica Ramón Álvarez Ayala, mejor conocido como El R1. Aunque dicho líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) acumula una amplia trayectoria delictiva desde hace más de una década, fue el asesinato del edil de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido en noviembre de 2025 el que volvió a colocarlo en el radar de autoridades mexicanas y estadunidenses.
Ocho meses después del homicidio y tras arduos trabajos de inteligencia e investigación, el secretario de seguridad Omar García Harfuch informó el arresto del R1, a quien señaló no sólo como el autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo sino también como líder regional del CJNG en municipios de Michoacán y Jalisco.
Días después de haber sido detenido, tanto Ramón como su hermano Rafael Álvarez Ayala fueron acusados formalmente ante una corte federal del Distrito de Columbia. ¿Los cargos? Conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina con el fin de importarlas a los Estados Unidos y posesión de arma de fuego, incluyendo una ametralladora, para facilitar el delito de narcotráfico.
La acusación podría motivar una solicitud de extradición por parte del gobierno estadunidense de modo que, al igual que El Jardinero, El R1 ha recurrido a diversos recursos legales para evitar su comparecencia ante autoridades estadunidenses. De acuerdo con reportes de Rubén Mosso para MILENIO, Ramón Álvarez Ayala promovió una demanda de garantías para evitar ser desterrado, expulsado o extraditado al país vecino, misma que un juez federal desechó, por lo que continúa siendo un candidato latente para ser entregado a Estados Unidos.
Los líderes de Cárteles Unidos
Como efecto dominó, el asesinato de Carlos Manzo motivó una estrategia de seguridad y contra la extorsión en Michoacán que ha tenido como objetivo generadores de violencia buscados en ambos lados de la frontera. Uno de ellos fue Alfonso Fernández Magallón, alias Poncho o Quiringa, quien hasta el pasado primero de agosto se desempeñaba como líder del Cártel de Los Reyes.
En México, Poncho fue vinculado al robo de vehículos, privación ilegal de la libertad, extorsión y narcotráfico, además de a un ataque con drones en contra de personal militar ocurrido el 19 de enero de 2025 en Cotija.
Si bien dicha trayectoria delictiva ya era suficiente para procesarlo en México, fue su cercanía con otro líder criminal de la región la que lo llevó al radar de autoridades estadunidenses: Juan José Farías, alias El Abuelo. El líder del Cártel de Tepalcatepec se dio a la tarea de sumar a sus filas a otras organizaciones criminales, como el Cártel de Los Reyes, en miras de frenar el avance del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el estado, dicho conglomerado es conocido como Cárteles Unidos.
Al tiempo que combaten al cártel de las cuatro letras, la organización delictiva también opera redes de tráfico de drogas a Estados Unidos, lo que motivó que Poncho fuera acusado formalmente ante una corte federal del Distrito de Columbia por delitos relacionados al tráfico de cocaína y metanfetaminas, así como a la posesión y uso de armas de fuego.
La caída de Poncho valía para el Programa de Recompensas del Departamento de Estado hasta cinco millones de dólares de modo que, tras su arresto, también se perfila como uno de los líderes de Cárteles Unidos que podría enfrentar a la justicia estadunidense próximamente.
En ese mismo sentido se ubica Édgar Valeriano Orozco Cabadas alias Kamoni. Identificado también como un estrecho colaborador de El Abuelo y Cárteles Unidos, dicho generador de violencia fue arrestado el pasado 23 de septiembre en posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército Mexicano.
Kamoni fue vinculado en México con con la extorsión a empresarios del sector citrícola, además de la elaboración y distribución de drogas sintéticas, siendo dicho ilícito el que lo catapultó al radar de agencias de seguridad estadunidenses.
Además de identificarlo como líder de Los Kamonis, un brazo armado que opera para Cárteles Unidos, autoridades del país vecino acusaron a Édgar Valeriano Orozco Cabadas de conspiración para fabricar, importar y distribuir sustancias controladas a Estados Unidos, por lo que lo no sólo ofrecieron una recompensa de más de tres millones de dólares por información que condujera a su captura sino que también solicitaron su extradición.
La Pepa del Cártel de Juárez
Otro operador de alto rango requerido por la justicia estadunidense y arrestado en meses recientes es Epifanio “N” alias La Pepa. El Gabinete de Seguridad informó sobre su arresto y el de su hijo, Alejandro “N”, el pasado 8 de septiembre en Ojinaga, Chihuahua.
De acuerdo con el comunicado, el arresto de ambos generadores de violencia se logró gracias al intercambio de información con autoridades estadunidenses y trabajos de inteligencia militar del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante el operativo para arrestar a ambos generadores de violencia, autoridades mexicanas aseguraron un inmueble, cinco armas de fuego, 16 cargadores, 400 cartuchos y dos vehículos.
La Pepa se consolidaba como objetivo prioritario al desempeñarse como operador regional de La Línea, el brazo armado del Cártel de Juárez vinculado a la producción y el trasiego de drogas, así como de migrantes de México a Estados Unidos.
Según se detalló, Epifanio "N" contaba como una orden de detención provisional con fines de extradición por delitos de narcotráfico a Estados Unidos, por lo que también podría convertirse en uno de los próximos líderes regionales de organizaciones delictivas en enfrentar a la justicia estadunidense.
Los operadores financieros del Cártel de Sinaloa
Al listado de miembros de alto rango de organizaciones delictivas en haber sido arrestados recientemente se suman Salvador "N", alias El Gusano, y José Ángel "N", alias Don Flaco. Ambos se desempeñaban como operadores financieros del Cártel de Sinaloa, el primero para Los Chapitos y el segundo para Los Mayos.
Don Flaco fue señalado como coordinador y financiador de una organización dedicada al traslado de precursores químicos de China a México y a Estados Unidos. Trascendió también su designación por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro.
El operador financiero de Los Mayos fue arrestado en la Ciudad de México en una operación conjunta entre autoridades mexicanas y agencias de seguridad estadunidenses como la agencia antinarcóticos y el Buró Federal de Investigaciones (FBI). Según precisó Omar García Harfuch, la detención se realizó en cumplimento de una orden de detención provisional con fines de extradición.
Sobre El Gusano trascendió su participación en una red de lavado de dinero que operaba en al menos siete estados de Estados Unidos con la que se lavaron más de 11 millones de dólares según da cuenta una investigación consultada por el periodista Angel Hernández para MILENIO.
Además de dicho rol como operador financiero, Salvador "N" también fue identificado como sicario, de modo que es previsible que Washington solicite su extradición para enfrentar el cargo por lavado de dinero que pesa en contra de El Gusano en una corte federal de California.
Las diligencias que el Gabinete de Seguridad encabeza en miras de desmantelar a organizaciones delictivas continúa dejando el arresto de objetivos prioritarios tanto para México como para Estados Unidos. Será entonces cuestión de tiempo saber si su comparecencia ante la justicia estadunidense será a través del tratado de extradición o si podría estarse conformando el que sería el cuarto paquete de generadores de violencia entregado por el gobierno de México a sus homólogos estadunidenses.
ATJ