El término “operador financiero” con frecuencia suele ser presentado junto a la fotografía de alguna persona que, de acuerdo con determinadas autoridades, forma parte o colabora con alguna organización delictiva. No se trata del líder, un lugarteniente, un pistolero o un coordinador de envíos internacionales. Se trata de aquel que mueve el capital que permite a las estructuras criminales continuar operando.
Dentro del funcionamiento de un cártel del narcotráfico existen roles específicos. Están quienes ordenan y encabezan todo el organigrama, operadores logísticos encargados de establecer negocios, coordinar transporte o almacenamiento y también se encuentran aquellos encargados de mantener la seguridad tanto del lucrativo negocio como de sus integrantes.
Si bien cada uno representa una función escencial para la organización, al igual que en cualquier otra empresa la gasolina para mover todo ese engranaje es el dinero, la materia prima que mueve un operador financiero. Su perfil no remonta al clásico estereotipo de un narcotraficante con sombrero y arma, sino más bien al de un empresario cuya astucia le permite integrar en la economía formal millones de pesos provenientes de actividades del narcotráfico.
El lavado de dinero
A través de los años los cárteles del narcotráfico han buscado la forma de recuperar las ganancias que les deja la venta de drogas. Durante los primeros años, vehículos cargados con dinero a granel cruzaban con frecuencia de Estados Unidos a México, sin embargo, los métodos han evolucionado.
Tanto la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en México como la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro han emprendido diligencias para detectar aquellas transacciones financieras que permiten el lavado de dinero, un delito considerado “de cuello blanco” pero que ha resultado sustancial para el funcionamiento de empresas criminales.
"El blanqueo de capitales se refiere generalmente a las transacciones financieras en las que los delincuentes, incluidas las organizaciones terroristas, intentan ocultar el origen, la procedencia o la naturaleza de sus actividades ilícitas. El blanqueo de capitales facilita una amplia gama de delitos graves subyacentes y, en última instancia, amenaza la integridad del sistema financiero", describe sobre la actividad el Departamento del Tesoro.
Es en ese mismo sentido que tanto la UIF como la OFAC van congelando cuentas tanto de las personas involucradas en dichos esquemas, como también sancionando a empresas de distintos giros establecidas con dinero de procedencia ilícita o que colaboran en el blanqueamiento de activos.
De este modo, a través de los años han sido incluidas en su lista negra compañías vinculadas a las bienes raíces, hotelería, restaurantes, clínicas o salones de belleza, plazas comerciales e, incluso, sellos discográficos o promotoras de eventos de entretenimiento.
Es así como los operadores financieros logran hacer que en un establecimiento o emprendimiento formal, se laven millones de pesos o dólares de procedencia ilícita que, eventualmente, terminan regresando a las carteras de organizaciones delictivas.
El trato es sencillo, a cambio de dicho blanqueo de activos, los operadores financieros obtienen una comisión. No se involucran en delitos de sangre, en ocasiones no llegan a tocar ni un paquete de droga, sin embargo, su rol es clave para revitalizar el funcionamiento de una empresa criminal.
Las mujeres como operadoras financieras
Actualmente, las mujeres han cobrado protagonismo desempeñando roles dentro de las estructuras criminales que anteriormente únicamente se pensaban para hombres. Desde el sicariato y hasta ser grandes operadoras logísticas, los casos abundan, no obstante, años atrás su involucramiento era más frecuente en un entorno: el financiero.
El ejemplo toma nombre y rostro en María Teresa, Midiam, Mónica del Rosario y Modesta Zambada Niebla, hijas que Ismael El Mayo Zambada tuvo con su primera esposa, Rosario Niebla Cardoza.
De acuerdo con registros de la OFAC, tanto las hijas como la entonces esposa del cofundador del Cártel de Sinaloa fungieron como sus operadoras financieras al estar al frente de empresas ganaderas, gasolinerías, automotrices y de bienes raíces. Todas edificadas con dinero de procedencia ilícita.
En una situación similar se ubicó Rosalinda González Valencia, esposa del fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes. La también llamada Jefa, más allá de ser la esposa del Mencho, también se vio involucrada en operaciones con recursos de procedencia ilícita, delito por el cual fue sentenciada a cinco años de prisión en México en diciembre de 2023.
La hija del fundador del CJNG y Rosalinda González Valencia corrió una suerte similar pero en Estados Unidos. Jessica Johanna Oseguera González fue identificada como operadora financiera de la organización criminal de su padre al desempeñarse como funcionaria, directora o gente de una serie de empresas sancionadas por la OFAC.
Floristerías, un restaurante de sushi, empresas de publicidad y de bienes raíces formaron parte de la red de compañías que la hacienda estadunidense identificó y vinculó con la hija del Mencho. La Negra, como era mejor conocida, fue sentenciada a pasar dos años y medio en prisión por involucrarse en dichos negocios.
Aunque sus casos destacaron por su género lo cierto es que son decenas de hombres que se han involucrados con esquemas de blanqueamiento de activos para una o más de las organizaciones delictivas que operan en el país. Entre empresarios o emprendedores, dichos métodos también se han ido diversificando en función del mismo ecosistema financiero pero también de los respectivos portafolios delictivos.
La diversificación
El pasado 27 de septiembre, el Gabinete de Seguridad informó sobre el arresto de Jesús Manuel "N" alias Bebo identificado como un operador financiero de la facción de Los Metros del Cártel del Golfo. Si bien dicha organización delictiva cobró notoriedad en el hampa mexicano por su involucramiento en actividades vinculadas al tráfico de drogas y migrantes, su portafolio delictivo ha encontrado un nuevo mercado negro: el contrabando fiscal de hidrocarburos.
Desde meses atrás la OFAC ya había sancionado a la red que encabeza César Morfin Morfin, alias Primito, -líder de Los Metros- por operar esquemas de contrabando ilegal de hidrocarburos desde Reynosa y a diversas ciudades de Texas en Estados Unidos.
Aunque en dichas sanciones Bebo no destacó, autoridades mexicanas sí lo consideraron como una pieza clave en el entramado que permitía blanquear las ganancias de las operaciones del Primito y Los Metros demostrando así como el dinero se lava no sólo en operaciones vinculadas al tráfico de drogas sino también a otras economías criminales.
La diversificación no sólo abarca dicho cambio en los portafolios delictivos sino que también alcanza los mecanismos utilizados. Es decir, atrás quedaron los años en los que vehículos cargados con millones de billetes cruzaban la frontera, pues los activos comenzaron a ingresarse a sistemas como casinos o carteras de criptomonedas más difíciles de detectar.
"MARIO ALBERTO JIMENEZ CASTRO, alias Kastor, y SERGIO DUARTE FRIAS, los acusados, operan una organización de lavado de dinero con sede en Estados Unidos que utiliza criptomonedas para blanquear dinero del narcotráfico procedente de los cárteles y enviarlo a México desde Estados Unidos, incluyendo ciudades como Nueva York, Boston, Denver, Nashville, Omaha y Salt Lake City", describe la acusación presentada en contra de Los Chapitos y sus socios ante el Distrito Sur de Nueva York en 2023.
La evolución tecnológica también ha sido aprovechado por operadores que, desde las sombras y bajo la fachada de empresarios, continúan moviendo millones de dólares en los sistemas financieros no sólo de México sino de otras partes del mundo. El reto para las autoridades es tan grande como el mismo peso que sigue teniendo el acceso al capital para las organizaciones delictivas.
ATJ