La logística de la industria aguacatera que Armando Valencia Cornelio aplicó al tráfico de drogas, sumado a los meticulosos esquemas de lavado de dinero que los hermanos González Valencia edificaron para conformar el brazo financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación, así como el músculo paramilitar que Nemesio Oseguera Cervantes se encargó de conformar, es la herencia que actualmente moldea la trayectoria criminal de un solo personaje: Juan Carlos Valencia González, alias El 03 o El Pelón.
Hijo del fundador del Cártel del Milenio. Sobrino de Los Cuinis e hijastro de quien se consolidó como uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, el nombre del hijo de Rosalinda González Valencia resuena con fuerza entre los posibles candidatos que han surgido para suceder el liderazgo de El Mencho.
Si bien diversos reportes ya han comenzado a ubicar a El 03 como el nuevo líder del cártel de las cuatro letras, su ascenso en el organigrama criminal no sólo inauguraría una nueva etapa para la organización delictiva sino que también traería de vuelta el legado de los Valencia, aquel clan familiar michoacano cuyas operaciones cambiaron el rumbo del hampa mexicano para siempre.
El origen de Los Valencia
Aguililla siempre fue el epicentro. Aquel municipio, incrustado en la región de Tierra Caliente en Michoacán, vio nacer décadas atrás a un extenso linaje conocido como Los Valencia. Diversas investigaciones académicas dan cuenta de que el contexto político y social de los años 70’s y 80’s orillaron a múltiples integrantes de la familia a migrar a Estados Unidos.
Uno de ellos fue un joven Armando Valencia Cornelio quien, aunque se presume que nació en Uruapan el 28 de noviembre de 1959, terminó por convertirse en uno de los miembros más notorios del clan familiar. Juanito o El Maradona -como también era conocido- se estableció en Redwood City en California donde ya se había asentado una colonia de paisanos.
el dato...El nacimiento de ‘El 03’
Diversos reportes periodísticos dan cuenta de que el 12 de septiembre de 1984 nació en Santa Ana, California, Juan Carlos Valencia González. Fue identificado como hijo de Armando Valencia Cornelio y Rosalinda González Valencia, quien también había migrado a Estados Unidos.Aunque se desconocen las circunstancias de su relación, años más tarde Rosalinda se convirtió en esposa de Nemesio Oseguera Cervantes.'El Mencho' también cruzó la frontera y se estableció en la misma zona en los años 80’s.
Para entonces algunas rutas de trasiego de drogas habían comenzado asentarse al tiempo que la industria aguacatera prosperaba en Uruapan. Dos factores que no tardaron en ser aprovechados por El Maradona. De acuerdo con reportes oficiales, Armando Cornelio Valencia regresó a México en 1985 dispuesto a enlistarse primero, en las filas del Cártel de Guadalajara y posteriormente en las del Cártel de Juárez.
Aprender el negocio del tráfico de marihuana y cocaína en dichas organizaciones delictivas, así como la lógistica de una empresa legal como lo era la del aguacate sentaron las bases de lo que en Michoacán comenzó a ser conocido como el Cártel del Aguacate.
Del aguacate a la cocaína: el ascenso de Los Valencia
De acuerdo con investigaciones del periodista Ricardo Ravelo uno de los primeros integrantes del clan familiar en convertirse en un prospero empresario aguacatero fue José Valencia.
"Durante las décadas de 1980 y 1990, la familia Valencia se dedicó a la producción de aguacate, que experimentó su primer auge en Uruapan y Tancítaro. La familia invirtió y gestionó directamente al menos seis huertas de aguacate y abrió varias empacadoras como parte de su estrategia para participar en la cadena de valor agrícola más amplia", apuntan los investigadores Romain Le-Cour Grandmaison y Pablo Frissard Martínez en un informe publicado por la Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional.
La empresa legal de Los Valencia empleó a cientos de personas de diversos municipios michoacanos de modo que, en poco tiempo, sus finanzas, el poder local y su prestigio crecieron. Con una base social sólida y una fachada de empresarios fue cuestión de tiempo para que también su negocio ilícito prosperara.
El llamado Cártel del Aguacate comenzó a transportar no sólo el codiciado oro verde a Estados Unidos sino también la marihuana que crecía con facilidad en Tierra Caliente pero El Maradona quería más. Su paso por cárteles ya conformados lo llevaron a establecer alianzas clave: una con los hermanos Amezcua en Colima -conocidos también como Los Reyes de la Metanfetamina- y con organizaciones colombianas que se convirtieron en sus proveedoras de cocaína.
"Esta familia empresarial durante la década de 1990 empezó la expansión del comercio de drogas hacia Estados Unidos por medio, entre otros, de barcos atuneros que llegaban hasta Tijuana; estas actividades eran combinadas con la producción y comercialización del aguacate", reza parte de la investigación del periodista Ricardo Ravelo.
Las empacadoras operadas por Los Valencia como empresarios aguacateros les abrieron la puerta a la frontera, tal y como ocurrió también en Tamaulipas, desde donde se contrabandeaban cargamentos por los puertos de entrada a Texas. Fue cuestión de tiempo para que la fachada cayera y sus operaciones entraran en el radar de autoridades de ambos lados de la frontera.
El Cártel del Milenio y la caída de El Maradona
Los alcances operativos que para inicios de los 2000 habían alcanzado los Valencia los llevaron de ser conocidos como el Cártel del Aguacate a consolidarse como el Cártel del Milenio.
Reportes de la Procuraduría General de la República (PGR) citados por medios de comunicación locales dan cuenta de que la organización delictiva fue señalada como la responsable de importar a Estados Unidos al menos el 30% del total de las drogas que se consumían en su país.
Fue así como la influencia de El Maradona se extendió desde Michoacán a Jalisco, Nuevo León y Tamaulipas al tiempo que tejió redes de contrabando de cocaína desde Colombia, Ecuador y Perú.
Con dicha trayectoria delictiva Armando Valencia Cornelio no tardó en convertirse en objetivo de autoridades mexicanas y estadounidenses. Para 1999 ya había sido girada una orden de aprehensión en su contra por los delitos de delincuencia organizada, lavado de dinero y contra la salud. De forma casi paulatina Washington solicitó su extradición tras acusarlo de surtir cargamentos de marihuana, cocaína y heroína a California, Chicago y Nueva York.
Al Cártel del Milenio también se le vinculó con el asesinato y amedrentamiento de servidores públicos involucrados en las investigaciones para capturar a miembros de su grupo criminal.
Los precedentes resultaron suficientes para que en 2003 se agotara la suerte de Armando Valencia Cornelio. Elementos del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) del Ejército Mexicano lo arrestaron junto a varios de sus cómplices en un bar de Tlajomulco de Zúñiga en Jalisco. Todos fueron trasladados a las inmediaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en la Ciudad de México y posteriormente fueron recluidos en el Penal de El Altiplano en Almoloya de Juárez.
El Maradona fue extraditado a Estados Unidos en 2012 y, aunque su historia continuó en una corte estadounidense, en México su legado en el Cártel del Milenio se mantuvo en manos de un par de hermanos que también compartían el apellido Valencia.
El Lobo, Los Cuinis y el otro legado Valencia
Como suele ocurrir en las organizaciones delictivas, la caída de Armando Valencia Cornelio motivó el ascenso de nuevos líderes al Cártel del Milenio: Óscar Orlando y Juan Carlos Nava Valencia.
Mejor conocidos como El Lobo y El Tigre -respectivamente- los sobrinos de El Maradona se mantuvieron al frente de las redes de trasiego de drogas en el poniente de México. Para mantener su lucrativo negocio se sumaron también a la llamada Federación, un conglomerado de grupos criminales encabezados por el Cártel de Sinaloa cuyo objetivo era maneter el control y operatividad de la codiciada Ruta del Pacífico.
Ignacio Nacho Coronel se convirtió en el delegado enviado por los sinaloenses para conformar la asociación con el Cártel del Milenio y, aunque en conjunto lograron contrabandear toneladas de drogas a Estados Unidos. nuevamente se terminaría por modificar el tablero criminal en México.
El arresto de El Lobo Valencia en 2009 y el abatimiento de Nacho Coronel en julio de 2010 marcaron un punto sin retorno para el Cártel del Milenio que terminó fragmentándose en dos: Los Torcidos y La Resistencia. Encabezando al primer grupo, Nemesio Oseguera Cervantes hizo su presentación formal en el hampa mexicano, consolidando años de trayectoria delictiva que ya había construido bajo el mando de los Valencia.
El Mencho y sus aliados como Erick Valencia Salazar -alias El 85- se vieron envueltos en una cruenta disputa con los líderes y miembros de La Resistencia cuyos eventuales arrestos terminaron por dejar el camino libre para el surgimiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Ex policía municipal y con antecedentes como pistolero, el también llamado Señor de los Gallos se encargó de garantizar que su organización delictiva contara con un músculo dispuesto a defender su lucrativo negocio a toda costa y, para lograrlo, recurrió nuevamente al linaje Valencia.
Haberse casado con Rosalinda González Valencia puso al alcance de El Mencho los conocimientos financieros de sus cuñados Abigael, José y Gerardo. Mejor conocidos como Los Cuinis, la visión empresarial de los hermanos fue clave para el ascenso del cártel de las cuatro letras tanto para el financiamiento de su armamento como para el blanqueamiento de los activos que les dejaba el contrabando de narcóticos.
Con Los Cuinis como cerebro financiero y El Mencho como columna vertebral, el Cártel Jalisco Nueva Generación se convirtió en la organización delictiva de mayor expansión en el país, un imperio criminal que ha quedado acéfalo tras el arresto y extradición de los hermanos Valencia y el reciente abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes en Tapalpa, Jalisco.
El Grupo Élite y la promoción del 03
Es en ese contexto en donde el nombre de Juan Carlos Valencia González ha destacado. Desde antes de la caída de El Mencho, El 03 ya era identificado como un miembro de alto rango dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por autoridades estadounidenses.
En México, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) lo identificó como el líder del Grupo Élite, un violento brazo armado clave tanto para la expansión de la organización delictiva como para el combate de grupos criminales rivales como, por ejemplo, el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) en Guanajuato.
Décadas de dinámicas criminales en Jalisco y Michoacán, así como el abolengo Valencia y la capacidad operativa de El Mencho apuntan al ascenso de El 03. No obstante, será únicamente el tiempo el que confirmará -o descartará- si, una vez más, todo quedará entre familia en el Cártel Jalisco Nueva Generación.
ATJ