Las huastecas y su capital, como tanto se presume, en días pasados se cimbraron ante la confirmación de la venta de Arteli, una de las cadenas de autoservicio de capital tampiqueño y que oficialmente fue adquirida por el consorcio veracruzano Chedraui, despertando todo tipo de comentarios, positivos y negativos como suele suceder.
Si bien era un “secreto a gritos” principalmente en el medio empresarial y en otros sectores de la sociedad, la información comenzó a fluir públicamente, al menos en la zona conurbada, después que la revista Expansión informó la venta oficial del emporio forjado por el empresario, Arturo Elizondo.
“La venta de Arteli es un tema que sin duda teníamos ya contemplado mis papás, mis hermanos y yo desde hace tiempo”, fue la postura de Laura María “Lala” Elizondo, hija del empresario tampiqueño Arturo Elizondo Naranjo, en su blog de nombre “Lala Elizondo”.
Íñigo Fernández Bárcena, presidente del Consejo de Instituciones Empresariales, expresó sobre el tema, “Si el plan es el cambio de marca de todas las tiendas se hará una redistribución en su forma de operar, en la señalética, en los colores de los anuncios e implicará una inyección de capital para esta transformación”.
La compraventa va más allá de un cambio de imagen, implica la llegada de nuevos proveedores, una competencia más férrea, obligando a los empresarios locales y regionales a seguir manteniendo sus niveles de calidad en lo más alto, como lo ha sido durante los últimos años.
A pesar de lo anterior es necesario señalar lo complicado que podría ponerse el panorama para aquellos proveedores que por cualquier circunstancia queden fuera de las relaciones comerciales con los nuevos dueños, provocando daños directos hacia el interior de sus empresas y en algunos casos abrir la posibilidad de un ajuste en sus plantillas laborales, el escenario no luce sencillo.
De igual manera el pago de ciertos impuestos y otro tipo de gastos por parte del corporativo Chedraui, abren una puerta para que su destino final no sean tierras tamaulipecas.
Lo más importante para los nuevos dueños es tomar en cuenta el compromiso de continuar con el nivel de calidad de los anteriores dueños de Arteli y que ha sido una de las principales exigencias por parte de los clientes asiduos a una de las más emblemáticas tiendas tampiqueñas.