El domingo regresa la tercera de cuatro temporadas de La casa del dragón; es claro que HBO la tiene como absoluta prioridad. Vaya, han ofrecido 40 por ciento de descuento a quien esté listo para suscribirse al servicio por un año. Ese nivel de confianza le tienen a la precuela de Game of Thrones, y habiendo visto los primeros cuatro capítulos —sin spoilers, lo prometo— les puedo decir que tienen por qué.
Ryan Condal, showrunner y la mente detrás de esta narrativa —evidentemente con George R R Martin—, nos platicó hace unos días sobre lo que será un inicio épico de temporada y nos explicó la razón del gran esfuerzo.
“Hubo retos logísticos y de recursos: cómo íbamos a hacerlo y cómo íbamos a estar a la altura del desafío de representar la mayor batalla naval jamás librada en la historia de Westeros. Ese no es un reto menor”.
Vaya que no, tampoco lo es cuando hay tantos dragones espectaculares de por medio. “Cualquier momento con un dragón es enorme. Requiere muchísima preparación porque tienes que saber quién está montado, dónde está, dónde va a aterrizar. Todo eso tiene que traducirse al trabajo con el buck y a la filmación. Es algo enorme de seguir y exige usar una parte distinta del cerebro”.
Me atrevo a decir que también requiere eso de los fans de la serie y de los libros. Las imágenes son aún más explícitas que la narración de esas batallas en la novela original; las consecuencias para entender quién y cómo se sentarán en ese trono de espadas son mucho más devastadoras de lo que siquiera muchos fans se imaginan.
Incluso aquellos que se quejaron de la falta de acción después de la trágica Batalla de la Bahía de los Náufragos, en la segunda temporada, quizá no están listos para lo que viene con la Batalla en el Gullet.
“Desde el principio teníamos un plan y siempre ha sido así: vamos a seguirlo sin escuchar el ruido en medio. Es una serie de cuatro temporadas y hay que esperar dos años entre cada una, pero finalmente estamos contando una sola historia”.
Vaya que lo están haciendo. Y HBO está apostando todo a que ellos saldrán aún más poderosos de estos últimos años.