David Ellison le ganó a Netflix al ofrecer más dinero, garantías y penalizaciones —de las que quizá ya se arrepiente— para comprar Warner Bros. Discovery. También consiguió la aprobación del Departamento de Justicia y pensó que podría cerrar sin pagar por retrasos. No contaba con los estados; California y otros 11 demandaron para frenar la operación alegando que concentraría demasiado poder en cine y televisión por cable, dañaría la competencia y reduciría opciones para el público. No contaba con las noticias.
La familia Ellison ha sido considerada cercana a Trump y lo ocurrido en CBS News durante el último año no respalda la imagen de un periodismo de centro e imparcial. Pero ahora, con este trato, se quedarían con algo que Netflix no buscaba comprar: CNN, que para bien o para mal ha sido una de las voces del mainstream frente a la derecha que representa Fox News.
Aquí se pone interesante. Aunque la demanda habla de concentración en cine y televisión, David Ellison escribió un texto en The New York Times asegurando que el verdadero problema es CNN y la desconfianza hacia sus políticas. Promete un periodismo “por el centro” e invertir 30 mil millones de dólares anuales en producción. Dice que lo bloquean por razones políticas y noticiosas. La demanda no afirma eso, pero el multimillonario sintió la necesidad de responderlo a través del periodismo.
Esta historia es compleja, no termina y sigue narrando, en tiempo real, lo que pasa con la información que recibimos masivamente en estos tiempos. Y, debo confesar, me da gusto saber que las noticias y el deseo de cuidar su importancia sean la razón por la cual aquí se haga una pausa antes de cambiarlo todo.